Los 6 cortes de pelo que quitan años y que las mujeres de más de 50 ya han hecho suyos porque parece que se ven menos las arrugas
Porque la verdadera juventud no solo está en la piel, sino en la actitud. Y un corte de pelo puede ser el mejor punto de partida
Hay quien piensa que la única manera de borrar años del rostro es pasar por quirófano o recurrir a tratamientos estéticos invasivos. Pero la realidad es mucho más sencilla: un buen corte de pelo puede convertirse en el mejor lifting sin bisturí. Elegir la longitud adecuada, el volumen preciso y el movimiento justo puede transformar tu imagen y restar edad de manera inmediata.
Al llegar a cierta etapa —normalmente a partir de los 30— empezamos a reparar más en las arrugas de expresión, en la falta de firmeza o en el cansancio que refleja la piel. Y aunque los cosméticos ayudan a ralentizar estos signos, el pelo también juega un papel fundamental en cómo nos vemos (y en cómo nos ven los demás). Un corte favorecedor no solo suaviza rasgos, también aporta frescura y seguridad. Estos son los estilos más recomendados por estilistas y que, además, marcan tendencia.
Melena a capas: el movimiento que resta años
Las capas vuelven con fuerza porque aportan dinamismo y hacen que la melena luzca más ligera. Jennifer Aniston lo convirtió en su sello en los noventa, y todavía hoy sigue siendo una de las mejores embajadoras de este corte rejuvenecedor.
El error habitual es llevar el pelo demasiado largo y pesado, que termina estrechando el rostro y apagando las facciones. Con unas capas bien trabajadas se consigue justo lo contrario: un aire fresco, fácil de peinar y que rejuvenece de inmediato. Además, en la pasarela ya hemos visto cómo las melenas con capas se han convertido en el nuevo “uniforme” de mujeres de estilo incuestionable, desde las parisinas más chic hasta celebrities internacionales.
Flequillo largo o tipo cortina: el aliado más versátil
El flequillo, que parecía desterrado durante un tiempo, regresa reinventado en su versión más sofisticada: el curtain fringe o flequillo cortina. Más largo, abierto hacia los lados y ligeramente pulido, enmarca el rostro y disimula las líneas de expresión de la frente.
Jennifer Lopez, Salma Hayek o Sofía Vergara lo han adoptado con éxito, demostrando que puede suavizar los rasgos y añadir un aire juvenil sin perder elegancia. En España, Patricia Conde lleva años luciendo su versión del flequillo Bardot, siempre abierto y ligeramente ondulado. El resultado es sensual, moderno y muy favorecedor a cualquier edad.
Lob (long bob): el corte que nunca pasa de moda
El lob, esa media melena que se mueve entre la mandíbula y los hombros, es uno de los estilos más demandados porque es fácil de mantener y se adapta a todo tipo de rostros. La clave para que resulte rejuvenecedor es añadirle ondas suaves, que aportan volumen y naturalidad.
Julia Roberts lo ha llevado recientemente y el efecto fue inmediato: frescura, vitalidad y un guiño nostálgico a sus años más icónicos en Hollywood. Es perfecto para quienes quieren un cambio pero no se atreven a cortar en exceso.
Bob: atrevido y muy favorecedor
Si buscas un cambio radical, el corte a la altura de la barbilla es una apuesta segura. Su punto fuerte es que enmarca el rostro y concentra toda la atención en los ojos y la sonrisa. Es, además, uno de los más cómodos: basta un ligero toque de secador o unas ondas deshechas para conseguir un efecto desenfadado y chic.
Anna Wintour lo ha convertido en su sello, fiel a ese aire parisino que nunca pasa de moda. Lo lleva ligeramente ondulado y con un acabado “effortless” que transmite juventud y naturalidad. Si se combina con flequillo recto o ligeramente despeinado, el resultado puede ser todavía más impactante.
El clásico bob también evoluciona en su versión más actual, con puntas desfiladas y mechones desiguales que aportan ligereza. Al eliminar las líneas rectas, el rostro se suaviza al instante y el resultado es un peinado fresco, lleno de movimiento. Los estilistas aseguran que puede hacerte parecer hasta diez años más joven, siempre que esté bien trabajado con capas invisibles y texturas naturales. Además, es un corte camaleónico que admite desde un acabado liso pulido hasta ondas deshechas de estilo parisino.
Pixie y sus evoluciones: frescura inmediata
Para quienes no temen arriesgar, el pixie es sinónimo de estilo y personalidad. Con capas largas o texturizadas, estiliza el rostro y aporta dinamismo. Al llevarlo ligeramente despeinado, se consigue ese aire de juventud relajada que tanto favorece.
En los últimos años también ha regresado el bixie, una mezcla entre el pixie y el bob que triunfó en los noventa. Famosas como Inés de la Fressange, Meg Ryan o Winona Ryder lo convirtieron en icono, y ahora reaparece renovado. ¿La razón de su éxito? Es versátil, moderno y mucho más fácil de mantener que otros cortes cortos.
Más allá de la moda, todos estos cortes tienen algo en común: aportan volumen y movimiento. Según Pedro Moreno, estilista y education manager de Jean-Louis David, “cuando eliminamos líneas rígidas y demasiado rectas, el rostro se suaviza y recupera frescura”.
Hay quien piensa que la única manera de borrar años del rostro es pasar por quirófano o recurrir a tratamientos estéticos invasivos. Pero la realidad es mucho más sencilla: un buen corte de pelo puede convertirse en el mejor lifting sin bisturí. Elegir la longitud adecuada, el volumen preciso y el movimiento justo puede transformar tu imagen y restar edad de manera inmediata.