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Infiltrarse grasa de cadáveres ya es una realidad en Estados Unidos: los zombie fillers han llegado para ‘corregir’ la flacidez tras los ‘ozempic’
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Infiltrarse grasa de cadáveres ya es una realidad en Estados Unidos: los zombie fillers han llegado para ‘corregir’ la flacidez tras los ‘ozempic’

Podría parecer un capítulo de ‘Black Mirror’, pero es una realidad, en Estados Unidos ya se está utilizando grasa de cadáveres de donantes para rellenar la cara y el cuerpo de quienes se han quedado descolgados tras usar Ozempic y similares

Foto: Los zombie fillers son infiltraciones de grasa procedente de cadáveres para reposicionar tejidos y recuperar volúmenes. Desfiles Matieres Fecales. (Launchmetrics Spotlight)
Los zombie fillers son infiltraciones de grasa procedente de cadáveres para reposicionar tejidos y recuperar volúmenes. Desfiles Matieres Fecales. (Launchmetrics Spotlight)

A principios de la década ya se empezó a investigar sobre el uso de “matrices adiposas alogénicas procedentes de donantes”, como indica María Vicente, cirujana y médico estético. Es decir, el uso de tejidos grasos procedentes de cadáveres para recuperar volúmenes o reposicionar tejidos no es algo realmente novedoso, pero la situación actual se ha convertido en su escenario perfecto para que comience a popularizarse su uso, por el momento, solo en Estados Unidos.

El uso de análogos GLP-1, lo que popularmente conocemos como Ozempic, Mounjaro, Wegovy, etc., se ha extendido a gran velocidad y así hemos normalizado las grandes bajadas de peso y volumen en poco tiempo. 

Como consecuencia de este rápido adelgazamiento, puede ocurrir que haya tejidos que pierdan soporte o que el volumen desaparezca de zonas de nuestro cuerpo que no queríamos. Por ejemplo, hablamos de la ‘Ozempic face’ para referirnos a los rostros descolgados o demacrados como consecuencia de la pérdida total de grasa y soporte.

placeholder Colección otoño invierno 2026 de Matières Fecales. (Launchmetrics Spotlight)
Colección otoño invierno 2026 de Matières Fecales. (Launchmetrics Spotlight)

El escenario era perfecto para encontrar un tipo de filler que actuara como relleno de esas zonas vaciadas o descolgadas. Un injerto en los glúteos, quizá reposicionar los pómulos, un aumento de pecho… Hasta la fecha, además de los rellenos de ácido hialurónico, la técnica más utilizada por los médicos era el lipofilling, inyectar la propia grasa del paciente (autóloga) para que no existiera un rechazo del tejido por parte del cuerpo. Esta grasa se extraía de zonas como el abdomen, los flancos o los muslos.

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Pero, ¿qué ocurre si tras el tratamiento con un análogo GLP-1, prácticamente en el cuerpo no nos quedaba ni un gramo de grasa? Es entonces cuando entran en el juego lo que marketinianamente se ha denominado zombie fillers, la infiltración de tejidos grasos procedentes de cadáveres de donantes. 

¿Cómo funciona realmente?

Aclara la doctora María Vicente, cirujana y médico estético con consultas en Murcia y Lorca, que no se trata exactamente de extraer grasa de una persona fallecida e inyectársela directamente a otra, ya que aunque el tejido adiposo que se va a injertar sí procede de donantes fallecidos, antes se somete a un proceso de selección, tratamiento y esterilización.

“El producto final contiene adipocitos intactos pero no viables, matriz extracelular, lípidos y tejido conectivo. Es decir, no contiene células vivas del donante. Se procesa mediante diferentes soluciones que reducen el contenido de ADN y finalmente se esteriliza con radiación gamma. Se implanta en el tejido subcutáneo, únicamente en zonas donde ya existe grasa de forma natural”, matiza la doctora.

