El truco casero que necesitas si tu cocina huele raro: así se limpia la campana con cristales de soda
Con el uso continuo, sus filtros y conductos acumulan grasa, lo que no solo reduce su eficacia, sino que también puede convertirse en un foco de malos olores y un riesgo potencial de incendio
El truco de limpieza para tu campana extractora con un producto que nunca pensarías usar (Imagen generada por IA con ChatGPT)
Cuando la cocina empieza a desprender un olor extraño sin razón aparente, lo más probable es que la campana extractora necesite una limpieza urgente. Este electrodoméstico, tan esencial como olvidado, se encarga de eliminar el humo, los vapores y los olores que se generan durante la cocción.
Sin embargo, con el uso continuo, sus filtros y conductos acumulan grasa, lo que no solo reduce su eficacia, sino que también puede convertirse en un foco de malos olores y un riesgo potencial de incendio.
Cristales de soda: el aliado contra la grasa
Si tu cocina huele mal o la campana ya no succiona bien el humo, es hora de actuar cuanto antes (Pexels)
Para evitar estos inconvenientes, desde el perfil de TikTok Estoponloahi proponen un método casero tan sencillo como eficaz: utilizar cristales de soda líquida o carbonato de sodio, “un potente desengrasante y limpiador multiusos, cuya acción es similar a la del bicarbonato pero algo más corrosivo y potente”.
El truco consiste en aplicar cristales de soda sobre los filtros de la campana y frotar con un cepillo de dientes. Este método permite que la grasa se disuelva rápidamente, dejando los filtros impecables y sin restos de residuos. A diferencia de otras soluciones como el lavavajillas, esta opción resulta más potente y garantiza un resultado mucho más limpio.
Vapor y bicarbonato, otro método casero útil
Hervir agua con bicarbonato durante media hora permite que el vapor ablande la grasa del interior del extractor (Tara Winstead/Pexels)
Además del uso de cristales de soda, también se puede recurrir a una alternativa económica que implica hervir agua con varias cucharadas de bicarbonato de sodio. Basta con dejar que el vapor generado actúe durante al menos 30 minutos, ayudando a reblandecer la grasa del interior del extractor y facilitando su limpieza posterior.
Mantener la campana en buen estado no solo mejora la calidad del aire, también aumenta el rendimiento del aparato. Al estar limpia, la campana trabaja con menor esfuerzo, lo que se traduce en un menor consumo eléctrico y una mayor durabilidad del equipo. Además, contribuye a mantener un ambiente más agradable mientras cocinas.
Cuando la cocina empieza a desprender un olor extraño sin razón aparente, lo más probable es que la campana extractora necesite una limpieza urgente. Este electrodoméstico, tan esencial como olvidado, se encarga de eliminar el humo, los vapores y los olores que se generan durante la cocción.