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Analizamos el fenómeno 'Heated Rivalry' con un psicólogo LGTBI: el amor gay en los deportes de élite
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Analizamos el fenómeno 'Heated Rivalry' con un psicólogo LGTBI: el amor gay en los deportes de élite

La serie de la que todo el mundo habla se estrena este jueves en Movistar Plus+ y promete replicar el éxito en nuestro país. Hablamos con Javier Muñoz, psicólogo especialista en el colectivo LGTBI sobre las razones que la han convertido en tema de co

Foto: Uno de los carteles de 'Heated Rivalry (Más que Rivales)'. (Movistar Plus)
Uno de los carteles de 'Heated Rivalry (Más que Rivales)'. (Movistar Plus)

En tiempos de polarización y de clarísima regresión de derechos, la serie fenómeno de los últimos meses (decir del año es demasiado presuntuoso en una época en la que todo lo que genera conversación es efímero) va sobre dos guapos jugadores de hockey que viven un tórrido amor a escondidas.

Las secuencias sexuales de alto voltaje y el debate sobre el armario que impide que muchos deportistas se declaren gays públicamente, lo cual ayudaría a desterrar cierta idea de lo que es masculino y lo que no, han convertido a ‘Heated Rivalry (Más que Rivales)’ en el tema favorito de la comunidad LGTBIQ+ en los últimos meses.

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Pero la repercusión de este romance va más allá del colectivo y ha provocado una oleada de curiosidad generalizada que ha supuesto la renovación por una segunda temporada. También ha creado un fandom que ya poseían los libros originales de Rachel Reid en los que se basa.

placeholder Uno de los pósters de 'Heated Rivalry'. (Movistar Plus)
Uno de los pósters de 'Heated Rivalry'. (Movistar Plus)

La pregunta es obvia: más allá de sus escenas sexuales explícitas ¿qué tiene este amor entre dos chicos que no tuvieran ‘Call me by your name’ o ‘Brokeback Mountain’? Sobre todo esta última, que también planteaba un romance en una época y en un gremio en los que, al contrario de lo que cantaba Mecano, sí se detenían “palomas al vuelo”.

placeholder Fotograma de 'Brokeback Mountain', una de las películas pioneras en representar la homosexualidad.
Fotograma de 'Brokeback Mountain', una de las películas pioneras en representar la homosexualidad.

“Más allá del público homosexual, creo que todo el mundo puede conectar con lo de amar a alguien que a lo mejor no nos corresponde o no nos conviene. Es algo que nos hace sentirnos identificados de alguna forma, independientemente de tu orientación sexual”, nos dice Javier Muñoz, psicólogo especializado en el colectivo LGTBI.

Pero parte del éxito radica en romper con ciertos estereotipos. “Muestra hombres que son fuertes, que son competitivos. Tienen éxito en un contexto como el del deporte, pero también muestran vulnerabilidad, sienten miedo y se enamoran. Cuestiona la idea tradicional de la masculinidad sin ser moralista”, añade Muñoz.

placeholder Los protagonistas de 'Más que Rivales'. (Movistar Plus )
Los protagonistas de 'Más que Rivales'. (Movistar Plus )

Lo opuesto a ‘Maspalomas’

Pero como pasa siempre, nunca llueve a gusto de todos y, tal y como ha demostrado la excelente ‘Maspalomas’ y ha señalado parte del público, las historias de amor gay también pedían a gritos cuerpos menos normativos y edades menos doradas que las de la juventud. ¿Son más asumibles los idilios entre dos hombres o entre dos mujeres si se ven a través de cuerpos apolíneos y jovencitos como los de ‘Más que rivales’?

“Esto es algo muy personal, pero sí que echo de menos series en las que los personajes protagonistas no sean modelos. Entiendo que el contexto es el deporte y tienen cuerpos atléticos, pero en eso sí toca el estereotipo en las series sobre el colectivo”, apunta Muñoz.

placeholder Fotograma de 'Maspalomas'. (BTEAM)
Fotograma de 'Maspalomas'. (BTEAM)

La historia de amor entre Shane e Illya también ha suscitado debates de plena actualidad en la comunidad LGTBIQ+ y en cualquier otra. El jugador ruso es, en los primeros capítulos, más utilitario y menos sensible que su amante y rival en el terreno de juego.

La razón de su comportamiento canalla o lo que hoy llamaríamos narcisista está en la presión de su propio padre y en una familia disfuncional. El espectador empatiza con él, pero también sufre con Shane, que parece el más enamorado de los dos ¿Somos demasiado permisivos con los capullos? ¿Necesitamos la justificación freudiana para tolerarlos?

placeholder Shane e Ilya, un amor prohibido. (Movistar Plus )
Shane e Ilya, un amor prohibido. (Movistar Plus )

“Es probable que una persona así tenga una forma de vincularse un tanto disfuncional. Digamos que el personaje evita el compromiso, oculta emociones, esconde sentimientos y se protege a través del control. Incluso esa arrogancia performativa que tiene no justifica el daño que puede provocar en el otro protagonista, pero sí que ayuda a entender de dónde viene”.

Para Muñoz, la serie tampoco justifica el comportamiento de Ilya: “la trama demuestra que lo que no se resuelve en su momento tiende a repetirse en los vínculos que uno tiene a lo largo de la vida. Sobre todo en este caso, cuando no se puede hablar abiertamente de lo que uno es o de lo que uno siente”.

Salir del armario en el mundo del deporte

Pero la cuestión realmente importante en ‘Más que Rivales’ es por qué en pleno 2026 todavía resulta anómalo que un deportista de élite salga del armario.

placeholder Ilya Rozanov, jugador de hockey sexy. (Movistar Plus)
Ilya Rozanov, jugador de hockey sexy. (Movistar Plus)

“Durante mucho tiempo, la gran mayoría de los deportes han transmitido una idea muy concreta de lo que significa ser hombre. Un ‘ser hombre’ equivalente a ser fuerte, competitivo… Por defecto y por asociación eso se lleva a lo heterosexual. Cuando no hay referentes visibles distintos el mensaje implícito es que cualquier otra identidad no encaja en ese contexto".

placeholder Una de las tórridas secuencias de 'Más que Rivales'. (Movistar Plus)
Una de las tórridas secuencias de 'Más que Rivales'. (Movistar Plus)

"Está bien que la serie muestre que hay hombres con una masculinidad diferente, con una orientación sexual distinta a ese modelo identitario. Además, la salida del armario en estos contextos marca mucho”, asegura Muñoz, que considera que las salidas del armario en esos mundos “resultan simbólicas”.

Con la incógnita de saber si Ilya y Shane pueden vivir su amor al final de los seis capítulos sin necesidad de cambiar sus nombres en el móvil o de encontrarse en hoteles de lujo y a escondidas, ‘Heated Rivalry’, como se titula originalmente, parece tristemente necesaria. Solo por eso, ya parece una producción bienvenida digna de ser vista por encima de su calidad, que en este caso también parece garantizada.

En tiempos de polarización y de clarísima regresión de derechos, la serie fenómeno de los últimos meses (decir del año es demasiado presuntuoso en una época en la que todo lo que genera conversación es efímero) va sobre dos guapos jugadores de hockey que viven un tórrido amor a escondidas.

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