Ni cada dos días ni una vez al mes: esta es la frecuencia con la que debes lavar tu airfryer
Muchas veces nos preocupamos por lo que cocinamos en la freidora de aire, pero no tanto por su limpieza. Sin embargo, mantenerla en buen estado es clave para alargar su vida útil
La freidora de aire se ha convertido en un imprescindible en muchas cocinas, pero si no se limpia bien, puede acumular grasa y restos de comida que afectan su funcionamiento y la calidad de los alimentos. Muchas personas no tienen claro con qué frecuencia deben limpiarla, lo que puede reducir su vida útil y hacer que los platos no queden tan bien como deberían.
Según los expertos de 'Texas Cleaning Services', lo ideal es hacer una limpieza ligera después de cada uso. No hace falta desmontarla entera, pero sí pasar un paño húmedo por el interior y lavar la cesta y la bandeja con agua tibia y jabón. Esto evita que los restos de comida se acumulen y mantiene el electrodoméstico en perfecto estado para el siguiente uso. Además, ayuda a evitar olores desagradables y posibles bacterias.
Debemos hacer una limpieza ligera después de cada uso. (TikTok/@miguelnaarfit)
Pero no basta con limpiarla superficialmente. Al menos una vez al mes es recomendable hacer una limpieza profunda. Para ello, hay que desmontar todas las piezas removibles y sumergirlas en agua caliente con jabón desengrasante. Mientras tanto, el interior de la freidora se puede limpiar con un paño húmedo, poniendo especial cuidado en el elemento calefactor, donde suelen acumularse restos de grasa. Si la suciedad persiste, un cepillo de cerdas suaves puede ayudar a eliminar los residuos sin dañar la superficie.
Para evitar que la freidora se deteriore antes de tiempo, es importante no usar estropajos metálicos ni productos abrasivos que puedan rayar el recubrimiento antiadherente. Además, si el modelo tiene filtro, es recomendable limpiarlo regularmente para que el aire circule bien y no se acumulen malos olores. Un truco casero para eliminar olores y bacterias es pasar un paño con una mezcla de agua y vinagre o limón.
No debemos usar productos abrasivos para la limpieza. (Pexels / Tima Miroshnichenko)
Mantener la freidora limpia no lleva mucho tiempo y garantiza que funcione bien durante más años. Además, ayuda a que los alimentos se cocinen mejor y tengan un mejor sabor. Un pequeño esfuerzo después de cada uso y una limpieza más profunda de vez en cuando marcarán la diferencia.
La freidora de aire se ha convertido en un imprescindible en muchas cocinas, pero si no se limpia bien, puede acumular grasa y restos de comida que afectan su funcionamiento y la calidad de los alimentos. Muchas personas no tienen claro con qué frecuencia deben limpiarla, lo que puede reducir su vida útil y hacer que los platos no queden tan bien como deberían.