Además, explica, los donantes por ley son sometidos a una selección muy estricta, con historia médica y social y estudios para VIH, hepatitis B y C, sífilis y otros agentes transmisibles y, a continuación, el producto se esteriliza posteriormente. Todo ello disminuye el riesgo inmunológico e infeccioso.

placeholder El tejido graso se infiltra en las zonas que han perdido volumen. (Pexels/Tkirkgo)
El tejido graso se infiltra en las zonas que han perdido volumen. (Pexels/Tkirkgo)

De este modo, el cuerpo no llega a rechazar la grasa infiltrada ya que no se trasplantan células adiposas vivas y funcionales de otra persona. Cuando el cuerpo rechaza un trasplante, lo que se produce es una respuesta inmunológica ante los componentes celulares de un tejido extraño. 

La idea es que el tejido graso injertado no solo aporte volumen, sino que pueda servir de soporte, “la matriz extracelular actúa como una especie de andamiaje biológico que podría facilitar la colonización por células del propio paciente, vascularización y formación progresiva de nuevo tejido adiposo”, de modo que el relleno injertado no se elimina, sino que se pasa a formar parte del cuerpo.

Todo esto, según matiza la cirujana María Vicente, es lo que se ha observado en estudios preclínicos, “pero es importante decir que los datos publicados específicamente con alloClae son todavía fundamentalmente de laboratorio y modelos animales, no grandes estudios clínicos a largo plazo en humanos”.  

AlloClae es el “zombie filler” que se está infiltrando en Estados Unidos, donde está registrado por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos), sin embargo, precisa la doctora, eso no significa que esté aprobado por la FDA como lo estaría un filler como el ácido hialurónico. 

placeholder Los fillers de tejido graso de donante se pueden infiltrar en zonas del rostro que hayan perdido volumen. (Unsplash/Mariia Belinska)
Los fillers de tejido graso de donante se pueden infiltrar en zonas del rostro que hayan perdido volumen. (Unsplash/Mariia Belinska)

“Se comercializa como un Human Cell, Tissue, and Cellular and Tissue-Based Product o HCT/P bajo la sección 361 de la Public Health Service Act y el 21 CFR Part 1271. Esta categoría permite que determinados tejidos humanos que cumplen requisitos como mínima manipulación y uso homólogo puedan comercializarse sin pasar por el proceso de aprobación previa que se exige a un medicamento, un producto biológico o determinados dispositivos. El propio fabricante clasifica alloClae de esta manera”, un matiz que le ha permitido expandirse en muy poco tiempo.

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Lipofilling vs grasa de donante

Teniendo en cuenta que el uso de tejido graso de cadáveres surge como alternativa a personas que no tienen una suficiente zona grasa que utilizar como donante en un lipofilling, podría explicarse el rápido ascenso de los injertos zombies, pero también hay estudios que hablan de una mayor eficacia. 

placeholder Sumilación de células de grasa. (Pexels/Leo Freire)
Sumilación de células de grasa. (Pexels/Leo Freire)

Cuando se realiza un lipofilling y se infiltra la propia grasa del paciente, la otra gran ventaja es esa, que se trata de tejido vivo propio. En este caso, explica la doctora Vicente, “una parte de esa grasa no sobrevive, pero aquella que consigue vascularizarse se integra como tejido adiposo vivo y puede permanecer durante años”. El hándicap el porcentaje de tejido graso que sobrevive varía en cada paciente y es poco predecible.

Sin embargo, cuando lo que se infiltra es la grasa de un donante, las células adiposas del donante no están vivas, “tenemos un tejido estructural y una matriz que posteriormente debe integrarse y remodelarse con tejido del receptor. Los estudios animales muestran vascularización y aparición de nuevos adipocitos del huésped”, sin embargo, matiza, todavía no se sabe qué ocurre con el paso de los años y en injertos a humanos. 

Riesgos

Más allá del vértigo que pueda ocasionar injertar la grasa de alguien fallecido, lo que la doctora María Vicente señala como verdadero dilema no es de dónde viene el producto, sino la falta de seguimiento clínico a largo plazo.

placeholder Los pómulos son una de las zonas receptoras de este tipo de injertos. (Pexels/Prolificpeople)
Los pómulos son una de las zonas receptoras de este tipo de injertos. (Pexels/Prolificpeople)

Por un lado, el propio fabricante de alloClae advierte de efectos adversos y complicaciones tras su aplicación como dolor en la zona tratada, infección, hematomas y cambios de pigmentación en la piel tras la infiltración, cambios en el tejido como la formación de quistes y nódulos palpables o visibles bajo la piel, además de la respuesta del sistema inmune con reacciones alérgicas o inmunológicas de diversa gravedad, incluida la anafilaxia ( reacción alérgica severa e inmediata).

