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Mario Sánchez, tecnólogo de los alimentos, sobre los buffets libres de comida: "Son uno de los mayores focos de contaminación microbiana que hay"

El tecnólogo de los alimentos explica por qué la higiene de los clientes también importa y señala una medida sencilla para reducir la transferencia de microorganismos

Foto: Mario Sánchez Rosagro, tecnólogo de los alimentos y especialista en nutrición (Youtube)
Mario Sánchez Rosagro, tecnólogo de los alimentos y especialista en nutrición (Youtube)

Los bufés libres son habituales en hoteles y restaurantes, especialmente durante las vacaciones, pero detrás de esa sucesión de bandejas y platos existe un aspecto que Mario Sánchez considera importante vigilar. El tecnólogo de los alimentos ha centrado su advertencia en los utensilios compartidos que pasan constantemente de unas manos a otras.

Pinzas para el pan, cucharones, cubiertos de servicio o tostadoras son manipulados sucesivamente por numerosos clientes. “Los bufés son uno de los mayores focos de contaminación microbiana que hay”, asegura Sánchez en un vídeo. Para el especialista, parte de la atención debe dirigirse precisamente hacia todo lo que rodea a los alimentos.

El problema de las pinzas y los utensilios compartidos

placeholder Mario Sánchez pone el foco en las pinzas, cucharones y otros utensilios compartidos y propone lavarse las manos antes de acercarse a la comida (Pexels)
Mario Sánchez pone el foco en las pinzas, cucharones y otros utensilios compartidos y propone lavarse las manos antes de acercarse a la comida (Pexels)

La cuestión está en que desconocemos los hábitos de higiene de quienes han utilizado anteriormente esos objetos. Después de coger unas pinzas o tocar otros elementos comunes, podemos continuar desayunando y llevarnos una tostada a la boca con las manos. De esta manera, los microorganismos pueden pasar entre diferentes personas y terminar llegando a los alimentos.

Las manos constituyen una vía relevante para esa transferencia, motivo por el que su correcta higiene forma parte de las medidas básicas de seguridad alimentaria. Sánchez recuerda que no sabemos si quien utilizó antes un utensilio “se ha lavado las manos correctamente”. Su propuesta pretende actuar precisamente sobre ese punto antes de comenzar a servirse.

Lavarse las manos antes de acercarse al bufé

El tecnólogo plantea instalar, antes de acceder a la comida, un espacio donde los clientes puedan lavarse las manos con agua y jabón. Sánchez compara esta posibilidad con los procedimientos utilizados en determinadas zonas de la industria alimentaria, donde los trabajadores deben seguir protocolos de higiene antes de entrar en lugares destinados a manipular alimentos.

Eso no quiere decir que tocar unas pinzas compartidas provoque necesariamente una intoxicación. El riesgo está condicionado por diferentes elementos, como la limpieza de los utensilios, la higiene de las personas, la manipulación de los productos o el mantenimiento de los platos a temperaturas adecuadas. Por tanto, el planteamiento no consiste en convertir cada visita al bufé en motivo de alarma. Lavarse las manos previamente tampoco permite eliminar todos los riesgos, pero sí puede reducir una de las vías de transmisión señaladas por el especialista. Aunque Sánchez reconoce que su propuesta podría parecer excesiva a algunos clientes, parte de una acción cotidiana y sencilla: mejorar la higiene de las manos antes de comenzar a utilizar utensilios que compartirán muchas otras personas.

Los bufés libres son habituales en hoteles y restaurantes, especialmente durante las vacaciones, pero detrás de esa sucesión de bandejas y platos existe un aspecto que Mario Sánchez considera importante vigilar. El tecnólogo de los alimentos ha centrado su advertencia en los utensilios compartidos que pasan constantemente de unas manos a otras.

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