Ingrid Alexandra ya es oficialmente princesa heredera: así ha sido su primera aparición junto al nuevo rey Haakon VIII
La joven se ha convertido, al mismo tiempo que su padre en nuevo rey de Noruega, en princesa heredera, firmando el juramento de ser regente cuando sea necesario
Con la muerte de Harald V hace apenas unas horas, Noruega está sumida de lleno en un cambio de reinado. Tras el comunicado de la muerte del soberano, su hijo, Haakon, se ha convertido automáticamente en el nuevo rey. “‘¡El rey ha muerto, viva el rey!”. Este mismo viernes 28 de agosto, antes de comenzar los actos de despedida al que fuera su rey durante más de tres décadas, el príncipe heredero ha tomado ya las riendas. Y con él, también su hija, Ingrid Alexandra, de ahora en adelante la princesa heredera.
Primera imagen de Haakon como rey de Noruega. (EFE)
A las 11:30 de la mañana, en el Palacio Real, el Gobierno ha celebrado un Consejo de Ministros extraordinario en el que Haakon ha anunciado formalmente la muerte de su padre y ha asumido la Corona, confirmando cuál será su nombre de reinante: Haakon VIII, además del lema que lo acompañará. Se trata del primer acto institucional de una sucesión que, aunque automática, está rodeada de un estricto protocolo constitucional.
Haakon VIII e Ingrid Alexandra durante el Consejo de Estado extraordinario. (EFE)
Como decíamos, junto a él ha reaparecido también su primogénita, la princesa Ingrid Alexandra, que pasa de esta manera a convertirse también en princesa heredera. En este acto, haría lo mismo que hizo su padre el 20 de julio de 1991, cuando cumplió los 18 años, siete meses después de que su abuelo, Harald V, ascendiera al trono: firmar un juramento con el que se compromete y al mismo tiempo le otorga el poder de actuar como regente en ausencia de su padre de ahí en adelante.
Ingrid y Haakon VIII saludando a los ministros. (Reuters)
Con la llegada de Haakon e Ingrid Alexandra al Palacio Real de Oslo, como marca el protocolo, se colocó en el balcón el estandarte de Noruega, un distintivo de color rojo con un león rampante dorado que sostiene un hacha, y que anuncia que el monarca se encuentra en la residencia oficial del país. Lo hacía, eso sí, con un crespón negro en la cima, por el luto del país por el fallecimiento de Harald.
Haakon VIII e Ingrid Alexandra durante el acto. (EFE)
La bandera que corona el edificio, en cambio, al mismo tiempo que salía el estandarte, dejaba de estar izada a media asta por la muerte del monarca y volvía a colocarse en lo alto. Esto también simboliza que, tras la muerte de un rey, un nuevo asciendo al trono. Un hecho que estaba ocurriendo de puertas para adentro de ese mismo edificio. Justo delante, decenas de personas se reunieron en señal de respeto y colocando flores como ofrenda al rey Harald V.
Veíamos entonces, por primera vez, al rey Haakon y la princesa heredera Ingrid Alexandra desde la muerte del monarca. Mientras que el ya rey lo hacía vestido con el uniforme de gala del general del Ejército de Tierra, la princesa heredera lo hacía vestida de riguroso negro en señal de luto.
Ingrid Alexandra, princesa heredera. (EFE)
La princesa Ingrid Alexandra de Noruega ha apostado por una belleza muy contenida, apropiada para las circunstancias, en su primera aparición pública. El cabello, recogido en una coleta baja con raya al medio y completamente pulido hacia atrás, refuerza esa sensación de contención horas después del fallecimiento de su abuelo. Es uno de esos peinados sencillos que no buscan protagonismo y que incluso tienen ese punto ligeramente imperfecto de los recogidos que una misma puede hacerse en casa, algo que encaja bien con la sobriedad del conjunto. Y que apuesta por un aspecto serio y formal.
En el maquillaje, la protagonista es claramente la piel. Ingrid Alexandra luce un tono bronceado, luminoso, con ese acabado ligeramente jugoso que asociamos al final del verano. Apenas se percibe nada más: cejas peinadas, mirada limpia, un toque discreto de máscara y labios en un tono muy próximo al natural. Un look fresco y sencillo que evita el efecto excesivamente elaborado y deja que sean la piel y ese bronceado saludable los que lleven todo el peso.
Con la muerte de Harald V hace apenas unas horas, Noruega está sumida de lleno en un cambio de reinado. Tras el comunicado de la muerte del soberano, su hijo, Haakon, se ha convertido automáticamente en el nuevo rey. “‘¡El rey ha muerto, viva el rey!”. Este mismo viernes 28 de agosto, antes de comenzar los actos de despedida al que fuera su rey durante más de tres décadas, el príncipe heredero ha tomado ya las riendas. Y con él, también su hija, Ingrid Alexandra, de ahora en adelante la princesa heredera.