La lección de Lydia Bosch tras su accidente: “El sentido del humor es el mejor camino”
La actriz afronta con humor el contratiempo sufrido durante los ensayos de Fedra, en los infiernos, la obra con la que regresa al teatro 37 años después y que estrenará este agosto en Mérida
Lydia Bosch vuelve a las tablas nada menos que con 'Fedra' y en el Teatro Clásico de Mérida. (Cortesía)
"No tengo muy claro si estamos ensayando 'Fedra' o 'Gladiator'", escribe Lydia Bosch en sus redes sociales junto a las fotografías en las que muestra las consecuencias del percance. La actriz acompaña la publicación con una broma que rebaja la preocupación por su estado y da paso al verdadero mensaje que quiere trasladar: "Lo que sí tengo claro es que el sentido del humor es el mejor camino para sobrellevar cualquier situación". Una reflexión que hace con una salvedad: "No estoy hablando por supuesto de ningún tipo de desgracia mayor".
Es la propia actriz quien desvela en esta publicación que la lesión tiene que ver con una 'tendinitis rotuliana'. No entra en más detalles sobre lo sucedido durante los ensayos, pero sí deja claro que el percance no va a cambiar sus planes. "En este caso ninguna “tendinitis rotuliana” podrá ensombrecer el estreno", asegura, antes de poner la mirada en la fecha que lleva meses preparando junto al resto del elenco.
El próximo 12 de agosto, y hasta el día 16, Lydia Bosch se subirá al escenario del Teatro Romano de Mérida con 'Fedra, en los infiernos', una producción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, La Raíz Producciones y Coribante Producciones. Será una cita especialmente significativa para la intérprete: supone su regreso al teatro después de 37 años alejada de los escenarios.
Lydia Bosch posa en el photocall de Pedro del Hierro durante la presentación de su colección. (José Oliva / Europa Press)
La obra, escrita y dirigida por José María del Castillo, parte de uno de los grandes mitos de la tragedia clásica para plantear una nueva mirada sobre Fedra. En esta versión, el personaje se encuentra en el Inframundo y pide a las Moiras una segunda oportunidad para regresar a la vida y poder cambiar el relato de su propia historia. Su vuelta la llevará a reencontrarse con Hipólito, su hijastro, y con el deseo que marcó su destino.
Lydia Bosch se pone en la piel de Fedra y comparte reparto con Julio Peña, que interpreta a Hipólito, además de Alejandro Albarracín, Marta Calvó, Antonio Albella, Eva Diago y Yaiza Marcos. El montaje llegará a Mérida en pleno verano, al Teatro Romano, uno de los escenarios más emblemáticos del festival y un lugar especialmente simbólico para cualquier intérprete que se enfrente a un texto clásico.
La actriz ya había hablado de este regreso antes de que los ensayos le dejaran este inesperado contratiempo. El pasado mes de mayo, Bosch acudió a El Hormiguero junto a Julio Peña para presentar 'Fedra, en los infierno's y hablar de un proyecto que entonces se encontraba todavía en una fase muy inicial.
Ambos explicaron que apenas habían hecho dos lecturas juntos del texto, una circunstancia que daba cuenta del largo camino que todavía tenían por delante hasta llegar al escenario de Mérida. La visita al programa de Pablo Motos permitió conocer también una faceta más personal de Bosch, que volvió a recurrir al humor para contar algunas de sus experiencias. Entre ellas estuvo el recuerdo del nacimiento de su hija Andrea, una historia que relató entre risas y que tenía precisamente la risa como protagonista.
Lydia Bosch en la presentación de 'Fedra'. (Gtres)
Ahora es ese mismo sentido del humor el que la actriz reivindica desde una silla de ruedas y mientras continúa preparando su vuelta a las tablas. Su publicación no se centra en el dolor ni en las dificultades que pueda suponer afrontar los ensayos con una lesión, sino en aquello que todavía está por llegar: el estreno de Fedra, en los infiernos en Mérida.El regreso de Bosch al teatro llega, además, con un personaje que gira alrededor de una segunda oportunidad. Fedra vuelve del Inframundo para intentar cambiar aquello que parecía escrito para siempre.
La actriz, mientras tanto, encara un contratiempo que ha aparecido en plena preparación de su regreso después de casi cuatro décadas.