El aperitivo veraniego de Lidl que parece de restaurante: con premio y por menos de 5 euros
Lo gourmet ya no siempre implica un precio elevado. Algunos productos reconocidos en concursos internacionales han encontrado hueco en la compra cotidiana
Los quesos con reconocimiento internacional protagonizan una de las últimas propuestas de Lidl. (Reuters)
Durante años, los quesos premiados parecían pertenecer a un universo distinto. El de las tiendas especializadas, las tablas de aperitivo de los restaurantes y esas recomendaciones gastronómicas que prometían sabores excepcionales a precios poco compatibles con la compra cotidiana. Sin embargo, esa frontera lleva tiempo difuminándose y cada vez es más frecuente encontrar productos reconocidos internacionalmente en los supermercados.
Una prueba de ello puede verse estos días en Lidl. La cadena ha incorporado a su folleto varias referencias de la marca Roncero distinguidas en los World Cheese Awards, uno de los concursos más prestigiosos del sector, en el que participan miles de quesos procedentes de diferentes países. Lo llamativo es que ninguna de estas propuestas supera los cinco euros.
Lidl incluye varias referencias de quesos premiados dentro de su último folleto. (Cortesía / Lidl)
Entre ellas figura la cuña de queso mezcla semicurado, disponible por 2,89 euros, y la cuña de queso mezcla viejo tostado, por 4,15 euros. A ellas se suma la cuña de queso oveja trufado, disponible por 2,99 euros, una referencia que incorpora uno de los ingredientes que más protagonismo ha ganado en la gastronomía de los últimos años.
El interés que despiertan este tipo de productos también tiene que ver con una transformación en la forma de consumir. Las reuniones informales en casa, los aperitivos al aire libre y las cenas compartidas han convertido a los quesos en uno de los protagonistas habituales de muchas mesas. Ya no se trata únicamente de cubrir un picoteo improvisado, sino de incorporar productos que aporten algo diferente sin obligar a realizar un gran desembolso.
Los quesos reconocidos internacionalmente han ganado presencia en la compra cotidiana. (Cortesía / Lidl)
Por eso resulta significativo que reconocimientos tradicionalmente asociados al universo gourmet aparezcan cada vez con más frecuencia en supermercados generalistas. Un premio no garantiza que un producto vaya a gustar a todo el mundo, pero sí aporta una referencia sobre cómo ha sido valorado dentro de una competición internacional especializada.
Más allá del reconocimiento, el atractivo de estas referencias está en el momento en el que llegan. El verano multiplica los encuentros alrededor de una mesa, las cenas improvisadas y los aperitivos que se alargan más de lo previsto. Y es precisamente ahí donde este tipo de productos encuentran su espacio: en una tabla sencilla, acompañados de pan, fruta o frutos secos, demostrando que algunas experiencias que antes parecían reservadas para restaurantes o tiendas especializadas están hoy mucho más cerca de la compra habitual.
Durante años, los quesos premiados parecían pertenecer a un universo distinto. El de las tiendas especializadas, las tablas de aperitivo de los restaurantes y esas recomendaciones gastronómicas que prometían sabores excepcionales a precios poco compatibles con la compra cotidiana. Sin embargo, esa frontera lleva tiempo difuminándose y cada vez es más frecuente encontrar productos reconocidos internacionalmente en los supermercados.