Un piso modesto, bullying y el royal Ari Behn: la verdadera vida de Carmen de Mairena
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falleció este domingo a los 87 años

Un piso modesto, bullying y el royal Ari Behn: la verdadera vida de Carmen de Mairena

La transformista más famosa de España tuvo una vida difícil llena de baches, malos tratos y abandono. Esta es su historia

placeholder Foto: Carmen de Mairena. (Instagram)
Carmen de Mairena. (Instagram)

Si en España se hubiesen rodado películas de John Waters, Carmen de Mairena habría sido lo más cercano a Divine, la gran musa del director trash. Fallecida este domingo a los 87 años, la transformista más famosa de España será recordada por sus apariciones frikis en 'Crónicas marcianas'. La realidad de su vida es menos dicharachera que aquellas incursiones en el mundo bizarro de Javier Cárdenas, menos efusivas que sus frases breves y picantes. Tal y como reveló un cómic de Carlota Juncosa publicado hace tres años, la cupletista vivía sus últimos años en un piso muy modesto en el Raval de Barcelona, según han confirmado fuentes cercanas a Vanitatis.

Juncosa la entrevistó durante un año entero en un piso extremadamente modesto y a veces, según reveló ella misma, lleno de basura. Sus declaraciones en algunos medios, escalofriantes, demuestran el abandono de un personaje que, más allá de un amado bufón televisivo, se atrevió a muchas cosas a lo largo de su vida.

placeholder Carmen de Mairena, en los años 80. (RRSS)
Carmen de Mairena, en los años 80. (RRSS)

Que se sepa, Miguel Brau, su nombre de nacimiento antes de someterse a una precaria operación (que no alteró sus genitales por su propia voluntad), tuvo varias parejas a lo largo de su vida. La más signitifactiva fue Pedrito Rico, un conocido actor valenciano con el que salió hasta que este inició una gira por América o les aplicaron (tanto a él como a Miguel) la ley de vagos y maleantes. Palizas, acoso policial y malos tratos hicieron mella en una joven Carmen a la vez que triunfaba como cupletista en algunos de los locales más legendarios de la Barcelona de los años 50, en la Ciudad Condal que huía de los grises del franquismo.

Fue en la década de los 70 cuando se sometió a varias intervenciones y comenzó a tener una imagen de mujer. En aquellos años, las operaciones clandestinas o la silicona líquida podían causar estragos en el físico de cualquier persona. Sin embargo, Carmen siguió constante en su empeño por ser quien quería ser. Pese a que su viejo éxito como cupletista se desvaneció en cuanto se dedicó al transformismo, parte de su público la siguió siempre con pasmosa fidelidad. Fue esta etapa de sinsabores la que la acabó llevando a dedicarse a la prostitución en el barrio del Raval hasta que las cámaras de Telecinco y el programa de Xavier Sardá la rescataron para la televisión de finales de los años 90.

Su vínculo con Ari Behn

Uno de los datos biográficos más anodinos y sorprendentes de la vida de Carmen de Mairena es aquel que la vincula con Ari Behn, el malogrado exmarido de Marta Luisa de Noruega. A principios de la pasada década, Behn estuvo en el Raval de Barcelona. Su intención era rodar un documental sobre Carmen y Evita Clittorina. El ex de Marta Luisa fue introducido en el barrio por la propia Mairena. Allí conoció a muchas prostitutas y se llegó a vestir de mujer. "Soy un hombre de teatro, pensé que con un poco de maquillaje escandaloso podría quedar muy bien. Pasará mucho tiempo hasta que vuelva a travestirme", confesó él poco después.

placeholder Carmen de Mairena, en una aparición en televisión.
Carmen de Mairena, en una aparición en televisión.

Aquella también fue una de las últimas anécdotas vitales de una Carmen desgastada por el tiempo, una mujer que vio cómo su fama de 'clown' televisivo ocultaba muchos de sus atrevimientos vitales. Porque, igual que Divine, la Veneno y otros iconos LGTBI, Carmen de Mairena apostó por ser libre cuando el precio a pagar era demasiado alto. Así fue como se convirtió en un icono pop que hoy, apenas unas horas después de su muerte, es recordado con cariño por casi todos.

Ari Behn Javier Cárdenas
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