Este fin de semana no ha sido sonado solo por el eclipse solar y la fase de luna nueva, también por el cambio de hora. Cada primavera ocurre y no solo afecta a la rutina diaria, sino que también tiene un impacto directo en la salud. Según hemos leído en 'Euronews' la Sleep Foundation indica que el lunes posterior al adelanto horario, las personas duermen, en promedio, 40 minutos menos de lo habitual.
Sensación de cansancio y fatiga
Sabemos que, si bien puede parecer poco tiempo, esta modificación puede generar síntomas que afectan el bienestar físico y mental. De hecho, una de las primeras señales que se pueden notar es una mayor sensación de cansancio a lo largo del día, similar a un ligero 'jet lag'. Tanto es así que, aunque el sueño haya sido de calidad, la reducción del tiempo de descanso puede provocar una menor energía desde primera hora de la mañana.
Hay que respetar las horas de descanso. (Pexels)
Dificultad para concentrarse y cambios en el ánimo
Además, cabe señalar que el sueño insuficiente altera los ritmos circadianos, afectando la producción de melatonina, la hormona encargada de regular el descanso. Como consecuencia, muchas personas experimentan irritabilidad, menor capacidad de concentración y un rendimiento intelectual reducido.
Desajustes en el apetito
Sin embargo, el reloj biológico también regula el hambre, por lo que el cambio de hora puede provocar sensación de apetito en momentos inusuales o, por el contrario, falta de hambre en las horas habituales de comida. En concreto, este desajuste puede generar confusión en el organismo hasta que se adapte al nuevo horario.
Afortunadamente, el cuerpo humano tiene una gran capacidad de adaptación y, en la mayoría de los casos, en pocos días se logra recuperar el equilibrio. Sin embargo, algunos hábitos pueden ayudar a acelerar este proceso. Mantener horarios regulares de sueño, exponerse a la luz natural durante el día y evitar el consumo de cafeína antes de dormir son estrategias clave para favorecer una mejor adaptación.
De este modo, también puede ser útil realizar pequeñas siestas de menos de 20 minutos para reducir la sensación de fatiga, así como ajustar gradualmente la hora de ir a la cama en los días previos al cambio de horario.
Este fin de semana no ha sido sonado solo por el eclipse solar y la fase de luna nueva, también por el cambio de hora. Cada primavera ocurre y no solo afecta a la rutina diaria, sino que también tiene un impacto directo en la salud. Según hemos leído en 'Euronews' la Sleep Foundation indica que el lunes posterior al adelanto horario, las personas duermen, en promedio, 40 minutos menos de lo habitual.