Tony Robbins, experto en crecimiento personal: "Las 3 trampas mentales que te mantienen estancado"
Sentirse estancado no siempre tiene que ver con la falta de oportunidades, sino con la forma en la que interpretamos los problemas. Identificar ciertas creencias puede marcar la diferencia
Tony Robbins explica qué trampas mentales mantienen el estancamiento personal. (Reuters)
Sentirse bloqueado no siempre tiene que ver con una falta de oportunidades, sino con la forma en la que interpretamos lo que nos ocurre. En el ámbito del crecimiento personal, uno de los grandes retos es detectar esos patrones mentales que, sin darnos cuenta, refuerzan la sensación de que no hay salida. Sobre esa idea reflexiona uno de los divulgadores más influyentes del desarrollo personal a nivel internacional.
En un vídeo reciente compartido en redes sociales, Tony Robbins identifica lo que denomina “las tres P”, tres creencias que, según explica, es necesario “aniquilar, romper o destruir” si se interponen en el progreso personal, ya sea en las relaciones, la carrera profesional, la salud o la felicidad. La primera de ellas es pensar que el problema es permanente. “Cuando has vivido suficientes decepciones, a veces tu cerebro no quiere volver a decepcionarse, y empieza a creer que el problema es permanente”, señala.
Robbins insiste en que ningún problema lo es realmente. “Ningún problema es permanente, solo el alma lo es”, afirma, subrayando que todos los problemas pueden resolverse. Sin embargo, advierte de que cuando una persona empieza a creer que algo no tiene solución, esa creencia se vuelve autocumplida y refuerza el estancamiento.
La segunda trampa mental es la idea de que el problema es generalizado, es decir, que lo contamina todo. Según explica, esto ocurre cuando una dificultad concreta se extiende mentalmente a toda la vida: una mala relación lleva a pensar que todo va mal, o un problema económico se traduce en la sensación de que “mi vida está arruinada”. Robbins recuerda que, incluso en esos momentos, siguen existiendo otros pilares como la salud o las relaciones personales, y que el problema “no es permanente ni es generalizado”.
Identificar los bloqueos mentales es el primer paso para avanzar (Freepik / zinkevych)
La tercera P es creer que el problema es personal. Pensar que hay “algo mal” en uno mismo lleva a frases internas como “no soy suficiente”, “no soy lo bastante inteligente” o “siempre lo estropeo”. Según Robbins, esta creencia también se vuelve autocumplida y conduce a la renuncia. Su conclusión es clara: “Lo único que te separa de lo que realmente quieres en esta vida es la historia que te sigues contando a ti mismo”. Un mensaje que pone el foco en la narrativa interna como punto de partida para el cambio.
Sentirse bloqueado no siempre tiene que ver con una falta de oportunidades, sino con la forma en la que interpretamos lo que nos ocurre. En el ámbito del crecimiento personal, uno de los grandes retos es detectar esos patrones mentales que, sin darnos cuenta, refuerzan la sensación de que no hay salida. Sobre esa idea reflexiona uno de los divulgadores más influyentes del desarrollo personal a nivel internacional.