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Las bailarinas de Skechers para llevar todo el día: cómodas, ligeras y disponibles en dos colores
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Calzado de verano

Las bailarinas de Skechers para llevar todo el día: cómodas, ligeras y disponibles en dos colores

Cómodas, versátiles y fáciles de combinar. Las bailarinas recuperan protagonismo esta temporada con diseños pensados para acompañar el ritmo del día a día

Foto: Las bailarinas tipo mercedita recuperan protagonismo como alternativa cómoda y más pulida a las zapatillas. (Cortesía / Skechers)
Las bailarinas tipo mercedita recuperan protagonismo como alternativa cómoda y más pulida a las zapatillas. (Cortesía / Skechers)

Durante años, las bailarinas fueron ese zapato que muchas guardaban en el armario "por si acaso". Bonitas, sí. Pero no siempre cómodas. Después llegaron las zapatillas y ocuparon ese espacio durante más de una década. Ahora, con la moda cada vez más volcada en la comodidad, las bailarinas vuelven a reclamar su sitio. La diferencia es que ya no se conforman con ser elegantes: también quieren aguantar el ritmo de un día entero.

Ese cambio explica por qué muchas marcas han empezado a reinterpretar un diseño que parecía inamovible. Las líneas siguen siendo sencillas, pero los materiales son más flexibles, las suelas más ligeras y las plantillas buscan ofrecer una sensación más cómoda que la de las bailarinas tradicionales.

placeholder Las bailarinas incorporan un tejido transpirable y una tira con hebilla que actualiza su diseño clásico. (Cortesía / Skechers)
Las bailarinas incorporan un tejido transpirable y una tira con hebilla que actualiza su diseño clásico. (Cortesía / Skechers)

En esa tendencia encaja el modelo Cleo Snip – Soft Promise de Skechers. Se trata de una bailarina tipo mercedita confeccionada con tejido de punto elástico, cierre mediante tira con hebilla y un diseño pensado para adaptarse al pie con mayor flexibilidad. La firma también incorpora su plantilla Air-Cooled Memory Foam, una tecnología que, según la marca, proporciona amortiguación y favorece la transpirabilidad durante el uso.

Más allá de sus características técnicas, el atractivo del modelo está en su versatilidad. Funciona con un pantalón recto para la oficina, con unos vaqueros y una camisa blanca durante el fin de semana o con un vestido midi cuando el calor invita a dejar las zapatillas en casa. Es ese tipo de zapato que no busca convertirse en el protagonista del estilismo, sino hacer que todo lo demás funcione con naturalidad.

placeholder El modelo está disponible en dos colores para adaptarse a estilos y combinaciones diferentes. (Cortesía / Skechers)
El modelo está disponible en dos colores para adaptarse a estilos y combinaciones diferentes. (Cortesía / Skechers)

La colección está disponible en negro y en rojo, dos colores que responden a necesidades distintas. El primero mantiene ese papel de fondo de armario que acompaña prácticamente cualquier combinación, mientras que el rojo introduce un punto de color capaz de transformar un conjunto sencillo sin recurrir a accesorios llamativos.

Según la información facilitada por Skechers, el modelo está fabricado con materiales veganos, incorpora una parte superior con al menos un 20 % de materiales reciclados y una suela flexible de tracción. La marca recomienda lavarlo a máquina y comercializa este diseño por 60 euros.

placeholder El diseño tipo mercedita combina un perfil clásico con materiales ligeros para el día a día. (Cortesía / Skechers)
El diseño tipo mercedita combina un perfil clásico con materiales ligeros para el día a día. (Cortesía / Skechers)

Quizá ese sea el motivo por el que las bailarinas han conseguido volver sin parecer un gesto de nostalgia. Ya no intentan competir con los zapatos clásicos ni sustituir a las deportivas. Simplemente ocupan ese espacio intermedio que durante mucho tiempo parecía vacío: el de un calzado que puede acompañar una jornada completa sin obligar a elegir entre comodidad y estilo.

Durante años, las bailarinas fueron ese zapato que muchas guardaban en el armario "por si acaso". Bonitas, sí. Pero no siempre cómodas. Después llegaron las zapatillas y ocuparon ese espacio durante más de una década. Ahora, con la moda cada vez más volcada en la comodidad, las bailarinas vuelven a reclamar su sitio. La diferencia es que ya no se conforman con ser elegantes: también quieren aguantar el ritmo de un día entero.

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