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Ni Notre Dame ni el Duomo: la catedral más bonita está en España y tiene tantas obras de arte que parece un museo
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UN PATRIMONIO EXCEPCIONAL

Ni Notre Dame ni el Duomo: la catedral más bonita está en España y tiene tantas obras de arte que parece un museo

Cruzar sus puertas es entrar en un espacio que funciona casi como un museo donde cada capilla guarda siglos de historia, pintura y escultura

Foto: Una de las catedrales más impresionantes de Europa. (iStock)
Una de las catedrales más impresionantes de Europa. (iStock)

La catedral de Sevilla es, para muchos, la más bonita de España y una de las más impresionantes del mundo. No solo por sus dimensiones, es la mayor catedral gótica del planeta, sino por la cantidad de obras de arte que alberga en su interior.

Levantada sobre la antigua mezquita almohade y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la catedral sevillana es un compendio de estilos, épocas y sensibilidades artísticas. Su grandeza arquitectónica convive con un patrimonio pictórico excepcional, hasta el punto de que recorrerla con calma puede llevar varias horas. Aquí, el arte es parte esencial del templo.

Una catedral que es un museo

Uno de los grandes tesoros de la catedral de Sevilla es su extraordinaria colección de pintura. Entre sus muros se conservan obras de maestros fundamentales de la historia del arte. Destacan lienzos de El Greco, cuya espiritualidad encaja de forma natural con el carácter del templo, y piezas de Francisco de Goya, como la célebre Santa Justa y Rufina, una de las obras más admiradas del pintor aragonés.

Además, el conjunto artístico se completa con obras vinculadas a la escuela barroca. Esa huella se percibe en la fuerza visual de muchas de las pinturas que decoran capillas y sacristías, reforzando la idea de que el visitante recorre un auténtico museo dentro de un templo.

placeholder  Exterior de la catedral de Sevilla. (iStock)
Exterior de la catedral de Sevilla. (iStock)

El retablo y las capillas, una lección de arte

El retablo mayor es otro de los grandes hitos. Considerado el retablo gótico más grande del mundo, está formado por más de 40 escenas talladas y doradas que narran episodios de la vida de Cristo. Su nivel de detalle y su monumentalidad lo convierten en una obra única, capaz de dejar sin palabras incluso a quienes ya han visitado otras grandes catedrales europeas.

Cada capilla es un universo propio. Esculturas, pinturas, sepulcros reales y piezas de orfebrería convierten el recorrido en una sucesión constante de descubrimientos. La Sacristía Mayor y la Sala Capitular destacan especialmente por la riqueza de sus colecciones y por la presencia de algunas de las obras más valiosas del conjunto.

placeholder Retablo de la catedral de Sevilla. (Pexels)
Retablo de la catedral de Sevilla. (Pexels)

La catedral de Sevilla no es solo un lugar de culto, es un símbolo cultural de primer nivel. Junto a la Giralda, antiguo alminar convertido en campanario, y el Patio de los Naranjos, el templo forma un conjunto monumental que resume siglos de historia de la ciudad.

Visitarla es entender por qué Sevilla ocupa un lugar privilegiado en el mapa artístico europeo. Aquí, la arquitectura, la pintura y la escultura conviven sin estridencias, creando un espacio donde el arte se contempla con calma y admiración.

La catedral de Sevilla es, para muchos, la más bonita de España y una de las más impresionantes del mundo. No solo por sus dimensiones, es la mayor catedral gótica del planeta, sino por la cantidad de obras de arte que alberga en su interior.

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