Logo El Confidencial
Los mejores chiringuitos de España

El chiringuito de El Puntal

Hoy iniciamos un recorrido por esos locales que tanto nos gusta frecuentar en verano, los chiringuitos. pero solo los de toda la vida

Foto: Foto: Turismo de Cantabria
Foto: Turismo de Cantabria

Hoy también iniciamos un recorrido por esos otros locales que tanto nos gusta frecuentar durante el verano, los chiringuitos. En este apartado solo tendrán cabida los chiringuitos de toda la vida, aquellos que siempre han estado a pie de playa, de tejados de caña y mesas sin mantel, en los que la parilla y las brasas han obrado la excepcional cocina del verano junto a las cañas, los tintos de verano y las sangrías.

En la fantástica playa de El Puntal, se disfrutan las mejores vistas de todo Santander. Al otro lado de 'la canal', por la que los gandes cargueros y el ferry de Southamptom, entran en su preciosa bahía, se ve Puerto Chico, el Hotel Real, y el Palacio de la Magdalena. Escondido entre las dunas de arena blanca, un chiringuito de los de toda la vida y que gracias a Dios resisitió los embates terribles de los temporales de este invierno pasado.

Foto. José Luis Diáz Campa
Foto. José Luis Diáz Campa

El Puntal, es una lengua de arena que se prolonga desde el pueblo de Loredo y atravesando la peligrosa zona de Las Quebrantas, hoy paraíso de surfistas, llega hasta entrar en la bahía de Santander. Una playa salvaje y desnuda en la que el bañista solo encuentra solaz, en el chiringuito. A esta playa solo se puede acceder de dos formas, o andando desde Somo o en las características lanchas rojas de Los Reginas, que salen de Santander.

Foto: Turismo de Cudeyo
Foto: Turismo de Cudeyo

El chiringuito es inconfundible, en él, ondea siempre la bandera nacional y está decorado con motivos marineros que acentúan su sabor. La barra es la antesala de paso obligado por la que hay que dejarse caer. Con los pies desnudos como en todo chiringuito que se precie, unos vinos, acompañados de unas buenísimas rabas, unas fresquísimas quisquillas, y unos bígaros (caracolillos de mar), con los que nos entrenemos, mientras nos preparan la mesa.

Cuando tienen percebes, suelen ser de buen tamaño y mejor sabor, así que una racioncita para empezar siempre es bienvenida. Raquel, todo sonrisas y amabilidad, nos saca unos tomates de la tierruca o del país, como les llaman aquí. De un tamaño considerable, carne prieta, jugosos y sobre todo sabrosos, tomates que saben de verdad a tomate, ¡qué placer!

Foto: Jesús Rodríguez
Foto: Jesús Rodríguez
Las almejas del vecino pueblo de Pedreña, cuna de Severiano Ballesteros, remeros y buenas almejas y navajas. El bonito encebollado, a la plancha o con tomate y pimiento, son excelentes. El rape o el rodaballo a la plancha, en su punto, siempre buenos. Mi recomendación, no obstante es pedir los maganos en su tinta, ¡sobresalientes!

Y de postre su famosa tupinamba, que es excepcional.

Gastronomía
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios