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Sexo

El videoclip musical es la nueva 'peli' porno

La hipersexualización de los videoclips hará que encender tu canal de música delante de tu madre sea un trauma. No te pierdas la fuerza del sexo del pop.

Foto: 'Partition', de Beyoncé
'Partition', de Beyoncé

¿Quién no ha vivido la incómoda situación de estar viendo la televisión en familia, embarcarse en el arduo viaje del zapping y terminar poniendo, por error, una secuencia tórrida de una película? Si recuerdas con horror esta escena, cuidado: ver un simple videoclip con tus padres puede ser ahora más peligroso de lo que pensabas

El sexo era antes la insignia de los videoclips del R&B y del hip-hop. Un estudio de 1996 señalaba que el contenido de los clips de dichos géneros musicales eran los más sexuales (otro estudio anterior que, ya en 1986, el 60% de los videoclips de la muestra estaban repletos de contenido sexual), mientras que el country era el menos propenso al hedonismo entre sábanas. Las figuras de Shania Twain y Faith Hill comenzaron a introducir el erotismo en sus contenidos multimedia, pero la revolución sexual llegó de la mano de la reina del pop, Madonna. El vídeo Justify my love (1990) fue censurado por su contenido. Hoy, acostumbrados a ver a Miley Cyrus lamiendo martillos o a Rihanna entre cadenas, la obra de Jean-Baptiste Mondino nos parece una niñería.

La música y el sexo siempre han sido una prolífera pareja. Un estudio del profesor de psicología Dawn R. Hobbs, realizado en 1990, probaba que aproximadamente el 92% de las 172 canciones que alcanzaron el top ten ese año hablaban sobre sexo. En una reciente encuesta, un 82% de madres aseguran que sus hijos cantan temas sexuales sin saber qué estaban diciendo en realidad. 

Miley Cyrus en 'Wrecking ball'
Miley Cyrus en 'Wrecking ball'

LOS 'SEXCLIPS' DEL MOMENTO

Beyoncé ha revolucionado al género masculino con su vídeo Partition, pero la cantante ya nos había avisado de lo que estaba por llegar en su actuación de los Grammy, donde dejó a los asistentes boquiabiertos con una actuación hipersexual en la que terminaba bailando (y no un chotis, precisamente) con su marido, Jay-Z. Ella ha encontrado la fórmula perfecta para vender sexo sin que su chico se enfade (algo que no le ocurre a Shakira, que por culpa de los celos de Piqué ya no se junta con hombres en sus vídeos). En sus actuaciones más sexys y en sus vídeos más calientes, es Jay-Z el que recibe y vigila sus contoneos (algo que ya hicieron en Dangerously in Love, en el lejano 2003). Beyoncé ha logrado ensalzarse como una potente feminista del pop que hace del sexo su mejor arma, y no ha dudado en incluir en Partition versos tan explícitos como "me hizo un Mónica Lewinski por todo mi vestido y no he traído una toalla", así como un diálogo en francés sobre sexo de la película El Gran Lebowsky, en el que habla de feministas y de sexo. La traducción del extracto: "¿Te gusta el sexo? Me refiero a la actividad física. El coito. ¿Te gusta? ¿No interesa tener sexo? Los hombres piensan que las feministas odian el sexo, pero es una actividad muy estimulante y natural que las mujeres adoran". 

Hablando de parejas, es impensable no citar a los protagonistas de la polémica portada del último número de Vogue USA: Kim Kardashian y Kanye West. Ajenos al concepto privacidad (ellos publican sus sexting en las redes sociales), el vídeo Bound 2 simula una escena de sexo entre la pareja, con Kim en topless trotando sobre su señor. Katy Perry, que es muy sexy pero poco sexual en sus audiovisuales, respondió al clip en el vídeo de su chico, John Mayer, Who Love You. Parecen sacados de un vídeo de Mariah Carey de los 90: miradas cómplices, sonrisas y la promesa de que, quizás, cuando las cámaras se apaguen y el equipo salga vayan a intimar. Recordad: quizás.

