Cómo preparar la maleta para un viaje de trabajo
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SALUD Y BELLEZA

Cómo preparar la maleta para un viaje de trabajo

No es lo mismo organizar el equipaje de un fin de semana en familia que clasificar todo en un trolley para un desplazamiento de dos o

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Cómo preparar la maleta para un viaje de trabajo

No es lo mismo organizar el equipaje de un fin de semana en familia que clasificar todo en un trolley para un desplazamiento de dos o tres días por negocios. En nuestra maleta debe haber de todo y cada uno de los elementos que en ella van (desde ropa hasta cosméticos) deben estar escogidos a conciencia. En un viaje por motivos laborales no suele haber tiempo que perder, por lo que es fundamental planear qué llevar al desplazamiento antes de salir de casa.

En estos viajes la apariencia es mucho más importante que en aquellos por motivos de placer o familiares, en los que nos sentimos más relajados a la hora de vestir (aunque haya suegras encargadas en amargarnos la visita criticando hasta el más mínimo detalle de nuestros estilismos). Dar una imagen profesional es una obligación. Nuestro aspecto debe ser inmaculado, uñas y cabello, perfectamente cuidados y la ropa tiene que estar bien planchada.

Al fin y al cabo, este tipo de viajes suelen ser sinónimo de reuniones, almuerzos de trabajo y cócteles al finalizar la jornada, y en todos esos momentos el encuentro con nuevos clientes potenciales será constante. Al fin y al cabo, sólo hay una oportunidad para dar una buena primera impresión, ¿no?

Hay que evitar las prendas fabricadas con materiales textiles que se arruguen fácilmente, por muy caros o de marca que puedan ser, a menos que llevemos en la maleta una plancha de viaje o que el hotel en el que nos hospedemos cuente con un servicio de lavandería y planchado instantáneo.

Nada de 100% lino o seda: sí, de acuerdo, quedan estupendos, pero sólo si están inmaculados, y eso es algo difícil de conseguir en una habitación de hotel con uns miniplancha. La pieza más importante de este mini-fondo de armario es una chaqueta: puede resultar un auténtico comodín que dé vida a un vestido, una camiseta top o una blusa.

¿De qué material? Preferiblemente de lana virgen o al menos que, como indicamos antes, no sea 100% lino o seda. Los materiales sintéticdos como el poliéster o el nailon tampoco se arrugan demasiado, por lo que pueden ser una opción acertada. De hecho, la combinación de textiles artificiales con lana puede resultar perfecta.

Las chaquetas (mejor llevar dos que una) deben ser de tonos neutrales. Negro, azul marino, marrón, blanco y gris son colores discretos y apropiados para el mundo de los negocios. En combinación con una camiseta top, por ejemplo, y una falda, se convierten en el atuendo perfecto para este tipo de viajes.