Logo El Confidencial

¿Made in USA? Dónde comer aquí con espíritu americano

Estos bares tienen algo de nostalgia de la América profunda. De sueño americano hecho realidad en medio de nuestro propio asfalto. Seguimos en la Ruta 66.

Foto: Taxi a Manhattan, en Madrid
Taxi a Manhattan, en Madrid

Nunca nos sentimos más americanos que cuando leímos aquel On the road de Kerouac, que apestaba a vicio y gasolina, ni cuando nos calaron hasta los huesos los relatos ‘sucios’ de Raymond Carver o los cuentos pecaminosos de Richard Ford. Quisimos entonces pasarnos la vida haciendo la Ruta 66, la madre de todas las carreteras, recorriendo el tópico una y otra vez y con parada en todas las estaciones, daba igual que de Illinois, Arizona o Nuevo México. Estos bares tienen algo de nostalgia de la América profunda. De sueño americano hecho realidad en medio de nuestro propio asfalto. Y los repasamos precisamente hoy, que es el día de Acción de Gracias.  

PICO DE GALLO

Este sueño es el de California, con permiso de The Mamas & The Papas, y sus ‘burrito bares’, que salpican tanto esta costa como el estado de Colorado. En este nuevo garito, que no podía ser más mexicano y de frontera, se practica "la comida sana, rápida y barata" y se venera tanto la cocina de mercado como el surf. Está hecho a imagen y semejanza de aquellos bares que nacieron en los sesenta en el barrio The Mission de San Francisco a la sombra mexicana de la inmigración. Pico de Gallo, el nombre de un plato mejicano que tiene poco de gallo y mucho de verdura, es muy 'tex-mex’ y esta mezcla está también en la decoración: sillas metalizadas, azulejos, madera, lámparas de diseño y mucha inspiración industrial. Lo encontrarás en el cruce de Chueca con Malasaña (Augusto de Figueroa, 21); pongamos que se habla de Madrid. 

PÍDETE: burritos de pollo, de ternera, de cerdo al pastor y vegetariano; todos con tortilla de trigo de 30 cm y su base de arroz y frijoles negros, y con salsa a elegir (verde, roja, Chipotle...). Hay también nachos, ensaladas, tacos y mucho tequila.

LA 5ª CON MADISON

Dicen los dueños de este local recién abierto que aquí empieza la Ruta 66, aunque esto sea el 55 de Concha Espina, en el corazón mismo del distrito financiero de Madrid. La 5ª con Madison se presenta como un rincón soleado neoyorquino en la city más castiza: ahí están sus hechuras de diner americano, abierto en el techo y con vistas a los rascacielos de Chamartín. Por no hablar de sus guiños a la cultura pop, sus sillones chester, su carta, que es un viaje coast to coast, y su coctelería de aires industriales y muchas vistas y vegetación.

PÍDETE: una de 'la Dama y el Vagamundo', que es pasta con salsa de tomate y albóndigas de las películas de gánsters, una sopa de tomate Campbell o una hamburguesa de nuevo cuño con foie micuit, reducción de oporto y mermelada de tomate. Y de postre: un cheese cake con promesa de ser divino y fresas.

TAXI A MANHATTAN

A algunas cantinas les pasa como a algunos libros, que seducen por el nombre. El guardián entre el centeno, por citar uno, sería aquí Taxi a Manhattan, que no es el inicio de una carrera automovilística por la ciudad, sino un local de vanguardia con ínfulas de Andy Warhol y Studio 54. Aquí se viene a comer y a pasarlo bien sin etiquetas; normas de la casa. Como en el mítico antro de la calle 54 de Manhattan, bendecido por la bohemia más rock, incluidas sus mismísimas majestades, hay música en directo, muchos eventos, diferentes ambientes (barra, terraza de invierno y hasta ático con vistas) y pasión por todo aquello que suene a New York, New York. Por suerte, o por desgracia, no tenemos que movernos de Madrid (C/de la Basílica, 17). 

PÍDETEchicken wings deshuesadas con pico de gallo y mango, ensaladilla My way o bravas Madrid-Manhattan, para empezar. Para seguir, pulpo braseado con papas arrugás y mojo rojo o street hot dog con pan cronut, si es que no sucumbes antes a la tentación de la hamburguesa de cebón con pan a la cerveza.

PASTELERÍA LA BLANCA

Y de postre, La Blanca, que es una pastelería tradicional americana en el Eixample (C/Diputación, 207) de Barcelona. Esta bakery quiere hacernos sentir en nuestras propias carnes, a menudo débiles, con buena leche, mantequilla de verdad y la mejor de las harinas, el efecto ‘magdalena de Proust’. Es decir, que la recordemos siempre. Y quiere hacerlo sin prisas: vende exquisiteces y filosofía slowfood (todo hecho a mano y con tiempo). La Blanca reivindica la desnudez de la pastelería americana, sin cobertura ni decoraciones, frente a la francesa, tan cubierta de fondant, y aspira a acabar con la hegemonía del cupcake y el binomio pastelería-dulce. Aquí, en los bajos de un edificio en chaflán, hay otros cake y la alternativa de los productos salados. No tiene mostrador y podrás ver cómo los dulces y los que no lo son salen del obrador. 

PÍDETE: brownies de chocolate blanco con haba tonka, cookies artesanales de pistacho, albaricoque y lima; un pound cake, un loaf cake, un bundt cake o un layer cake, y juega a encontrar las diferencias.

Y SI QUIERES CELEBRAR ACCIÓN DE GRACIAS: RUBAIYAT

En este restaurante madrileño (C/Juan Ramón Jiménez, 37) conocido por su amor a la carne preparan para el día de hoy una cena (y comida) de Acción de Gracias a la americana. Es el tercer año que lo hacen y les va bastante bien. El menú, diseñado por el chef Carlos Valentí, tiene al pavo de protagonista. Así lo quiere la tradición, que también quiere que haya guarnición de maíz asado, confitura de frutos rojos, salsa de arándanos, ciruelas pasas, puré de batata y manzana asada. 

PÍDETE: el menú incluye también una crema de maíz y vainilla, y una tarta de calabaza y canela, además del vino tinto Biberius (esto de la Ribera del Duero), café y petit fours.

Estilo
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios