Ni se llama Kitt ni vuela, pero casi: así es el nuevo eléctrico 100% que revalida el título de 'El coche fantástico'
Viajamos a Granada para estrenar el nuevo Mazda 6e, un coche totalmente eléctrico que nos transporta a la filosofía japonesa de la hospitalidad, la elegancia, la precisión y el alma del movimiento perfecto. No querrás bajarte
Mazda trabaja desde la filosofía del diseño 'kodo' (alma en movimiento) y la artesanía; porque cuando algo se crea con las manos adquiere alma. (Cortesía)
Si Michael Knight (David Hasselhoff a la sazón) volviera a las calles y se topara con el nuevo Mazda 6e, probablemente jubilaría a su imbatible Kitt, alias 'El coche fantástico', sin demasiados miramientos. Lo que en los años 80 televisivos era una gran 'ida de olla' que volaba, lanzaba misiles e incluso disponía de rayos X, hoy encuentra su alter ego (pacífico, eso sí) en el último 'juguete' que llega desde Japón y que ya nos ha creado una nueva necesidad (nuestro primer eléctrico 100 %, ¡chispas!). Además de habernos familiarizado con términos como 'hatchback', 'shuttle', 'diseño kodo', 'Ma Concept japonés', 'autonomía', 'omotenashi' o 'head up display', entre otros, hemos tenido la suerte de conducirlo. Resumiendo: es lo más parecido al coche perfecto. Fantástico. Menos volar…
Aunque necesitaríamos un máster para darle salida a todas las funciones que ofrece el vehículo, nos emociona tanto la idea de hacer una ruta por Granada y su provincia hasta el desierto de Gorafe a bordo de esta supernave que nos erigimos en alumnos aventajados. Así pues, nos ponemos en marcha tras un intensivo de prestaciones, precisión, filosofía artesanal japonesa y grandes dosis de adrenalina, con la advertencia de que nuestro pie derecho no se venga arriba (el izquierdo, ya sabéis, con un eléctrico automático no existe, lo puedes dejar en casa). De cero a cien en 7,6 segundos nos parece una razón de peso para levantar el pie del acelerador.
Nuevo Mazda 6e por tierras granadinas. (Cortesía)
No es ciencia-ficción, es diseño 'Kodo'
Hace poco tiempo tuvimos ocasión de viajar a Tokio y comprobamos que los japoneses tienen otra forma de concebir todo lo que hacen. En este caso, Mazda trabaja la filosofía de diseño 'kodo', o alma en movimiento, que comienza con un diseño en arcilla altamente técnico del vehículo en cuestión. Junto con la cultura del craftmanship (artesanía), en Japón consideran que cuando algo se ha creado con las manos, de forma artesanal, con cariño, esmero y precisión, adquiere alma.
Cuando supimos que íbamos a viajar a Granada a probar el nuevo modelo Mazda 6e, pensábamos que sería cuestión de enumerar cifras relacionadas con tracciones, transmisión, potencia, tipo de batería, consumos, autonomías, emisiones de CO₂ o no, suspensión y llantas. Afortunadamente, desde el preciso instante en el que nuestro vehículo se puso en 'modo bienvenida' (despliegue de los retrovisores y los tiradores de las puertas, saludo con un patrón luminoso, el asiento que retrocede para dejar que nos acomodemos…) tuvimos claro que ahí había una historia que contar mucho más allá de la tecnología (que también). Kitt, ¡iguálamelo!
Nuevo Mazda 6e. (Cortesía)
Y es que este hatchback (cinco puertas con el maletero integrado en el habitáculo) nos recibe con su elegancia, sus líneas depuradas y minimalistas, los ocho tonos metalizados disponibles y sus grandes dosis de confort. Con dos monitorizaciones eléctricas, de 479 y 552 kilómetros de autonomía (que se recargan casi por completo en 25 minutos, además de con la frenada), el Mazda 6e reúne todas las claves de la hospitalidad al volante. Un interior amplio y luminoso inspirado en el uso significativo del espacio vacío ('ma concept' japonés), la combinación magistral de un salpicadero 'flotante' de diseño horizontal y superficies suavemente curvas proporcionan una serenidad al volante poco común. Confirmamos. Bueno, todo eso, y el absoluto silencio que nos hace dudar de que hayamos puesto en marcha la máquina.
