La moda al alcance de todos: ChatGPT se convierte en un estilista personal
El coste de contratar a asesor de imagen puede parecer alto, sin embargo, herramientas como la inteligencia artificial se plantean como una alternativa para democratizar el sector
¿Te imaginas tener un estilista personal disponible las 24 horas del día sin coste alguno? ¿O nunca más preocuparte por cómo combinar tu ropa cada mañana para ir al trabajo? La inteligencia artificial (IA) está revolucionando el mundo de la moda, facilitando el acceso a recomendaciones de estilo personalizadas y democratizando el asesoramiento en imagen.
Herramientas como ChatGPT permiten a cualquier persona recibir sugerencias de outfits según su armario, preferencias y necesidades específicas, incluyendo a quienes tienen daltonismo u otras condiciones que afectan la percepción del color. Pero, ¿hasta qué punto puede reemplazar la labor de estilistas y diseñadores?
La IA se ha convertido en un instrumento versátil para quienes buscan asesoramiento de moda sin necesidad de contratar un estilista. Con solo describir prendas o subir fotos de cada pieza, los usuarios pueden recibir combinaciones de outfits adaptadas a diferentes ocasiones y estaciones del año. Además, puede analizar tendencias globales y sugerir looks inspirados en estilos específicos, ayudando a quienes desean actualizar su imagen de manera accesible y eficiente.
@sofia.vienny yendo a probarlo con toda mi ropa #chatgpt #outfits #inteligenciaartificial #chatgpthack ♬ original sound - Sofia Vienny
Para aprovechar esta herramienta, basta con escribir una lista de las prendas que se tienen o subir una foto del armario (cuando la tecnología lo permita). Una vez completado este primer paso, se especifica el tipo de evento, la estación del año o incluso el estilo que se quiere conseguir, y ChatGPT recomendará combinaciones que se adapten a las necesidades.
Incluso se puede pedir que haga un análisis de la ropa para que proponga nuevos elementos que incorporar a la colección personal para conseguir elevar los looks.
El estilista y director de arte Fran Larrañaga reconoce su valor como instrumento de apoyo, pero destaca su frialdad frente a la intuición humana. "ChatGPT soluciona cosas, pero no sentimientos. A la hora de hacer estilismos, el ser humano todavía tiene mucho que aportar", afirma. Aunque la IA puede ofrecer soluciones prácticas, el toque personal y la sensibilidad estilística siguen siendo irremplazables.
Inclusividad en la moda
Uno de los aspectos más innovadores del uso de la inteligencia artificial en la moda es su capacidad para hacerla más inclusiva. Para las personas con daltonismo, por ejemplo, ChatGPT puede describir colores de manera detallada y sugerir conjuntos donde los tonos combinen. Además, puede ayudar a los diseñadores a crear prendas con paletas adaptadas a distintas condiciones visuales, tal y como apunta Irene Cañas, del equipo de diseño de Elira Collection.
Es uno de los problemas a los que se enfrentan estas personas que acaban comprando siempre prendas que pueden reconocer para no fallar al sumarlas. Por lo que tienden, a la fuerza, a tener un estilo más homogéneo y menos atrevido.
La especialista destaca esta aplicación de la IA como un avance importante, incluso en el proceso de diseño. No obstante, apunta que “aún existen desafíos, ya que la tecnología por sí sola no puede capturar todas las complejidades de la percepción humana”.
También enfatiza que la inclusividad en la moda debe ir más allá de los colores, considerando factores como la movilidad, la comodidad y las necesidades específicas de las personas con discapacidades.
¿IA vs. creatividad humana?
A medida que la IA avanza, surgen preguntas sobre su impacto en la industria de la moda y en el trabajo de estilistas y diseñadores. Aunque sus instrumentos pueden hacer que el asesoramiento de imagen sea más accesible —solo se necesita una conexión a internet, una cuenta en plataformas como ChatGPT y un dispositivo—, muchos profesionales consideran que la intuición y creatividad humanas siguen siendo esenciales.
Fran Larrañaga, que también es director de la revista KOAX Magazine, cree que nunca podrá igualar la sensibilidad de un estilista profesional. "La IA no tiene personalidad, es una cosa fría y distante. No tiene concepto de lo que el cliente necesita en ese momento", sostiene.
Por su parte, Irene Cañas destaca que la tecnología puede potenciar el diseño porque ayuda a los profesionales a predecir tendencias e identificar patrones en tiempo real. Sin embargo, advierte sobre el riesgo de que la moda se vuelva demasiado homogénea si se depende en exceso de algoritmos. “Genera nuevos desafíos como la dependencia excesiva a las máquinas para concebir ideas o que se vuelva demasiado predecible”, añade.
Para la experta es esencial que los diseñadores sigan siendo los responsables de aportar innovación y humanidad a sus colecciones. "La clave estará en encontrar un equilibrio entre la creatividad humana y la eficiencia tecnológica", concluye.
La IA está transformando la moda al hacerla más accesible y personalizada, pero el talento humano sigue siendo insustituible en la creación de tendencias y en la expresión del estilo personal. El futuro del estilismo no parece ser una competencia entre la inteligencia artificial y los profesionales de la costura, sino una colaboración en la que cada uno aporte su valor único.
¿Te imaginas tener un estilista personal disponible las 24 horas del día sin coste alguno? ¿O nunca más preocuparte por cómo combinar tu ropa cada mañana para ir al trabajo? La inteligencia artificial (IA) está revolucionando el mundo de la moda, facilitando el acceso a recomendaciones de estilo personalizadas y democratizando el asesoramiento en imagen.