Ni americano ni escocés: el whisky de moda es el japonés
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la culpa fue de 'lost in traslation'

Ni americano ni escocés: el whisky de moda es el japonés

Lo anticipó Bill Murray en 'Lost in translation' y lo ratifican día a día los innumerables galardones que obtienen en los certámenes internacionales. Los 'whiskies' japoneses están de moda

Foto: Los trazos orientales caligrafiados en la etiqueta son el primer indicio de que nos encontramos ante un whisky japonés
Los trazos orientales caligrafiados en la etiqueta son el primer indicio de que nos encontramos ante un whisky japonés

Japón es un país de fascinantes contrastes en el que tanto puedes desayunar una deliciosa anguila con sake en los alrededores del mercado de Tsukiji a las cinco de la madrugada como degustar sus más preciados 'whiskies' en bares decorados con el diseño más vanguardista. 'Whiskies' excelentes elaborados allí y que, por supuesto, también podemos disfrutar en Occidente. Si quieres saber cómo ha llegado este país a convertirse en una referencia a nivel mundial de esta bebida, empecemos por hacer un poco de historia.

placeholder Algunas de las marcas de whisky japonés más cotizadas
Algunas de las marcas de whisky japonés más cotizadas

Todos los expertos e historiadores apuntan a que fueron los celtas de Escocia los primeros en destilar la malta fermentada de cebada o centeno y luego envejecerla en barriles de roble para obtener un licor, con un contenido alcohólico de entre el 40 y el 60%, capaz de calentar por igual cuerpo y alma. De hecho, el término 'whisky' procede del gaélico 'uisge beata', cuya traducción al latín es 'aqua vitae', nombre dado por los monjes escoceses al licor que destilaban en sus monasterios desde el siglo XV y que en castellano quiere decir 'agua de vida'.

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A los monjes se les atribuye haber sido los primeros en destilar la malta

Aunque hay quien apunta que la primera referencia escrita sobre el whisky data de un documento irlandés fechado en 1405 donde se dice que era destilado por los monjes, es generalmente aceptado que la primera producción de cierta importancia del preciado licor reconocida por la historia y la primera botella envasada digna de tal nombre se remontan a 1494, dos años después de que Colón llegase a América, y se atribuye a un fraile escocés, John Cor, que llegó a destilar 1.400 litros de una sentada, y que en un registro de aquel año figuraba como "malta de Fray John Cor para destilar aqua vitae".

A 10.000 kilómetros de distancia

Queda por tanto establecido que la cuna del whisky hay que buscarla en las verdes Highlands escocesas a casi 10.000 kilómetros de distancia de Japón. Pero ¿cómo se inició la producción de whisky en este archipiélago? El país nipón vivía de espaldas al mundo, encerrado en sí mismo hasta la llegada, a mediados del siglo XIX, del comodoro norteamericano Matthew Perry. A partir de entonces, muy lentamente al principio, el país comenzó a abrirse a las ideas y costumbres occidentales, entre ellas, la del consumo de whisky.

placeholder Suntory, el primer whisky japonés.
Suntory, el primer whisky japonés.

La primera destilería de whisky en Japón se estableció el año 1923 en Yamazaki, cerca de Kioto. El responsable fue el fundador de Suntory, Shinjiro Torii, un apasionado no solo del sake, sino también de los licores occidentales que comenzaban a llegar al país del Sol Naciente y recordado hoy como auténtico padre del whisky japonés. En 1929 comenzó a venderse el primer whisky auténticamente japonés, en su etiqueta la marca de Suntory, y el resultado, un auténtico fracaso de ventas que, de cualquier forma, no consiguió desanimar al tenaz Torii, que ya en 1937 logró triunfar con su 'kakubin', la famosa botella de forma cuadrada de Suntory que, esta vez sí, fue un éxito entre los japoneses.

Poco años antes, en 1934, un antiguo colaborador de Shinjiro Torii, Masataka Taketsuru, decidió fundar su propia destilería -que comenzó a comercializar su whisky cinco años después-, la Nippon Kaju, que en 1952 cambiaría su nombre por el de Nikka, la otra gran destilería japonesa. La maquinaria estaba en marcha, y al calor de la competencia y el éxito de estas dos compañías fueron naciendo por todo el país otras destilerías que, cada una con sus características, se consagraron al destilado de 'whiskies' de la mejor calidad.

