Entre las prácticas más habituales se encuentra el cierre de las rejillas de ventilación en habitaciones que apenas se utilizan. A primera vista parece una medida razonable: si no entra aire en una estancia vacía, debería consumirse menos energía. Sin embargo, diversos especialistas aseguran que esta decisión puede tener consecuencias muy distintas a las esperadas.
Muchos hogares creen que cerrar las habitaciones que no utilizan ayuda a ahorrar energía, pero el resultado puede ser justo el contrario (Pexels)
Este tipo de climatización se ha popularizado en muchos hogares gracias a su capacidad para repartir la temperatura de forma uniforme. No obstante, también requiere que todos sus componentes funcionen de manera coordinada para mantener el equilibrio del flujo de aire diseñado por el fabricante.
Muchos hogares creen que cerrar las habitaciones que no utilizan ayuda a ahorrar energía, pero el resultado puede ser justo el contrario (Pexels)
Muchos hogares creen que cerrar las habitaciones que no utilizan ayuda a ahorrar energía, pero el resultado puede ser justo el contrario (Pexels)
La creencia de que cerrar determinadas habitaciones reduce automáticamente el gasto energético está bastante extendida. Sin embargo, los expertos sostienen que el sistema sigue realizando prácticamente el mismo trabajo, aunque tenga menos salidas disponibles para distribuir el aire.
De hecho, el blog especializado en ahorro energético 'Take Charge West Virginia' señala que la cantidad de rejillas abiertas no modifica de forma significativa la energía consumida por el aparato. Por ello, una medida que parece orientada al ahorro puede terminar provocando justo el efecto contrario: un funcionamiento menos eficiente y una factura eléctrica más elevada. Antes de cerrar las rejillas, conviene recordar que el comportamiento del sistema no siempre responde a la lógica intuitiva de los usuarios.