La Reina intenta evitar el mal de ojo
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LUCE EL OJO TURCO EN LOS MOMENTOS CLAVE

La Reina intenta evitar el mal de ojo

Desde hace más de un año no se separa de sus ojos turcos, un amuleto que protege contra el mal de ojo. Lo lleva siempre que acude a un hospital

Foto: La Reina el pasado mes de septiembre en la Clínica Quirón. (I.C.)
La Reina el pasado mes de septiembre en la Clínica Quirón. (I.C.)

Muy pocas veces se analiza el estilo de la Reina. Más allá de sus trajes de chaqueta y sus vestidos largos de gala, fuera de los actos más solemnes doña Sofía muestra su adicción por las pulseras, collares y anillos de bisutería así como a las piedras semipreciosas.

A pesar de que el oro es el metal predominante en sus joyas, lo cierto es que desde hace más de un año no se separa de sus ojos turcos, un amuleto que, según la tradición griega y turca, protege contra el mal de ojo. Aunque la Reina ha necesitado toda la ayuda posible para protegerse del vendaval que causó el caso Urdangarin, y que aún continua dando sus últimos coletazos, así como de la llegada de Corinna y de los quebraderos de cabeza que le da su nieto Froilán y la caída del Rey en Botsuana, son curiosos los momentos en los que doña Sofía ha recurrido a ellos, sobre todo desde que comenzara 2013.

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* La Reina es sus últimos cuatro actos oficiales

Motivada por el ingreso hospitalario debido a una operación, un accidente o un nacimiento, la Reina ha lucido en todas esas ocasiones este sencillo ojo blanco sobre fondo azul –también lo lleva en otros colores– para espantar a la mala suerte que parece haber llamado a la puerta de la Familia Real desde hace ya un tiempo.

En sus cuatro últimas apariciones públicas doña Sofía ha lucido en su mano derecha dos pulseras con este amuleto que ha ido llevando indistintamente según sus preferencias.

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Aún así, fue a finales del pasado mes de septiembre, y con motivo de la última operación de cadera del Rey, cuando llevó, en vez de las pulseras, una cuenta en su mano izquierda elaborada por casi una decena de ojos turcos, y un colgante que hasta ese momento no se la había visto (fotografía superior de la noticia).

Fue en marzo de este año, y con motivo del ingreso de don Juan Carlos para solucionar sus problemas de hernia discal, cuando doña Sofía acudió junto a la infanta Cristina a visitarle a la Clínica La Milagrosa de Madrid. En dos de las visitas que realizó con su hija, el 3 y 4 de ese mes, lució en el cuello dos colgantes diferentes con varios de estos amuletos.

Aunque este año ha sido especialmente propicio para las visitas hospitalarias, que no terminarán hasta que el Rey ingrese este jueves para someterse a su segunda operación de cadera, lo cierto es que basta con mirar los archivos fotográficos para observar que en las últimas operaciones de su marido siempre ha llevado este talismán. Por ejemplo, en junio de 2011 y tras la intervención quirúrgica de la rodilla derecha del monarca, su esposa optó por otro collar mucho más sencillo que en otras ocasiones con sólo un ojo turco.

* En marzo de 2013 y junio de 2011

Sin embargo, no sólo en las visitas al Rey Juan Carlos doña Sofía ha echado mano de este ‘llamador’ de la buena suerte. En abril de 2012 y con motivo de la operación de su nieto Froilán tras dispararse en el pie mientras realizaba unas prácticas de tiro con su padre, Jaime de Marichalar, en la finca familiar de Soria, la Reina volvió a llevar en el cuello un colgante de cuentas de colores con este abalorio.

Una de las primeras ocasiones en las que comenzó a llevar el ojo turco y del que se tiene constancia gráfica fue en junio de 2005, cuando acudió a la Clínica Teknon de Barcelona para conocer a su nieta Irene, hija de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. Otro nacimiento, el de la infanta Sofía en 2007, fue el escogido para llevar el mismo colgante.

* En los nacimientos de sus nietas en 2005 y 2007 respectivamente

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