'Lost in translation'

Unos 'whiskies' que, menos de un siglo después de su llegada, han conquistado medio mundo y desde hace pocos años no dejan de cosechar medallas y premios en competiciones internacionales gracias a su delicado sabor a turba -mucho más tenue que el tradicional- y a las purísimas aguas que intervienen en su elaboración, siempre con destilación a baja presión y, en muchos casos, utilizando todavía bambú para el filtrado, lo que le transfiere un color, aroma y sabor inconfundibles. Los grandes 'whiskies' japoneses están entre los mejores del planeta desde hace tiempo, pero sin duda contribuyó mucho a su popularidad en Occidente el hecho de que en la emblemática película 'Lost in translation', el personaje de Bill Murray viajase desde Estados Unidos a Japón para hacer un anuncio publicitario del whisky Hibiki 17 y conociese allí a la carismática Scarlett Johansson.

placeholder Bill Murray en 'Lost in translation'
Bill Murray en 'Lost in translation'

Lo curioso de esta película es que no fue la compañía quien se puso en contacto con la directora del film (Sofía Coppola) para hacer publicidad del Hibiki 17, sino la propia directora quien solicitó permiso a la destilería para utilizarlo en la película porque su padre, Francis Ford Coppola, reconocido degustador de whisky, es un entusiasta de esta marca que, según ha declarado, está entre las mejores del mundo.

Lo mejor no suele ser barato...

La calidad no siempre es precisamente barata, pero el abanico de precios entre los mejores destilados japoneses, dependiendo de su envejecimiento, es muy amplio y siempre es buen momento para darse un homenaje y celebrar lo que sea menester.

  • Hibiki. El Hibiki, que en japonés significa 'resonancia', tiene diversas añadas entre 12, 17, 21 y 30 años. Cuanto más añejo, más ámbar es su bello color y más alto su precio, que oscila entre los 92 y los 605 euros.
placeholder Hibiki, un clásico que entusiasma a Coppola
Hibiki, un clásico que entusiasma a Coppola
  • Yoichi. Una delicia para los amantes del mejor whisky es el Yoichi de 10, 12, 15 y 20 años, un 'single malt' madurado en barricas de roble y con una muy limitada producción que se vende, según su edad, entre los 70 y los 600 euros.
  • Mars 3 Plus 25 y Taketsuru. Otros imprescindibles son el Mars 3 Plus 25, que hace tres años obtuvo el premio al mejor whisky de mezcla de malta del mundo y se comercializa a un precio de 100 euros la botella, y también el Taketsuru, medalla de oro del Internacional Spirits Challenge, destilado por la prestigiosa Nikka y cuyo precio va de los 110 euros el de 12 años a los 900 el de 21.
  • Icchiro Malta MWR. Compitiendo con las dos más grandes destilerías japonesas, Suntory y Nikka, Malta de Ichiro de Venture lleva años intentando, y consiguiendo, revolucionar el sector y de hecho lo consigue con un whisky espectacular, su 5 malta MWR reserva de madera Mizunara que se encuentra en el mercado a unos 100 euros.
placeholder La última revelación
La última revelación
  • Yamakazi y Hakushu. Grande entre los más grandes es el Yamakazi que, con su inconfundible color caoba, es la joya de la corona de la prestigiosa casa Suntory y está considerado por muchos como el mejor whisky de malta de todo Japón. La reserva de 29 años cuesta 1.900 euros, pero la de 18 se puede conseguir por 270. También de Suntory es el Hakushu, uno de sus 'whiskies' más galardonados y que se comercializa con 12, 18 y 25 años a precios que, según añada, oscilan entre los 90, 230 y 1.600 euros.
placeholder Muchos expertos consideran el Yamakazi como el mejor whisky de malta de Japón
Muchos expertos consideran el Yamakazi como el mejor whisky de malta de Japón
  • Karuizawa 1960. Y por supuesto, no podemos olvidar al japonés más exclusivo, viejo y deseado, el Karuizawa 1960. Añejado en barricas de roble español que en su día maduraron jerez, del que se han producido 41 extraordinarias y únicas botellas decoradas con un 'netsuke', una pequeña escultura simbólica de madera, y etiquetadas con papel hecho a mano y caligrafiado por el prestigioso maestro Soji Moshimoto. Todo un lujo para quien se pueda permitir pagar los 14.500 euros que cuesta cada botella, si la encuentra en el mercado, porque en el mundo de las subastas los precios se disparan y por una de estas exclusivas joyas se llegó a pagar, el pasado año en la casa Bonhams de Hong Kong, la mareante cifra de 118.500 dólares, unos 105.000 euros!!!
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El más exclusivo

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