Por otro lado, a pesar de que el tejido injertado es sometido a controles y esterilizaciones, "existe un riesgo teórico residual de transmisión de una enfermedad procedente del donante. Los controles actuales hacen que sea muy bajo, pero no puede considerarse absolutamente cero", como advierte la doctora.

placeholder Existe la probabilidad de la aparición de nódulos en el caso de injertos en los pechos. (Unsplash/dylann-hendricks)
Existe la probabilidad de la aparición de nódulos en el caso de injertos en los pechos. (Unsplash/dylann-hendricks)

Otra de las importantes alertas es sobre su uso en el aumento de pecho debido a la falta de datos a largo plazo y al riesgo de que la aparición de nódulos, quistes o calcificaciones altere la lectura de pruebas radiológicas como mamografías y ecografías, lo que podría comprometer seriamente el diagnóstico precoz del cáncer de mama en revisiones futuras. 

¿Cuál es el precio de los zombie fillers?

En Estados Unidos, aproximadamente,el precio de un vial pequeño de unos 12,5 cc oscina entre los 2000 y 2500 dólares, mientras que, cuando pasamos de infiltraciones para zonas pequeñas como el rostro a volúmenes más grandes, como fillers a nivel corporal, el precio puede rondar los 8000 - 15000 dólares por 50 - 100+ cc.

Al límite de la moralidad

Pero, más allá de los riesgos y de la falta de pacientes injertados a los que se haya seguido durante años, la verdadera polémica y el debate moral está en el uso de tejido procedente de cuerpos de donantes con fines estéticos

Como apunta la cirujana y médico estético María Vicente, desde hace décadas la medicina trasplanta  córneas, hueso, tendones, piel y otros tejidos de donantes, “la cuestión ética está en para qué se ha consentido esa donación y cuál es el uso final que se hace de ella. No es lo mismo donar tejido para tratar una enfermedad o reconstruir una secuela que emplearlo con una finalidad puramente cosmética, y creo que ahí es razonable que exista un debate social y bioético”.

placeholder Simulación de tejido adiposo. (Unsplash/Yogeshwaran Ramesh)
Simulación de tejido adiposo. (Unsplash/Yogeshwaran Ramesh)

En España, por ejemplo, el marco regulatorio es muy diferente. "La legislación española establece que la donación de células y tejidos humanos debe ser voluntaria y altruista, que no puede existir remuneración por el tejido y que los establecimientos de tejidos no pueden tener carácter lucrativo. También establece que las células y tejidos alogénicos almacenados se destinan a procedimientos terapéuticos con indicaciones médicas establecidas y exige autorizaciones específicas tanto para los establecimientos como para los centros de aplicación”, precisa la experta.

Ante la pregunta de si los zombie fillers podrían llegar a Europa, la doctora señala que en Europa la renovación del Reglamento Europeo sobre sustancias de origen humano comenzará a aplicarse de forma general en agosto de 2027. Lo que no significa que se vayan a permitir este tipo de fillers cosméticos sino que es un ámbito regulatorio que está evolucionando.

Podrían llegar a Europa, pero como matiza la doctora, “tendría que hacerlo dentro del marco regulatorio europeo correspondiente y con suficiente evidencia de seguridad, eficacia y trazabilidad. Yo no esperaría una traslación automática de alloClae de Estados Unidos a nuestras consultas”, sentencia.

A principios de la década ya se empezó a investigar sobre el uso de “matrices adiposas alogénicas procedentes de donantes”, como indica María Vicente, cirujana y médico estético. Es decir, el uso de tejidos grasos procedentes de cadáveres para recuperar volúmenes o reposicionar tejidos no es algo realmente novedoso, pero la situación actual se ha convertido en su escenario perfecto para que comience a popularizarse su uso, por el momento, solo en Estados Unidos.

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