El mejor perrito caliente de Madrid está en esta histórica cafetería, y es la única que queda abierta
La nostalgia y la gastronomía se unen en este clásico ‘made in USA’ que se corona como una parada obligatoria de la capital
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Más allá de los clásicos turrones o mazapanes de esta época, siempre es una buena excusa visitar la calle Bravo Murillo, 291, en el barrio de Tetuán. La mítica cafetería Nebraska mantiene abierto su último local aquí, donde sirven para muchos “el mejor perrito caliente de Madrid”.
Así, tras conocer el bar que está arrasando en las redes sociales con sus tapas XXL o el bar de barrio que arrasa desde hace más de 40 años, recuperamos este clásico de la capital, desde hace 70 años.
Fundada en 1955 por los hermanos Blanco Sierra, de origen asturiano, Nebraska nació como un homenaje a los ‘diners’ norteamericanos. De hecho, aunque sus fundadores jamás habían estado en Estados Unidos, tenían claro que querían traer algo diferente a Madrid: tortitas, hamburguesas, sándwiches y, sobre todo, un perrito caliente que rápidamente se convirtió en su sello distintivo.
De hecho, José Ramón Blanco, hijo de uno de los fundadores, reveló en ‘El Confidencial: “El perrito no deja de ser una salchicha, un pan, una mostaza y un kétchup, pero eso no es el perrito Nebraska”. La receta era minuciosamente estudiada.
Un bar clásico de Madrid
El pan fue sometido a múltiples pruebas, la salchicha era importada de Alemania y las salsas no eran industriales, sino elaboradas con ingredientes naturales. “Aunque parecen simples ingredientes, la combinación y el cuidado es lo que marcaba la diferencia”, nos explicó.
Los perritos calientes se vendían por cientos cada día, y los viernes y sábados podían alcanzar cifras de hasta 1.500 unidades en un solo local; para muchos madrileños, era un ritual: pasar por Nebraska. Aunque con el cierre de todos los establecimientos en 2017, excepto el de la calle Bravo Murillo que adquirieron los trabajadores, ya solo se puede tomar aquí.
Eso sí, parece que está viviendo una segunda juventud, puesto que en tanto en TikTok como en Instagram podemos ver a muchos jóvenes disfrutando de él. Además, la cadena La Españolita recuperó oficialmente el perrito Nebraska para su local en la Gran Vía, tras contactar con José Ramón Blanco para conseguir la receta original.
Fundada en 1955 por los hermanos Blanco Sierra, de origen asturiano, Nebraska nació como un homenaje a los ‘diners’ norteamericanos. De hecho, aunque sus fundadores jamás habían estado en Estados Unidos, tenían claro que querían traer algo diferente a Madrid: tortitas, hamburguesas, sándwiches y, sobre todo, un perrito caliente que rápidamente se convirtió en su sello distintivo.
De hecho, José Ramón Blanco, hijo de uno de los fundadores, reveló en ‘El Confidencial: “El perrito no deja de ser una salchicha, un pan, una mostaza y un kétchup, pero eso no es el perrito Nebraska”. La receta era minuciosamente estudiada.
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