Esta es la temperatura ideal para tener el aire acondicionado en casa y en la oficina, según los expertos
Ni demasiado frío ni demasiado calor, mantener el aire acondicionado a estos grados es la clave para lograr el confort, la salud y el ahorro energético
Descubre las recomendaciones de los expertos. (Pexels/Anna Pou)
El aumento de las temperaturas hace que el uso del aire acondicionado se convierte en una necesidad tanto en hogares como en oficinas. Sin embargo, mantener una temperatura adecuada no solo es una cuestión de confort, sino también de salud, eficiencia energética y sostenibilidad ambiental.
La importancia de usar el aire acondicionado a la temperatura adecuada. (iStock)
Más allá de guerras de temperatura entre los más calurosos y los más frioleros, el Reglamento de Ecodiseño de la Comisión Europea establece los estándares para la eficiencia de los sistemas de climatización entre 25 y 26 °C. Un rango de temperatura que también recomienda la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y el Departamento de Energía de EE. UU. Esto asegura confort térmico para las personas, pero sin un consumo energético excesivo.
Aunque, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) de España y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomiendan mantener los espacios laborales entre 23 y 26 °C durante el verano para proteger el bienestar de los trabajadores, especialmente en trabajos sedentarios.
La temperatura perfecta para el aire acondicionado
Una materia que es importante, puesto que el calor excesivo en el hogar o en el trabajo no es solo incómodo, sino que también puede ser peligroso. Así, las temperaturas superiores a 30 °C en interiores pueden afectar el sueño, reducir la productividad e incluso empeorar trastornos mentales, especialmente en personas mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
Eso sí, también hay que tener cuidado con el frío extremo del aire acondicionado. Usarlo por debajo de los 22 °C de forma prolongada también conlleva riesgos. De hecho, según el Harvard Medical School, el aire excesivamente frío puede provocar resequedad en las vías respiratorias, favoreciendo resfriados o infecciones, dolores musculares y articulares por el contraste térmico, alergias o irritaciones si los filtros no están limpios.
El aire acondicionado es un aliado frente al calor, pero no todo cale. (Freepik)
Sin olvidar el peligro de los choques térmicos, especialmente al pasar de ambientes fríos a exteriores muy calurosos, lo que puede ser peligroso para personas con problemas cardiovasculares. Por ello, mantener el aire entre 25 y 26 °C es lo ideal para la salud, aunque también para el planeta.
De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), por cada grado que se baja el termostato, el consumo energético del aire acondicionado puede aumentar entre un 6% y un 8%. Sin embargo, el rango recomendado por los expertos ayuda a garantizar confort, proteger la salud y reducir el consumo energético. Tanto el calor extremo como el frío excesivo pueden tener consecuencias negativas: el equilibrio es la clave para un verano saludable y sostenible.
El aumento de las temperaturas hace que el uso del aire acondicionado se convierte en una necesidad tanto en hogares como en oficinas. Sin embargo, mantener una temperatura adecuada no solo es una cuestión de confort, sino también de salud, eficiencia energética y sostenibilidad ambiental.