Juntar a Miley Cyrus con Terry Richardson no puede desembocar en comedia romántica, eso está claro. El resultado siempre estará más cerca de Showgirls que de Tienes un email, pero lo cierto es que Wrecking Ball nos sorprendió a todos. Desnuda sobre una bola de demolición, en bragas y tank top blanco sin sujetador o lamiendo un martillo, Miley dejó claro que no necesita a Liam Hemsworth para pasárselo bien. Al saber que su siguiente single era Adore You, algunos cayeron en la trampa y pensaron que el romanticismo se haría con el videoclip.

 

Finalmente, Cyrus prefirió hacer una oda al onanismo que escanzalizó a todos. Había logrado, oficialmente, superar a Rihanna en nivel de 'cerdismo', y eso que la cantante de Barbados no se lo había puesto fácil con su vídeo de Pour it Up. Internet enloqueció al verla haciendo pole dance y marcándose un twerking con… una silla. 

La última en sumarse a la sexoperation es Kylie Minogue, que presenta un álbum marcadamente sexual. Como no podía ser de otra forma, la carta de presentación es un videoclip cuyo nombre avisa de lo que va a ocurrir: Sexercise. Para la promo, limpiaba un Maserati enfundada en unos diminutos shorts (al estilo de Cameron Diaz, firme defensora del sexo, en Bad Teacher), y en el vídeo, dirigido por Roman Coppola, se marca un Let´s get Physical en un sensual body de Wolford, 'twerkea' a una fitball y hace todo tipo de movimientos que, de no haber sido realizados sobre la dichosa bola de entrenamiento, habrían sido marcadamente pornográficos. 
 

MUJERES AL BORDE DE UN ATAQUE DE SEXO

Pero ¿el sexo en los videoclips se asocia solo con las mujeresnbsp;"No en todos los casos. Por ejemplo, en Pieces of gold, de The Aikiu, se incluyen escenas de porno gay, en G.I Jane, de Jackson and His Computerband, salen penes, y en otros vídeos, se utiliza el acto sexual en sí como reclamo, no solo a la mujer. Un ejemplo podría ser True romance, de Citizens!", nos cuenta Diana Cortecero, codirectora de LaFonoteca. Aprovechamos nuestra conversación con ella para preguntarle si esta corriente ha llegado a España. "Hay productoras como Canadá (con el vídeo Bombay, de El Guincho, por citar un ejemplo) y realizadores como Luis Cerveró (con el Espada, de Javiera Mena), que abogan por el erotismo y la sensualidad en sus videoclips. Celebro que en España nos estemos alejando cada vez más del clásico vídeo de grupo tocando", aclara.

'Espada', de Javiera Mena. Dirigido por Luis Cerverá
'Espada', de Javiera Mena. Dirigido por Luis Cerverá
Como era de esperar, no todo el mundo está a favor de la sexualización de los videclips. La cantante Adele contó al tabloide The Sun que estaba totalmente en contra de esta tendencia: "No es buena idea dejar que te exploten sexualmente en los vídeos. No necesito hacerlo para vender discos. Me basta con quedarme de pie cantando. Además, las estrellas del pop no son como en los vídeos y las revistas. Creedme: las he visto de cerca". Lily Allen ha ido aún más lejos creando una canción, con su vídeo correspondiente, para criticar esta sexualización. Ambas cantantes se ciñen al papel de la mujer en los clips. "¿No quieres que te cosifiquen? ¿Has pensado sobre quién quieres que te parta el culo?", canta la británica en su canción Hard Out Here. El tema fue censurado en la radio, pero no por su contenido sexual, sino por emplear la palabra bitch en más de 70 ocasiones.

 

Jennifer Lopez ahora lucha contra el papel de la mujer como objeto sexual en los videoclips. En I Luh ya Papi, se invierten los papeles y son ellos los que aparecen medio desnudos ante la cantante. Eso sí, no olvidemos que antes de esta mordaz crítica, ella también había caído en las normas de los videoclips de Pitbull. Así que Jenny, querida: el que sea inocente, que tire la primera piedra. Mientras hace twerking, claro.

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