Antes de que la sidra asturiana fuera reconocida mundialmente, ya existía un lugar donde la cultura de la manzana formaba parte de la vida cotidiana. Ese rincón es Villaviciosa, una localidad situada en la costa oriental de Asturias que se ha ganado con méritos propios el título de capital manzanera de España. Rodeada de pomaradas, llagares y paisajes verdes, esta villa es uno de los grandes símbolos de una tradición que en 2024 fue distinguida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
La presencia de extensos campos de manzanos define buena parte del paisaje local. Aquí se encuentran algunos de los llagares más conocidos de Asturias, como Sidra Cortina o Sidra El Gaitero, cuyas instalaciones figuran entre las más importantes del sector y se pueden visitar. En estos espacios se mantiene vivo un proceso artesanal transmitido durante generaciones.
Sidra El Gaitero, famosa en el mundo entero (Turismo Villaviciosa)
Pero la riqueza de la villa no se limita a sus llagares. El concejo cuenta con un importante legado histórico y religioso que atrae a numerosos visitantes durante todo el año.
Entre sus monumentos destacan templos de gran valor como San Salvador de Valdediós, San Juan de Amandi, Santa María de Lugás o San Andrés de Bedriñana, ejemplos destacados del patrimonio prerrománico y románico asturiano.
Ruta de los Molinos del Río Merón (Turismo Villaviciosa)
Tazones, villa marinera de Villaviciosa (Turismo Villaviciosa)
La cocina local es otro de los grandes reclamos de Villaviciosa. La manzana, protagonista indiscutible de la sidra, comparte protagonismo con los pescados y mariscos procedentes de la ría y del puerto de Tazones.
Platos tradicionales como la fabada asturiana o el cachopo forman parte de una oferta gastronómica que también presume de postres muy apreciados. Entre ellos sobresalen la tarta de manzana, la conocida tarta de Villaviciosa y diversas confituras artesanales elaboradas con productos locales. Como la mejor casadiella del mundo, que se puede probar en una pastelería del centro del pueblo llamada Colón.
Antes de que la sidra asturiana fuera reconocida mundialmente, ya existía un lugar donde la cultura de la manzana formaba parte de la vida cotidiana. Ese rincón es Villaviciosa, una localidad situada en la costa oriental de Asturias que se ha ganado con méritos propios el título de capital manzanera de España. Rodeada de pomaradas, llagares y paisajes verdes, esta villa es uno de los grandes símbolos de una tradición que en 2024 fue distinguida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.