Ana Boga y David Menéndez nos presentan ‘Yo siempre a veces’, la serie sobre ser madre, joven y precaria
Los protagonistas de la serie producida por los Javis, que llega a Movistar Plus+ este mismo jueves, nos hablan de su química y de la repercusión que ha tenido para llegar al festival Canneseries, donde participará la próxima semana
Ana Boga, una madre en apuros en una de las series del año. (Movistar Plus+)
Para cualquiera que esté al día de las novedades seriéfilas, ‘Yo siempre a veces’ es una de las ficciones más esperadas del año.
La serie, un retrato descarnado de una madre joven producido por Javier Ambrossi y Javier Calvo y creado por Marta Bassols y Marta Loza, participa en los próximos días en el festival Canneseries y se estrena este jueves 23 de abril en Movistar Plus+.
Tras verla, parece increíble que su protagonista, Ana Boga, debute en el mundo de la interpretación dando vida a Laura, esta madre soltera y sobrepasada por las circunstancias. Su trabajo es de esos que dejan huella; que parecen obra de alguien con una trayectoria mayor.
Con ella y con el actor con el que protagoniza la serie, David Menéndez, hablamos este martes de la impresión que deja la serie, de las posibilidades que tiene en el certamen francés y de lo que significa trabajar con un (varios, en realidad) bebé.
La debutante Ana Boga durante la presentación en San Sebastián. (EFE)
PREGUNTA. El primer capítulo funciona casi como una cápsula independiente y nos cuenta cómo surge el amor entre vuestros personajes ¿Cómo trabajasteis esa naturalidad de la conexión entre vosotros? Os conocéis, os enamoráis en esa noche loca por Barcelona…
DAVID MENÉNDEZ. Sabíamos que ese capítulo era muy importante para construir la relación entre ellos. Como ya hemos dicho en alguna entrevista, cuando nos conocimos tuvimos bastante feeling. El humor fue súper importante: al uno le hacía gracia el otro y eso ayudó muchísimo.
También fue clave que las escenas estuvieran muy trabajadas. Dejaban espacio para la improvisación, para pequeñas cosas que surgían de nosotros.
Al principio, además, iba a rodarse todo en plano secuencia, así que había una parte casi teatral: no se cortaba y repetíamos muchísimo. Al final, de tanto hacerlo, se generaba una naturalidad muy real. Para que algo resulte natural, en realidad hay que trabajarlo mucho y luego dejar espacio a la frescura.
ANA BOGA. Claro, existía esa combinación entre tener algo muy trabajado y, a la vez, dejarlo libre para que surjan cosas espontáneas. Ahí está la diferencia, en esas sutilezas que hacen que algo sea genuino.
Y luego yo, por lo menos, tuve mucha suerte con él. Hacer todo ese proceso con David fue súperguay porque nos apoyábamos muchísimo. También tuvimos muy buena relación personal y el humor fue importantísimo. Eran muchas horas de rodaje y nos hacíamos chistes constantemente. Para conseguir esa sensación del primer capítulo, esa idea de estar un poco borrachos lo que pasaba es que era como si nos emborracháramos de tanto reírnos.
DAVID MENÉNDEZ. Y también hay algo en su forma de ser. Su naturalidad existe ya de por sí y la mía también, así que aparece de manera orgánica. Si cualquiera de los dos hubiera sido más impostado o más técnico, sin que eso tenga nada de malo, habría ido por otro lado. Supongo que también eso fue una cuestión de casting.
Cartel promocional de 'Yo siempre a veces'. (Movistar Plus)
ANA BOGA. Había muy buena sinergia y nos dejábamos sorprender en escena. Eso funcionaba muy bien. Íbamos cambiando pequeños detalles para mantener la escucha, para seguir sorprendiéndonos dentro de la escena y permitirnos hacer coñas y todo eso. Improvisamos dentro de algo muy trabajado, porque improvisar sin esa base es el caos. Había momentos en que decíamos: ‘Ostras, esto se nos ha ido’.
P. En la serie hay un trasfondo de cómo la sociedad dificulta muchísimo a las madres hacer todo lo que hacen en condiciones de precariedad. Pero lo hace sin necesidad de dar un sermón. ¿Qué pensáis vosotros?
ANA BOGA. A mí me gustaba mucho precisamente eso. La serie visibiliza una realidad desde un lugar poco invasivo. Creo que es una forma muy buena de llegar a la gente en todos los aspectos.
