Roberto Siguero: “El fijador es el truco mágico para que el maquillaje aguante una noche de calor sin acartonarse”
Un maquillaje de alfombra roja no tiene por qué ser pesado. Bien preparado, bien fijado y construido por capas inteligentes, puede aguantar una noche complicada sin perder naturalidad
La moda española volvió a tener anoche su gran cita en Madrid con la tercera edición de los Premios Academia de la Moda Española. La gala, celebrada en el Gran Teatro Príncipe Pío, confirmó que la industria nacional vive un momento especialmente interesante, con diseñadores, artesanos, estilistas y marcas reivindicando su lugar dentro y fuera de nuestras fronteras. Pero, más allá de los vestidos, los nombres premiados y la alfombra roja, hubo otro detalle que llamó la atención: cómo sobrevivir a una noche de calor madrileño con el maquillaje intacto.
Porque no hay nada mejor que fijarse en quienes más saben. Y en este caso el mejor ejemplo lo dio Elena Sánchez, presentadora de RTVE y encargada de retransmitir la alfombra roja en directo, que apareció con un beauty look impecable durante toda la tarde. El responsable fue Roberto Siguero, maquillador y National Make Up Artist de Lancôme, que planteó el maquillaje con una idea muy clara: tenía que funcionar con dos estilismos distintos y, además, resistir las altas temperaturas.
Elena Sánchez (Isabel Andueza)
Elena lució dos looks de Luis Berrendero. Por un lado, un vestido bicolor en crepé negro sobre el que se construía una pieza modelada en tafetán de seda roja, creando un sofisticado efecto trampantojo, perteneciente a la colección de costura SOGLIA 2026. Por otro, un abrigo escultórico en moiré de seda color marfil, con volúmenes arquitectónicos y rematado con un broche original de 1969, una pieza de la colección de costura La Géométrie de l’Amour. Las joyas, de Carrera y Carrera, completaban un estilismo muy potente, con suficiente presencia como para pedir un maquillaje elegante, pero no excesivo.
“Como ella iba de blanco y de rojo, queríamos buscar un maquillaje lo suficientemente neutro como para que le combinase perfectamente con los dos looks”, explica Roberto Siguero. La clave estuvo en construir un rostro natural, trabajado y de larga duración, sin caer en un acabado pesado. En una noche calurosa, el objetivo no era solo maquillar bien, sino conseguir que todo siguiera en su sitio después de focos, entrevistas, cámaras y muchas horas de evento.
Elena Sánchez (Isabel Andueza)
El primer paso fue preparar la piel. Siguero trabajó la hidratación con Génifique, de Lancôme, para que el rostro se viera fresco desde el inicio. Después aplicó Teint Idole, la base de larga duración de la firma, escogiendo exactamente el mismo tono de la piel de Elena. Este detalle es importante: cuando hace calor, cualquier diferencia de color o textura se nota más. Por eso el maquillador buscó un resultado igualado, sin cortes y con un acabado lo más natural posible.
La zona de la ojera también recibió un tratamiento específico. En lugar de recurrir a un corrector demasiado seco, utilizó un corrector hidratante de la línea Teint Idole para mantener esa parte del rostro más jugosa. Es uno de esos pequeños gestos que marcan la diferencia, sobre todo cuando el maquillaje tiene que aguantar horas sin cuartearse.
En los ojos, el look se construyó alrededor de un ahumado suave en tonos cobrizos. Para que las sombras durasen más, el experto trabajó primero con lápiz. En el párpado superior trazó una raya negra con Crayon Khôl negro y la difuminó bien. En el inferior utilizó Crayon Khôl marrón, una elección más suave y favorecedora que endurece menos la mirada. El resultado era un ojo definido, pero no recargado, perfecto para acompañar tanto el rojo como el blanco del vestuario.
La máscara de pestañas fue otro punto estratégico. “Utilizamos una máscara waterproof, importantísimo”, señala Siguero, que eligió Idôle Waterproof para asegurar resistencia y duración. En noches de calor, una máscara resistente al agua no es un capricho: es casi una medida de supervivencia estética.
Elena Sánchez (Isabel Andueza)
Las cejas se llevaron dibujadas y bien trabajadas, enmarcando la mirada sin robar protagonismo. En las mejillas, el maquillador aplicó un colorete coral justo en la manzanita, buscando ese efecto inmediato de buena cara. Es uno de los trucos más sencillos y eficaces cuando se quiere aportar frescura, especialmente en pieles que van a estar muchas horas bajo luz artificial.
Para los labios, Siguero optó por un resultado natural, pero con truco. Utilizó el nuevo Lip Idôle de Lancôme como perfilador en un tono marrón, algo más oscuro que el labial aplicado después. La idea era crear un efecto de volumen, más intenso en el exterior y muy difuminado para que el perfilador no se notara como una línea evidente. Es decir, el clásico labio más lleno, pero sin apariencia artificial.
El último paso fue el más importante para que todo resistiera: el fijador. “Para un día de calor como era ayer, importantísimo el nuevo fijador de Lancôme”, apunta Roberto Siguero. Según el maquillador, su ventaja está en que tiene una textura muy fina, prolonga la duración y no acartona el maquillaje. El acabado no queda rígido, sino ligero, hidratado y cómodo. Y eso, cuando Madrid decide comportarse como una sauna, vale casi tanto como el mejor vestido.
La moda española volvió a tener anoche su gran cita en Madrid con la tercera edición de los Premios Academia de la Moda Española. La gala, celebrada en el Gran Teatro Príncipe Pío, confirmó que la industria nacional vive un momento especialmente interesante, con diseñadores, artesanos, estilistas y marcas reivindicando su lugar dentro y fuera de nuestras fronteras. Pero, más allá de los vestidos, los nombres premiados y la alfombra roja, hubo otro detalle que llamó la atención: cómo sobrevivir a una noche de calor madrileño con el maquillaje intacto.