La coliflor es una de esas verduras que generan opiniones muy distintas. Mientras algunos la disfrutan por su sabor suave, otros prefieren ocultarlo con recetas cargadas de bechamel y gratinado. Sin embargo, el chef Karlos Arguiñano, con más de 60 años de experiencia en la cocina, asegura que no hace falta recurrir a salsas pesadas para que resulte apetecible. Durante su programa Cocina Abierta, el cocinero explicó que la clave está en tratar bien el producto y potenciar su sabor natural. "No hace falta cubrir la coliflor con bechamel para que guste, basta con realzar lo que ya tiene", afirma.
El chef vasco recuerda además que la coliflor es una verdura de temporada muy presente en otoño e invierno en España. Se trata de un alimento que aporta fibra, vitaminas y antioxidantes, beneficiosos para el organismo. Según explica Arguiñano, muchas veces el problema aparece en la forma de cocinarla. Una cocción demasiado larga o el uso de salsas demasiado contundentes pueden hacer que pierda su textura y su aroma. "Si la cueces demasiado, pierde sabor y textura. Si la escondes bajo salsas pesadas, pierdes la oportunidad de disfrutarla como merece", advierte.
Para demostrarlo, el cocinero propone recuperar una técnica muy arraigada en la cocina tradicional española: el majado. Con ingredientes sencillos como pan, ajo, almendras y un toque de azafrán, se obtiene una salsa ligera que potencia el sabor de la coliflor sin ocultarlo. Esta preparación recuerda al conocido ajopollo andaluz, un plato humilde que demuestra cómo con productos básicos y económicos se pueden conseguir recetas llenas de personalidad.
Otro punto clave, según explica el propio Arguiñano, es controlar el tiempo de cocción. La coliflor debe hervirse en agua con sal durante unos 10 o 12 minutos, el tiempo suficiente para que quede tierna sin deshacerse. Después se añade el majado y se cocina unos minutos más para que la verdura absorba todos los aromas. El resultado es un plato sencillo, económico y fácil de preparar en casa, que demuestra que la cocina tradicional puede convertir una verdura humilde en una receta llena de sabor.
La coliflor es una de esas verduras que generan opiniones muy distintas. Mientras algunos la disfrutan por su sabor suave, otros prefieren ocultarlo con recetas cargadas de bechamel y gratinado. Sin embargo, el chef Karlos Arguiñano, con más de 60 años de experiencia en la cocina, asegura que no hace falta recurrir a salsas pesadas para que resulte apetecible. Durante su programa Cocina Abierta, el cocinero explicó que la clave está en tratar bien el producto y potenciar su sabor natural. "No hace falta cubrir la coliflor con bechamel para que guste, basta con realzar lo que ya tiene", afirma.