El fin de las cortinas y visillos tradicionales: los expertos en decoración avisan de una nueva tendencia más sencilla, moderna y elegante
Los sistemas más discretos, los estores y las soluciones motorizadas ganan terreno frente a las barras, visillos y cortinas tradicionales para aprovechar la luz natural y conseguir espacios visualmente más limpios sin renunciar a la privacidad
Los expertos en decoración hablan sobre la nueva tendencia (Canva)
Las tendencias de 2026, sin embargo, muestran un cambio de rumbo. Los interioristas buscan sistemas visualmente más discretos, mecanismos ocultos y soluciones que permitan controlar mejor la entrada de luz. Los estores de líneas sencillas, persianas interiores y sistemas motorizados encajan especialmente bien en viviendas contemporáneas, donde se intenta reducir el ruido visual.
El diseño plisado permite regular fácilmente la altura del estor según las necesidades de cada momento. (Cortesía / Ikea)
La automatización también está ganando presencia. Este tipo de soluciones permiten subir o bajar los estores mediante un mando, una aplicación o sistemas domóticos, algo especialmente práctico cuando existen grandes ventanales o ventanas de difícil acceso.
Menos mecanismos a la vista y más sensación de orden
Una de las claves está precisamente en conseguir que el sistema que cubre la ventana pase casi inadvertido. Diseñadores consultados por Livingetc señalan que existe una mayor preocupación por integrar los mecanismos y conseguir acabados limpios, aunque también destacan que en 2026 conviven propuestas minimalistas con cortinas más decorativas. El objetivo es que la ventana se perciba como una parte de la arquitectura y no como un elemento cubierto por diferentes capas de tela, barras y accesorios.
También están cambiando algunos tipos de persianas interiores. Varios diseñadores consideran desfasadas las persianas demasiado finas o los sistemas que no se adaptan correctamente al tamaño de la ventana y apuestan por estores enrollables, romanos o soluciones a medida, que aportan un acabado más uniforme.
Las cortinas no desaparecen, se vuelven más sofisticadas
Hablar del “fin de las cortinas”, sin embargo, sería exagerado. De hecho, algunas de las principales publicaciones de interiorismo sitúan precisamente las cortinas entre las grandes tendencias de este año.
Estor opaco FRIDANS de Ikea (ikea.com)
Homes & Gardens destaca para 2026 los tejidos ligeros, las cortinas superpuestas y los acabados que aportan textura sin resultar pesados. Por su parte, Architectural Digest señala el auge de combinar un estor translúcido con cortinas de suelo a techo, una fórmula que permite regular la intimidad durante el día sin renunciar a la calidez que proporciona el tejido.
Por tanto, el verdadero cambio no consiste tanto en dejar las ventanas desnudas como en abandonar algunas soluciones tradicionales y adaptar cada sistema al espacio. Los interiores actuales buscan además funcionalidad. Un buen tratamiento de ventana no solo afecta a la estética: ayuda a regular la luz, aporta privacidad y puede modificar visualmente las proporciones de una habitación.