En muchas cocinas, especialmente en las de menor tamaño, el espacio de trabajo suele convertirse en uno de los principales problemas del día a día. Preparar alimentos, organizar utensilios o simplemente disponer de una superficie adicional para cocinar puede resultar complicado cuando la encimera es limitada. Por eso, los muebles auxiliares se han convertido en una solución cada vez más popular.
Entre las opciones más prácticas destacan las pequeñas islas móviles, pensadas para ampliar el espacio disponible sin necesidad de realizar reformas. Este tipo de muebles permite añadir una superficie extra de trabajo y, al mismo tiempo, incorporar zonas de almacenaje que ayudan a mantener la cocina más ordenada.
El modelo combina almacenaje, cajones y superficie extra de trabajo. (Cortesía / Ikea)
En este contexto, Ikea cuenta en su catálogo con el carrito de cocina Förhöja, un modelo diseñado para ofrecer una encimera adicional y varias baldas de almacenamiento en un formato compacto. Gracias a sus ruedas, el mueble puede desplazarse fácilmente según las necesidades del momento, algo especialmente útil en cocinas pequeñas.
La estructura combina madera maciza de abedul con una encimera del mismo material tratada con aceite, un acabado que aporta resistencia y una estética cálida. Este tipo de madera se caracteriza por su tono claro y por sus vetas rectas, que con el tiempo pueden adquirir una tonalidad ligeramente más ámbar.
El carrito puede utilizarse como superficie de trabajo adicional en cocinas pequeñas. (Cortesía / Ikea)
El diseño incluye dos cajones que pueden abrirse desde ambos lados, lo que facilita acceder a los utensilios desde diferentes posiciones de la cocina. Además, las baldas inferiores permiten guardar botellas u otros recipientes, aprovechando mejor el espacio vertical.
Este carrito también puede funcionar como pequeño punto de apoyo para desayunos, preparación de alimentos o incluso como zona auxiliar para colocar platos y utensilios durante una comida. Ese carácter versátil es uno de los motivos por los que este tipo de muebles se ha vuelto cada vez más habitual en cocinas contemporáneas.
La superficie de madera permite preparar alimentos o servir platos con comodidad. (Cortesía / Ikea)
El modelo mide aproximadamente 100 centímetros de largo por 43 de ancho y se comercializa por 149 euros, un formato pensado para quienes buscan ganar superficie de trabajo y almacenamiento sin ocupar demasiado espacio en la cocina.
En muchas cocinas, especialmente en las de menor tamaño, el espacio de trabajo suele convertirse en uno de los principales problemas del día a día. Preparar alimentos, organizar utensilios o simplemente disponer de una superficie adicional para cocinar puede resultar complicado cuando la encimera es limitada. Por eso, los muebles auxiliares se han convertido en una solución cada vez más popular.