Mel Robbins, experta en crecimiento personal: "Cuando la vida se vuelve abrumadora y ajetreada, no necesitas hacer más. Solo necesitas algunas cosas que te niegas a saltarte"
Mel Robbins, experta en crecimiento personal: "Cuando la vida se vuelve abrumadora y ajetreada, no necesitas hacer más. Solo necesitas algunas cosas que te niegas a saltarte"
La experta propone cambiar el enfoque del autocuidado en los días de más estrés y, en lugar de añadir más tareas, apuesta por mantener cinco hábitos básicos que ayudan a recuperar orden y claridad mental
la experta en crecimiento personal Mel Robbins. (YouTube: Chloe Kardashian)
Cuando todo se acumula y el día parece no dar más de sí, lo habitual es intentar hacer todavía más: organizar mejor, añadir nuevas rutinas o apretar el ritmo. Frente a esa idea, Mel Robbins plantea justo lo contrario: en los momentos de mayor saturación, no hace falta sumar, sino quedarse con lo esencial.
“Cuando la vida se vuelve abrumadora y ajetreada, no necesitas hacer más. Solo necesitas algunas cosas que te niegas a saltarte”, explica. Su propuesta se centra en cinco hábitos básicos que considera innegociables en los días más caóticos, no como una rutina perfecta, sino como una forma de mantenerse en pie cuando todo alrededor se desordena.
El primero es hacer la cama. Puede parecer un gesto pequeño, pero Robbins lo vincula con una sensación inmediata de orden. Empezar el día completando una tarea sencilla ayuda a activar una actitud más proactiva, incluso cuando todo lo demás parece desbordado.
El segundo punto tiene que ver con la mentalidad. La experta insiste en la importancia de empezar el día con una idea clara: “Hoy va a ser un buen día”. No como una afirmación vacía, sino como una forma de dirigir la atención y decidir desde qué lugar afrontar lo que venga.
A partir de ahí, introduce uno de los hábitos más relevantes en el contexto actual: poner límites al móvil. Cuando una persona está saturada, explica, no puede permitirse más distracciones. Por eso propone algo muy concreto: no llevar el teléfono siempre encima, sino dejarlo apartado, en el bolso o sobre la mesa, para evitar caer en el uso automático.
El cuarto punto es la alimentación. Robbins insiste en la importancia de no descuidar el cuerpo, especialmente en momentos de estrés. Mantener una ingesta adecuada, con especial atención a la proteína, puede marcar la diferencia en términos de energía y concentración a lo largo del día.
El quinto hábito es la hidratación, que plantea desde una perspectiva interesante. Beber agua no solo responde a una necesidad física, sino que también funciona como una pausa consciente. Detenerse unos segundos para tomar un sorbo ayuda a cortar la inercia mental y a volver al momento presente, algo especialmente útil cuando la cabeza va demasiado rápido.
Beber abundante agua para mantenernos hidratados. (Pexels)
“No necesitas una rutina elaborada. No tiene que ser perfecta”, defiende. La clave estaría en no negociar con ciertos mínimos que ayudan a sostenerse cuando todo lo demás falla.
Su planteamiento encaja con una visión del bienestar más realista, en la que el autocuidado no pasa por hacer más, sino por mantener lo esencial. Pequeños gestos, repetidos con constancia, que ayudan a recuperar cierta sensación de control y presencia en medio del caos.
Cuando todo se acumula y el día parece no dar más de sí, lo habitual es intentar hacer todavía más: organizar mejor, añadir nuevas rutinas o apretar el ritmo. Frente a esa idea, Mel Robbins plantea justo lo contrario: en los momentos de mayor saturación, no hace falta sumar, sino quedarse con lo esencial.