Durante nuestra ruta por Granada, con Sierra Nevada, nevada, como testigo, vamos descubriendo un nuevo mundo que se despliega ante nuestros ojos. Y es aquí donde muchos pensarán que exageramos. Juzguen ustedes: un puesto de conducción inteligente (con un asiento que nos abduce, literal) con información clave en el campo de visión natural del conductor mediante un 'head-up display', que proyecta velocidad, navegación y alertas de seguridad sobre una pantalla transparente en el parabrisas, nos van ubicando. La nueva generación de vehículos totalmente eléctricos de Mazda en Europa despliega también una refinada interfaz, con cuadro de instrumentos digital de 10,2 pulgadas, y una pantalla central de 14,6 para ponérnoslo todo fácil durante la marcha.
Aunque pudiera parecer que estamos en la redacción, o en la Bolsa, y al principio nos estresa más de lo deseable, enseguida el alma del interior del Mazda 6e nos devuelve la calma y el placer de conducir. Acostumbrados a una conducción manual con sus manos y sus pies en acción (y bien de ruidos), el mantra es olvidar que el pie izquierdo existe: el derecho acelera (poco, que se dispara) y el derecho frena. Y ya. Pensábamos que esta inacción nos aburriría, por aquello de que “nos gusta participar más al volante, nos gusta tomar las riendas”. Sin embargo, desde ya confesamos que la 'maldición' que nos auguró alguien de la marca antes de salir de ruta, “cuando pruebas un eléctrico, ya no hay vuelta atrás”, se ha cumplido. No es que sea fácil conducirlo… ¡es the next!
Patio central del Museo Memoria de Andalucía del arquitecto Campo Baeza. (Cortesía)
Acabados artesanales con la luz como protagonista, elegancia, minimalismo, precisión y tecnologías de vanguardia componen el cuadro de una obra de arte sobre ruedas. El detalle frívolo (¡bendita frivolidad!): cuenta con 14 altavoces de alta calidad Sony (uno exterior). También maravillan el control de voz en nueve idiomas para controlar la climatización o el bloqueo de puertas; el modo 'he salido', que mantiene la temperatura del habitáculo cuando el conductor abandona por breve periodo de tiempo y quedan dentro la compra o la mascota; o el control gestual que nos permite dar la orden de que la cámara selfie del coche nos haga un shooting en plena marcha. Japoneses, sí, pero la influencia es la influencia.
Por qué Granada es testigo del lanzamiento
No hemos comentado que la cita para conocer la nueva apuesta eléctrica de Mazda es en el mítico Alhambra Palace —hotelazo inaugurado por Alfonso XIII en 1910—; un establecimiento perfectamente integrado en la colina y los jardines de La Alhambra que presiden desde las alturas el legado histórico, en especial árabe, de esta bella ciudad andaluza. No es solo la grandeza de Granada lo que inspira en esta ocasión a Mazda, sino el hecho de que se trate de una ciudad que ejemplifica a la perfección la transición energética de España, con una de las mayores plantas termosolares de Europa (central de Andasol), y también paradigma del aprovechamiento renovable de energía eólica.
Hotel Alhambra Palace. (Cortesía)
Además, hay otro nombre íntimamente relacionado con el espíritu Mazda en esta tierra, el del arquitecto Alberto Campo Baeza, responsable del diseño del Museo Memoria de Andalucía (impresionante el patio central, blanco y circular). En semejante escenario, los expertos de la marca nos hablan de artesanía, simplicidad de formas, precisión, diseño minimalista o belleza espacial sin interferencias; también de la arquitectura de la luz o de la transición al nuevo logotipo de Mazda.
Misión cumplida. Mientras el programa del viaje de prensa habla del último 'shuttle' (lanzadera) hacia el aeropuerto de Granada para volver a casa, no dejamos de darle vueltas a todo lo que un coche puede significar. Nos lleva y nos trae, sí, pero en este caso —ya lo avisamos al comienzo— hay toda una historia detrás, una filosofía, una cultura, una tecnología y, definitivamente, una manera diferente de acariciar el volante y disfrutar del viaje.
Si Michael Knight (David Hasselhoff a la sazón) volviera a las calles y se topara con el nuevo Mazda 6e, probablemente jubilaría a su imbatible Kitt, alias 'El coche fantástico', sin demasiados miramientos. Lo que en los años 80 televisivos era una gran 'ida de olla' que volaba, lanzaba misiles e incluso disponía de rayos X, hoy encuentra su alter ego (pacífico, eso sí) en el último 'juguete' que llega desde Japón y que ya nos ha creado una nueva necesidad (nuestro primer eléctrico 100 %, ¡chispas!). Además de habernos familiarizado con términos como 'hatchback', 'shuttle', 'diseño kodo', 'Ma Concept japonés', 'autonomía', 'omotenashi' o 'head up display', entre otros, hemos tenido la suerte de conducirlo. Resumiendo: es lo más parecido al coche perfecto. Fantástico. Menos volar…