Crítica de ‘The Shards’: el (fascinante) terror de ser guapo, joven, rico y degenerado en los 80
Los estilos de Ryan Murphy y Bret Easton Ellis se unen para un divertimento con alma de 'slasher' que también radiografía a esa juventud de la era Reagan que se movía entre el privilegio, las rayas de cocaína y los trajes de Versace
Belleza, juventud y asesinato en 'The Shards'. (Disney+)
Los mundos de Ryan Murphy y Bret Easton Ellis parecían condenados a entenderse. Tiene sentido que haya sido el afamado productor y director (frente a la impersonalidad de otros proyectos que llevan su firma, aquí incluso se pone tras las cámaras para dirigir el primer episodio) el elegido para trasladar a imágenes la novela ‘Los destrozos’, publicada por el famoso autor en 2023.
También encaja a la perfección que sea el propio Ellis, que en esta historia de autoficción tiene un alter ego llamado Bret, quien haya participado como guionista y productor de una serie que, sobre todo, supone un regreso del Murphy que más nos gusta.
Bret y Debbie, una pareja aparentemente feliz. (Disney+)
En sus novelas, el autor de ‘American Psycho’ siempre ha sabido radiografiar como nadie a esa juventud que se mueve entre el privilegio, las rayas de cocaína y los trajes de Versace. Y, como en el caso del título citado, lo ha hecho con un humor negrísimo y un agradecido formato de thriller que incorpora la sátira social.
El estilo de Murphy se ajusta a lo que cuenta Ellis gracias a su iconografía de colores saturados, belleza juvenil y algo de carnaza y violencia.
Murphy, una especie de dios televisivo de la cultura pop, se ajusta a lo que cuenta Ellis como la música a la letra de una canción gracias a su iconografía de colores saturados, belleza juvenil y algo de carnaza y violencia que, según sus detractores, solo es morbo. Es, sin duda, el ilustrador perfecto para las palabras del autor.
Bret, escritor y narrador de la historia. (Disney+)
‘The Shards’, que llega este mismo jueves a Disney+, se puede considerar la suma de los dos talentos. De la algo decepcionante temporada de ‘Feud’ que versaba sobre los cisnes de Capote a la absurdez petarda de ‘The Beauty’, parecía que el nombre de Ryan Murphy ya no era sinónimo de divertimento pop de cierta altura.
Fotograma promocional de 'Feud: Bette contra Joan'. (FX)
Sí lo fue cuando nos contó el conflicto entre Bette Davis y Joan Crawford, cuando puso imágenes a las fechorías de Jeffrey Dahmer o cuando diseñó las más icónicas temporadas de ‘American Horror Story’.
La profundidad literaria de Ellis le viene que ni pintada para añadir capas a su estilo, que en las peores ocasiones se queda en los aspectos más superficiales.
Poster promocional de 'The Shards'. (Disney+)
Un misterioso asesino y un misterioso alumno
En la soleada ciudad de Los Ángeles de principios de los 80, la llegada de un nuevo alumno, Robert Mallory, a la conocida Buckley School coincide con los asesinatos de un anónimo criminal al que la prensa llama ‘El Arrastrero’.
Homer Gere, el descubrimiento de la serie. (Disney+)
La terrorífica historia nos la cuenta, con voz en off típica del cine negro incluida, Bret (Igby Rigney), un joven que se debate entre la escritura, una novia popular (la rubísima Debbie) y sus ocultas inclinaciones homosexuales, que lo llevan a tener un amante (Matt) y a sentir cierta fascinación y repulsa por un Mallory en el que intuye algo turbio.
Kaia Gerber en 'The Shards'. (Disney+)
Desde el homenaje cinéfilo al impacto de ‘El resplandor’, en cuya proyección se encuentran por primera vez Mallory y Bret, en aquel mayo de 1980, hasta el grano de la fotografía o los archisabidos momentos de videoclip (escuchar ‘Vienna’, de Ultravox, mientras vemos planos aéreos de la costa angelina y unos coches de lujo es un placer estético que no necesita demasiada excusa temática), todo en ‘The Shards’ está diseñado para que el espectador disfrute de cada uno de sus capítulos.
Bret y Robert, ¿dos caras de la misma moneda?. (Disney+)
La literaria voz del protagonista (un Rigney con la suficiente belleza física y carisma interpretativo como para que lo sigamos con atención de principio a fin) también resulta ser la crónica de la decadencia de una época y de una juventud que se mueve entre sustancias, oropeles y aburrimiento. La era Reagan con sus luces (de neón) y sus sombras.
La belleza adolescente de 'The Shards'. (Disney+)
Así que, si alguien esperaba el típico ‘slasher’ al estilo ochentero, en el que un psicópata va matando uno a uno a un grupo de niños bonitos, que se olvide de ello. ‘The Shards’ aspira a ser mucho más y, aunque cita expresamente esa moda de los 80, que en el cine encumbró a Jason, Michael Myers y otros conocidos psicópatas, pronto se revela como una sátira más potente.
La forma y el fondo
Eso sí, aquellos que siempre se quejaron de los excesos formales de las producciones de Murphy volverán a tener motivos para hacerlo. Las cámaras lentas, los planos puramente decorativos o el abuso de canciones de la época (‘Golden Brown’, de The Stranglers, colocado en la fiesta en la que el joven protagonista conoce al padre de Debbie, un inquietante y algo sórdido Wes Bentley que ha pasado de ser el jovencito raro de ‘American Beauty’ a un señor grimoso) siguen sin ser sutiles. Pero es que pedirle sutileza a Ryan Murphy es como buscar platos veganos en un McDonald’s.
Institutos y popularidad, dos claves de la ficción adolescente norteamericana. (Disney+)
El piloto es modélico a la hora de presentar a los personajes (desde el misterioso Mallory, encarnado por Homer Gere, hijo de Richard Gere, hasta la madre hastiada a la que da vida la icónica Evan Rachel Wood) y terminar con un cliffhanger que, tras una acelerada carrera de coches entre Bret y Robert, pone el foco en la posibilidad de que este último sea el asesino.
Evan Rachel Wood, una leyenda del indie norteamericano. (Disney+)
Un vistazo al elenco permitirá a los amantes del chascarrillo ver juntos a Homer Gere y Kaia Gerber, hijos, respectivamente, de Richard Gere y Cindy Crawford (Gerber es todo un descubrimiento), cuyos padres constituyeron una de las parejas más reconocidas de la prensa rosa de los 90.
El segundo episodio (de los dos que ha visto este medio para elaborar la crítica) también finaliza con un momento desagradable, una casete con un audio inquietante y un inteligente uso del fuera de campo.
Graham Campbell en 'The Shards'. (Disney+)
Elementos para que sigamos atados al misterio y, sobre todo, a las fechorías y la degradación de estos angelitos bellos, ricos y frívolos.
Por el camino, veremos planos que rinden homenaje (que no falten nunca los guiños en un producto Murphy) a ‘Érase una vez en Hollywood’ y que escarban en el lado más perverso y oscuro de ese ‘California Dreamin'’ que nos sigue fascinando.
Nada nuevo bajo el sol californiano, pero sí placentero y, en esta ocasión, con cierto poso temático. Bienvenido sea el Ryan Murphy que más nos seduce.
Los mundos de Ryan Murphy y Bret Easton Ellis parecían condenados a entenderse. Tiene sentido que haya sido el afamado productor y director (frente a la impersonalidad de otros proyectos que llevan su firma, aquí incluso se pone tras las cámaras para dirigir el primer episodio) el elegido para trasladar a imágenes la novela ‘Los destrozos’, publicada por el famoso autor en 2023.