Charlize Theron odia ser famosa
Charlize Theron se ha cansado de Hollywood. Pese a lleva una vida tranquila alejada de los escándalos y los paparazzi, la actriz sudafricana ha confesado que
Charlize Theron se ha cansado de Hollywood. Pese a lleva una vida tranquila alejada de los escándalos y los paparazzi, la actriz sudafricana ha confesado que odia llevar la etiqueta de “famosa”. La artista considera que la única parte negativa de su trabajo, al que adora por encima de todas las cosas, es estar siempre en el ojo público. Y es que, para ser una intérprete de éxito hay que promocionar las películas, vestirse de gala y pasearse por las alfombras rojas de medio mundo.
“No me gusta la fama. No me gusta toda esa cultura que estamos viviendo ahora y no me gusta esa actitud de que si tú decides ser actor, tu vida puede ser utilizada”, ha dicho la actriz en la revista Total Film Magazine. Charlize quiere ser recordada por sus películas y no por su vida privada. “No resulta agradable que vayas a comprar verduras a la tienda y tengas siete coches siguiéndote. Creo que me estoy volviendo un poco más cerrada por este tipo de cosas”, recoció mientras criticaba la labor de los paparazzi.
En cuanto al paso de los años, uno de los actuales terrores para las estrellas de Hollywood, Theron ha declarado que está encantada con sus 32 primaveras, ya que le han permitido conocerse mejor como persona. Por ello, no le gustaría regresar a la veintena. Le apetece seguir experimentando el paso de los años aunque “no tenga todas las respuestas”.
Theron es una de las actrices más reconocidas del momento. La sudafricana ya tiene un Oscar por su participación en Monster. Sin meterse en líos ni protagonizar ningún escándalo, está a punto de estrenar su nueva película con una interpretación muy elogiada en distintos certámenes cinematográficos.
Charlize Theron se ha cansado de Hollywood. Pese a lleva una vida tranquila alejada de los escándalos y los paparazzi, la actriz sudafricana ha confesado que odia llevar la etiqueta de “famosa”. La artista considera que la única parte negativa de su trabajo, al que adora por encima de todas las cosas, es estar siempre en el ojo público. Y es que, para ser una intérprete de éxito hay que promocionar las películas, vestirse de gala y pasearse por las alfombras rojas de medio mundo.