La clave está en su capacidad para aportar humedad, sombra visual y una sensación natural de frescor. Algunas plantas de interior transpiran más que otras y ayudan a suavizar los ambientes secos, especialmente cuando las temperaturas suben y la vivienda permanece cerrada durante muchas horas.
El poto es una de las plantas más recomendadas en verano. (iStock)
Las más refrescantes
El poto es una de las plantas más recomendadas porque resiste bien en interior, crece con facilidad y aporta mucho verde sin exigir demasiados cuidados. Colocado en alto o cerca de una ventana luminosa, ayuda a crear una sensación de frescor muy agradable.
Otra opción muy interesante es el helecho, especialmente en baños o zonas con algo más de humedad, ya que funciona muy bien en espacios donde otras plantas sufren por falta de humedad ambiental.
La sansevieria es perfecta para quienes buscan una planta bonita y casi indestructible. Tolera bien el calor, necesita poca agua y encaja en interiores modernos por su forma vertical y minimalista. Además, ocupa poco espacio, algo ideal para pisos pequeños.
El ficus también funciona muy bien en salones amplios y luminosos. Sus hojas grandes ayudan a crear una sensación de sombra natural y aportan presencia decorativa. Eso sí, conviene evitar cambios bruscos de ubicación y protegerlo del sol directo más intenso.
Claves para que tu casa se mantenga fresca a base de plantas. (iStock)
Durante el verano, conviene revisar el riego con más frecuencia, pero sin caer en el exceso ya que muchas plantas se estropean más por encharcamiento que por falta puntual de agua. Tocar el sustrato antes de regar sigue siendo el gesto más fiable. Con estas especies tu casa se mantendrá más freca sin apenas esfuerzo.