Cuando vas con un mensaje demasiado claro o demasiado explícito, puedes provocar rechazo. En cambio, si transmites algo y lo dejas caer de una manera más sutil, es mucho más fácil que la gente lo reciba. No se levantan tantas barreras y pueden conectar mejor con ello. Creo que la serie consigue precisamente eso.
P. Compartís muchísimos planos con un bebé ¿Cómo fue?
DAVID MENÉNDEZ. Es muy bonito y muy dificultoso, como ser padre.
Hay una parte que consiste en conocerlo, en conseguir que esté a gusto contigo, aunque luego en escena tenga que rechazarte. En mi caso, a veces tenía que rechazarme, pero tenía que sentirse cómodo primero. Había momentos en los que, antes de rodar, estábamos mucho rato con ellos para crear ese contexto: que estuviera a gusto en este pecho, con el olor, con todo.
Y luego también era importante conocer a los padres. Al final, si tienes un niño de nueve meses y se lo dejas a alguien, piensas: “A ver con quién está, quién es este chico o esta chica, cómo lo hará…”.
Marta Bassols (d), y Marta Loza (i), durante la presentación de la serie en San Sebastián. (EFE/ Juan Herrero)
ANA BOGA. En ese sentido tuvimos mucha suerte porque los padres eran divinos, majísimos. Desde aquí les mandamos un beso. Y los niños también eran divinos.
Ha sido muy bonito. Evidentemente añade dificultad, pero también aporta muchísima ternura y obliga a una gran capacidad de adaptación, a mucha flexibilidad.
Había algo muy poco adulto en todo eso, en el buen sentido. Poner a los niños en el centro y priorizarlos a ellos, en lugar de priorizar que tú llegues a tiempo o que todo salga exactamente como quieres. Los adultos tendemos a creernos más importantes, y en ese momento era al revés: “No, hay que ver qué quieren ellos”.
Ana Boga, protagonista de 'Yo siempre a veces'. (Movistar Plus+)
DAVID MENÉNDEZ. Claro. Y además no se gritaba tanto. Era como: “Bueno, hay un niño… bueno, uno no, cuatro o cinco”.
P. Al final, la serie habla de gente que se equivoca. ¿Os daban ganas alguna vez de darle un tirón de orejas a vuestro personaje?
ANA BOGA. Totalmente. Pero es como ocurre con las amigas o con los hijos: hay un momento en que piensas que tienen que hacerlo, que tienen que equivocarse.
DAVID MENÉNDEZ. Desde fuera lo ves clarísimo, pero mientras lo estás haciendo no tanto. Uno tiene que ir cagándola para darse cuenta de cosas. Había una serie muy guay, ‘Six Feet Under’, en la que pasa eso: ves a los personajes y piensas “no, no, no hagas eso”. Y luego entiendes que se equivocan porque son humanos, porque tú también lo haces. Si no te equivocas nunca, das miedo.
P. ¿Empatizáis al cien por cien con vuestros personajes?
ANA BOGA. Sí, sí. Yo le tengo mucho cariño a Laura. La recibí siempre con mucha compasión, con mucha ternura y mucho amor.
P. ¿Os esperabais la repercusión que está teniendo la serie? ¿Estáis nerviosos por lo de Canneseries? El festival la eleva a otro nivel…
DAVID MENÉNDEZ. Ella y yo hablábamos mucho de cómo iría la serie. Hemos fantaseado con muchas cosas pero también teníamos una idea muy clara: ahora hay una sobreproducción enorme de series. Y hay muchísimo que ver, muchísimos trabajos, algunos buenos, otros mediocres, otros muy malos y otros increíbles.
Lo más importante para nosotros era que esta serie sobresaliera de alguna manera para que la gente pudiera verla, aunque fuera solo eso. Porque abres Netflix y salen quince, abres Movistar y salen otras quince series… Y piensas: ojalá esta destaque un poco, porque detrás hay un trabajo muy bonito de guión, dirección, interpretación, fotografía, cámara… Lo de Cannes, al final, funciona como una certificación. Los premios o los festivales hacen que la serie tenga más visibilidad en los medios, y eso es estupendo.
Los protagonistas, en pleno rodaje. (Movistar Plus+)
ANA BOGA. También hay un componente de valores, incluso social. Había una responsabilidad bonita, no en un sentido negativo, sino al revés: una ilusión muy grande. Me parece increíble que esto pueda tener más alcance y que algo en lo que nos hemos esforzado tanto, que está hecho con tanto amor y tanto cariño, pueda llegar al mayor número de personas posible.
Para cualquiera que esté al día de las novedades seriéfilas, ‘Yo siempre a veces’ es una de las ficciones más esperadas del año.