¿Por qué Morante jr da suerte Morante de la Puebla en los ruedos?: esto es lo que hace cada tarde que su padre torea
La grave cogida de Morante de la Puebla en la Maestranza dejó en shock a Sevilla y convirtió en premonitorias las palabras de su hijo, futbolista del Betis y habitual amuleto del torero desde el callejón
La tarde del lunes en la Real Maestranza de Sevilla terminó marcada por la grave cogida sufrida por Morante de la Puebla en pleno momento de mayor expectación de la corrida. El diestro, que había comenzado la faena con buenas sensaciones y ya había logrado cortar una oreja en su primer toro, afrontaba el segundo de su lote con la plaza entregada y con opciones reales de firmar otra gran tarde en Sevilla.
Fue durante el recibo con el capote al cuarto toro, un ejemplar de Hermanos García Jiménez, cuando se produjo el percance. En uno de los lances, el animal le ganó el terreno y terminó alcanzándolo por detrás, provocando una aparatosa caída sobre el albero. La reacción de la cuadrilla fue inmediata, mientras el público contenía la respiración al ver al torero llevarse la mano a la zona afectada antes de ser trasladado con rapidez a la enfermería.
Aunque desde el tendido la impresión inicial no parecía reflejar toda la gravedad de la cogida, el parte médico posterior confirmó la dureza del percance. Los doctores apreciaron una cornada de especial gravedad en la zona perianal, con afectación interna importante y una perforación rectal que obligó a una intervención quirúrgica de urgencia durante varias horas. El pronóstico quedó calificado como muy grave, lo que disparó la preocupación entre aficionados, compañeros y el propio entorno del torero.
La corrida quedó inevitablemente condicionada por lo sucedido. El ambiente festivo de la Maestranza se transformó en inquietud, y toda la atención pasó de la lidia al estado de salud de Morante. Mientras Borja Jiménez lograba una salida a hombros y Tomás Rufo completaba el cartel, la noticia seguía estando en la enfermería, donde se seguía de cerca la evolución del torero sevillano tras una de las cogidas más serias de su temporada.
Durante la cornada, tan rápida como aparatosa, toda la Maestranza se sobrecogió, pero probablemente el susto más grande lo vivió su hijo José Antonio, que se encontraba en el callejón siguiendo de cerca la actuación de su padre. El joven ya había estado allí el domingo anterior, cuando presenció la gran tarde de Morante en Sevilla, una faena de enorme repercusión que terminó con el torero siendo sacado a hombros pese a no abrir la Puerta del Príncipe.
Antes del accidente, el hijo del diestro había dejado unas palabras en Canal Sur Televisión durante la retransmisión del festejo. “La primera puerta grande de mi padre en Las Ventas fue también la primera vez que fui a verlo desde el callejón”, comentaba entre risas, confesando además que desde entonces suele colocarse en ese mismo lugar como una especie de ritual compartido.
Ahí quedó al descubierto una de esas supersticiones tan habituales en el mundo del toro: para Morante, la presencia de su hijo cerca del ruedo parece haberse convertido en una costumbre especial. No es un detalle menor, porque José Antonio no solo acompaña a su padre en tardes importantes, sino que también está construyendo su propio camino en otro escenario muy distinto: el fútbol.
Lejos de los ruedos, José Antonio Morante Antúnez ha destacado en la cantera del Real Betis, club al que llegó procedente del Coria y donde juega como delantero en el juvenil de División de Honor. Su progresión le llevó a firmar su primer contrato profesional con la entidad verdiblanca y también a ser llamado por la selección española sub-18, además de participar en entrenamientos con el primer equipo a las órdenes de Manuel Pellegrini. Su nombre empieza a sonar con fuerza en el fútbol andaluz mientras el apellido sigue ligado inevitablemente al toreo.
En cuanto al estado de Morante de la Puebla, el último parte médico mantiene el pronóstico de muy grave. La cornada afectó la zona anal posterior con una trayectoria de varios centímetros, provocando lesión parcial del aparato esfinteriano y una perforación en la pared posterior del recto, lo que obligó a una intervención quirúrgica compleja y prolongada. El torero permanece bajo estrecha vigilancia médica y su evolución en las próximas horas será clave para determinar el alcance real de la recuperación.
La tarde del lunes en la Real Maestranza de Sevilla terminó marcada por la grave cogida sufrida por Morante de la Puebla en pleno momento de mayor expectación de la corrida. El diestro, que había comenzado la faena con buenas sensaciones y ya había logrado cortar una oreja en su primer toro, afrontaba el segundo de su lote con la plaza entregada y con opciones reales de firmar otra gran tarde en Sevilla.