Ensalada de invierno con rúcula y calabaza
La rúcula es una planta mediterránea donde las haya. De la familia de las crucíferas, es habitual verla crecer en los bordes de los caminos.
La rúcula es una planta mediterránea donde las haya. De la familia de las crucíferas, es habitual verla crecer, de forma natural, en los bordes de los caminos. Es rica en potasio y vitamina C. Hoy Elena Aymerich*, profesora de la Escuela de Cocina Pimienta y Sal, la utiliza en una original ensalada de invierno.
Ingredientes para 4 personas
1 manojo de rúcula
50 g de nueces
1 pera conferencia
Media calabaza
100 g de tomate seco en aceite
200 g de queso feta
Tomillo seco
1 manojo de aceitunas negras sin hueso
2 cucharadas de vinagre balsámico
Manos a la obra
Tapar la calabaza con papel de aluminio y hornear a 180º hasta que esté tierna por dentro (30-40 minutos). Retirar las pepitas con la ayuda de una cuchara, sacar la pulpa y cortarla en trozos del tamaño de un bocado.
Pelar la pera y descorazonarla. Trocearla en pedazos regulares.
Sacar los tomates y cortarlos.
En un bol, juntar la calabaza, la pera, los tomates y rociarlos con el tomillo seco. Mezclar 2 cucharadas soperas de vinagre balsámico con 6 cucharadas soperas de aceite de los tomates. Dejar macerar durante 30 minutos.
En el momento de servir disponer las hojas de rúcula en vasitos individuales, añadir la mezcla de verduras escurrida, coronar con el queso feta troceado, las aceitunas negras y regar con la vinagreta.
*Elena Aymerich es Licenciada en Gerencia y Dirección de Hostelería por la Universidad Politécnica de Madrid.
La rúcula es una planta mediterránea donde las haya. De la familia de las crucíferas, es habitual verla crecer, de forma natural, en los bordes de los caminos. Es rica en potasio y vitamina C. Hoy Elena Aymerich*, profesora de la Escuela de Cocina Pimienta y Sal, la utiliza en una original ensalada de invierno.