¿Será este el último cambio de hora? Así afecta a tu pelo y a tu piel y cómo blindarlos esta semana
Mientras los políticos pelean por una costumbre que se quiere erradicar. Nosotras te contamos cómo enfrentarte con las mejores armas capilares y cosméticas
Este domingo 26 de octubre, cuando el reloj marque las tres de la madrugada, volverán a ser las dos. Ganamos una hora de sueño, pero el cuerpo no siempre lo celebra. El cambio de hora, que marca el paso al horario de invierno, altera nuestros ritmos circadianos y, con ellos, el sueño, el humor y hasta el estado de la piel y del cabello.
Según la Sociedad Española de Neurología, casi la mitad de los adultos españoles no duerme bien ni descansa lo suficiente. Una cifra que se dispara en estos días de reajuste, cuando el cuerpo necesita adaptarse a un nuevo ciclo de luz y oscuridad.
Durante la noche se lleva a cabo cerca del 90 % de los procesos reparativos del organismo. Mientras dormimos, las células se regeneran, se eliminan toxinas y se restablece el equilibrio interno. Dormir mal o poco rompe ese ciclo y dispara la producción de cortisol, la hormona del estrés, que afecta al sistema inmunitario, digestivo, hormonal y, por supuesto, a la piel.
La falta de descanso se traduce en un rostro más apagado, deshidratado y con signos de fatiga. Y lo mismo ocurre con el cabello: el estrés oxidativo ralentiza el crecimiento, debilita la fibra capilar y puede provocar la aparición prematura de canas.
“Al cambiar la exposición a la luz y la oscuridad, el ciclo hormonal se modifica y el pelo también se ve afectado”, explica la dermatóloga Dra. Alba Gómez Zubiaur, del Instituto Médico Ricart. La melatonina, además de inducir el sueño, juega un papel clave en mantener el cabello en fase de crecimiento. Por eso, cualquier alteración del descanso impacta directamente sobre su salud.
La noche, el mejor momento para regenerar la piel
La piel también tiene su propio reloj interno. Por la noche, descienden los niveles de cortisol y aumentan los de melatonina y hormona de crecimiento. Este cóctel biológico estimula la reparación de tejidos, la regeneración celular y la producción de colágeno y elastina.
En este contexto, Guerlain propone una auténtica rutina “anti jet lag” para el cutis, con productos diseñados para recuperar la hidratación y la luminosidad perdidas durante el cambio de estación. Laura Romero, directora de formación de Guerlain, resume la filosofía de la marca: “Solo son 60 minutos, pero el organismo —y la piel— tardan un tiempo en adaptarse. El secreto está en mimarse más durante esos días”.
5 tips por el cambio:
Un boost de hidratación: Visible Difference Complejo Hidratante en Gel de Elizabeth Arden actúa como un activador de luminosidad y redensifica la piel desde las primeras aplicaciones. Este ligero gel cremoso, sin aceites, ofrece a la piel la hidratación esencial que necesita para dejar conseguir un rostro suave, uniforme y radiante.
Tratamientos regenerantes: la Mascarilla Orchidée Impériale es el “todo en uno” para pieles sometidas a estrés, que deja el rostro más firme, suave y nutrido. Un auténtico concentrado de recuperación, cubre la piel con un velo de confort revitalizante. Esta mascarilla combina la tecnología Orchid Morpho-Peptideᵀᴹ, capaz de actuar sobre los puntos de anclaje de la piel implicados en la conservación de sus formas, con un péptido calmante que actúa sobre las arrugas relacionadas con las microcontracciones. La piel se revitaliza y alisa, y los rasgos faciales se relajan.
Noches cortas, piel fresca: Para completar la rutina, Germinal Radiance Anti-Age Night Cream se convierte en una auténtica cura de belleza mientras duermes. Su fórmula, pensada para actuar en las horas en que la piel alcanza su pico de regeneración, repara, reafirma y mejora la elasticidad mientras aporta un aspecto descansado y luminoso al despertar.
Mirada descansada: Urban Identity de SEPAI. Este antifaz SOS está formulado con neuropéptidos, ectoína y extracto del árbol de la seda persa para recuperar el nivel de hidratación óptimo de la piel e iluminar la mirada con un brillo natural. La zona del contorno de ojos queda radiante al instante.
Los expertos recomiendan mantener horarios regulares de descanso (también en fin de semana), evitar pantallas una hora antes de acostarse y crear un ambiente oscuro, fresco y sin ruidos. En la piel, lo ideal es reforzar la hidratación con texturas nutritivas y fórmulas ricas en péptidos o antioxidantes.
Y si el espejo delata el cansancio, los parches de ojos o una mascarilla nocturna pueden obrar el milagro: una mirada más fresca y un cutis visiblemente descansado en cuestión de minutos.
Nutricosmética nocturna: belleza para tu pelo que se bebe
Sgún un estudio de TRESemmé el cabello se consolida como una herramienta de empoderamiento personal y expresión. El 43 % de las mujeres lo considera una fuente de bienestar, el 35 % una forma de expresar su identidad y el 22 % un elemento de empoderamiento. Además, el 27 % reconoce que los contextos sociales influyen en su forma de cuidarlo y mostrarlo, especialmente en entornos laborales. Durante los momentos difíciles, el cabello actúa como un apoyo emocional que ayuda a recuperar la seguridad y el equilibrio personal. El hecho de cambiar una hora los relojes puede afectar más de lo que crees.
Más allá de las cremas, también se puede cuidar la piel y el cabello desde el interior. La firma española Olistic lo demuestra con Night Booster, un nutricosmético formulado con más de veinte ingredientes naturales que ayudan a conciliar el sueño y a optimizar la salud capilar.
Contiene melatonina, magnesio y extractos de plantas como la melisa o la manzanilla, que favorecen la relajación, y activos que impulsan la síntesis de colágeno y queratina. El resultado: un descanso más profundo y un cabello más fuerte, brillante y resistente.
“Mientras duermes, las células del folículo piloso se regeneran, se detoxifican y fortalecen la fibra capilar”, explica Laura Zamfir, Medical Advisor de Olistic. “Si no se respeta ese proceso, el pelo se vuelve más quebradizo y pierde vitalidad”. Refuérzalo con una fórmula que le ayude desde dentro hacia afuera.
El cambio de hora puede parecer un simple ajuste en el reloj, pero es un auténtico desafío para nuestro reloj biológico. La buena noticia es que, con el descanso adecuado, una rutina cosmética adaptada y una dosis de autocuidado —por dentro y por fuera—, el cuerpo recupera su ritmo natural y la piel también.
Este domingo 26 de octubre, cuando el reloj marque las tres de la madrugada, volverán a ser las dos. Ganamos una hora de sueño, pero el cuerpo no siempre lo celebra. El cambio de hora, que marca el paso al horario de invierno, altera nuestros ritmos circadianos y, con ellos, el sueño, el humor y hasta el estado de la piel y del cabello.