Andrea Caaveiro, experta en limpieza: "Estas dos cosas son las que mejor me funcionan para la cal y para el moho de la ducha"
Limpiar la mampara de la ducha puede convertirse en una de las tareas más tediosas del hogar, sobre todo cuando encontramos cal y moho incrustado imposible
Limpiar la mampara de la ducha puede convertirse en una de las tareas más tediosas del hogar, sobre todo cuando encontramos cal y moho incrustado, imposible de deshacernos de él. Entre la acumulación de cal, el moho en las esquinas y la humedad constante, no es extraño que se convierta en uno de los puntos más olvidados del baño.
Andrea Caaveiro, experta en limpieza y creadora de contenido sobre orden y mantenimiento del hogar, ha compartido sus dos trucos más efectivos para mantener la mampara impecable sin necesidad de invertir en productos caros ni recurrir a limpiezas interminables.
“Estas dos cosas son las que mejor me funcionan para la cal y para el moho”, afirma Caaveiro, tras haber probado múltiples métodos. El primero de sus trucos estrella es una mezcla casera muy sencilla. La experta mezcla vinagre blanco y jabón lavavajillas a partes iguales, a la que se añaden dos cucharadas de ácido cítrico. Una vez agitada la solución, se aplica con un estropajo especial para baños, que limpia sin rayar. Se deja actuar durante cinco minutos, se enjuaga con agua y —clave importante— se seca bien después, algo que marca la diferencia en el resultado.
Aunque esta limpieza superficial ayuda en el mantenimiento semanal, Caaveiro también recomienda hacer una limpieza más profunda de vez en cuando. Para ello, retira las puertas de la mampara y accede a los rincones menos accesibles con la ayuda de un cepillo pequeño. Este paso no tiene que hacerse todas las semanas, pero sí con cierta frecuencia para evitar que la suciedad se acumule en las zonas más escondidas.
El segundo truco está pensado para las zonas donde suele aparecer moho, como las juntas o las esquinas inferiores de la ducha. En estos casos, Caaveiro recurre a lejía pura, aplicándola directamente con papel de cocina. “Meto directamente el papel en la lejía y lo coloco por todo alrededor”, explica. Lo deja actuar al menos una hora y, al retirarlo, el moho desaparece “como por arte de magia”. Aclara, eso sí, que si el moho ha penetrado dentro de la silicona, la única solución es sustituirla.
Su método combina mucha eficacia con practicidad, y está pensado para personas que no quieren pasar horas limpiando, pero sí mantener una higiene visible y duradera. Con ingredientes accesibles y herramientas que todos tenemos en casa, la experta ha demostrado que mantener la mampara de la ducha limpia no tiene por qué ser una batalla perdida.
Limpiar la mampara de la ducha puede convertirse en una de las tareas más tediosas del hogar, sobre todo cuando encontramos cal y moho incrustado, imposible de deshacernos de él. Entre la acumulación de cal, el moho en las esquinas y la humedad constante, no es extraño que se convierta en uno de los puntos más olvidados del baño.