El destino perfecto para una última escapada de verano: enoturismo y bodegas sin igual en el destino de referencia internacional
Logroño permite despedir el verano entre calles históricas, pinchos y experiencias enológicas, mientras La Rioja refuerza también su proyección empresarial
La capital riojana combina patrimonio, gastronomía y cultura del vino con bodegas centenarias a pocos minutos de su casco histórico (Turismo La Rioja)
Logroño reúne muchos de los ingredientes necesarios para convertirse en una última escapada antes de despedir el verano. La capital de La Rioja permite combinar patrimonio, gastronomía y vino sin necesidad de recorrer grandes distancias. Desde la Muralla del Revellín hasta el Puente de Piedra, pasando por la Concatedral de Santa María de la Redonda, la ciudad propone un recorrido en el que la historia convive con uno de sus grandes atractivos: la cultura vinícola.
El paseo puede continuar por la calle Ruavieja, vinculada al Camino de Santiago y conocida por sus antiguos calados, espacios destinados al vino situados bajo las viviendas. Otra parada imprescindible es la calle Laurel, donde los pinchos y las pequeñas barras convierten el tapeo en parte de la experiencia. Esta vía recibe popularmente el nombre de “La senda de los elefantes”, una denominación asociada a su intensa tradición gastronómica.
Logroño, una puerta de entrada al enoturismo de La Rioja
La conexión de Logroño con el vino permite entender por qué La Rioja se ha consolidado como un destino especialmente atractivo para quienes buscan una escapada alrededor del enoturismo. Una de las posibilidades se encuentra a apenas cinco minutos caminando del centro: Bodegas Franco-Españolas, fundada en 1890 por Frederick d'Anglade Saurat con participación de socios españoles y la colaboración del bodeguero Alejo Lepine Saurat.
La bodega ofrece visitas guiadas y catas para descubrir su trayectoria y acercarse al proceso vinícola. Su historia supera ya los 135 años y continúa ligada a la familia Eguizábal. Borja Eguizábal, tercera generación y director general, destaca que “lo más importante de esta bodega son las personas”, una filosofía con la que la compañía reivindica el legado de quienes han participado en su desarrollo.
Del patrimonio histórico a una cita empresarial entre barricas
Ese vínculo servirá además como escenario para una cita internacional. Bodegas Franco-Españolas acogerá el 10 de septiembre el primerShopify Growth Summit celebrado en La Rioja, organizado junto a SDi. El encuentro reunirá a un máximo de 50 asistentes para abordar comercio electrónico, internacionalización, inteligencia artificial y crecimiento digital. Una cita entre barricas que conecta la tradición vinícola de Logroño con una Rioja que también busca proyectarse hacia nuevos mercados.
La escapada también puede completarse recorriendo otros puntos de Logroño, como el Parque del Ebro, la Plaza de Santiago, el Museo de La Rioja o el Paseo del Espolón. Así, el viajero puede alternar bodegas y gastronomía con arquitectura y paseos urbanos, convirtiendo la capital riojana en una base desde la que descubrir esa estrecha relación entre territorio, cultura y vino.
Logroño reúne muchos de los ingredientes necesarios para convertirse en una última escapada antes de despedir el verano. La capital de La Rioja permite combinar patrimonio, gastronomía y vino sin necesidad de recorrer grandes distancias. Desde la Muralla del Revellín hasta el Puente de Piedra, pasando por la Concatedral de Santa María de la Redonda, la ciudad propone un recorrido en el que la historia convive con uno de sus grandes atractivos: la cultura vinícola.