La salud mental ha pasado a ocupar un lugar central en el debate público, no solo por el aumento de casos de ansiedad y estrés, sino también por la dificultad que todavía existe para identificar cómo actúan estos trastornos en el día a día. Con el objetivo de aclarar conceptos y derribar mitos, la psicóloga Silvia Severino —conocida en redes sociales por su labor divulgativa en TikTok (@silviaseverinopsico)— ha publicado un vídeo en el que explica, de forma directa y didáctica, cómo se manifiesta la depresión más allá de la tristeza. “La depresión no es solo estar triste, puede cambiar tus patrones de sueño y hambre”, afirma Severino al inicio de su intervención, destacando uno de los aspectos más desconocidos de este trastorno: su capacidad para alterar funciones básicas del organismo.
Según explica la psicóloga, la depresión provoca cambios significativos en los hábitos del sueño. Las personas que la padecen pueden experimentar insomnio, despertares tempranos o, por el contrario, dormir en exceso. Estas alteraciones repercuten directamente en los niveles de energía y en la capacidad de afrontar el día, lo que contribuye a agravar el malestar emocional.
El apetito es otro de los indicadores clave. La depresión puede causar pérdida total del hambre o, en otros casos, un aumento notable del apetito, lo que altera la relación con la comida y afecta al peso corporal. Estos cambios físicos, lejos de ser síntomas aislados, forman parte del círculo que sostiene la enfermedad.
Severino también subraya que la depresión tiende a aislar a quienes la sufren. La persona pierde interés en actividades que antes disfrutaba y comienza a distanciarse de familiares y amigos. Este comportamiento suele interpretarse erróneamente como falta de interés o desgana, cuando en realidad responde a la propia naturaleza del trastorno, que afecta la motivación, la concentración y la capacidad de relacionarse. Los síntomas, añade, pueden confundirse con un mal día, pero la diferencia está en la duración y la intensidad. Mientras un estado de ánimo bajo momentáneo se desvanece con el tiempo, la depresión puede prolongarse durante meses o años, interfiriendo en la rutina y deteriorando la calidad de vida.
Reconocer la depresión es clave para abordarla. (Pexels)
La psicóloga insiste en la importancia de buscar orientación profesional. La psicoterapia y, cuando es necesario, la medicación, son herramientas eficaces para abordar la depresión. Pero el apoyo del entorno es igualmente decisivo. Que familiares y amigos entiendan la enfermedad, acompañen sin juzgar y ofrezcan ayuda real puede marcar un punto de inflexión para quien atraviesa esta situación. Sentirse comprendido y acompañado ayuda a disminuir el aislamiento y facilita el camino hacia la recuperación.
Severino recuerda que la depresión es una enfermedad real y tratable, no un signo de debilidad ni una falta de voluntad. Con tratamiento adecuado, apoyo emocional y medidas de autocuidado, es posible recuperar el bienestar. Entre estas prácticas, destaca la actividad física regular —que libera endorfinas y mejora el estado de ánimo— y la creación de rutinas diarias estables, que aportan estructura y sensación de control. Dedicar tiempo a actividades que generan placer, como hobbies, lectura o contacto con la naturaleza, también puede reforzar la motivación y ayudar a prevenir recaídas.
La salud mental ha pasado a ocupar un lugar central en el debate público, no solo por el aumento de casos de ansiedad y estrés, sino también por la dificultad que todavía existe para identificar cómo actúan estos trastornos en el día a día. Con el objetivo de aclarar conceptos y derribar mitos, la psicóloga Silvia Severino —conocida en redes sociales por su labor divulgativa en TikTok (@silviaseverinopsico)— ha publicado un vídeo en el que explica, de forma directa y didáctica, cómo se manifiesta la depresión más allá de la tristeza. “La depresión no es solo estar triste, puede cambiar tus patrones de sueño y hambre”, afirma Severino al inicio de su intervención, destacando uno de los aspectos más desconocidos de este trastorno: su capacidad para alterar funciones básicas del organismo.