El cuidado del ante puede parecer una tarea imposible cuando el material ha perdido su color, su suavidad o ha acumulado grasa y olor a humedad. La creadora de contenido y experta en limpieza Lucía Lipperheide ha demostrado que recuperar un bolso de ante muy dañado no solo es posible, sino también sencillo si se siguen los pasos adecuados.
“Este bolso de ante daba vergüenza usarlo”, confesaba Lipperheide al mostrar el estado inicial de la pieza. El accesorio, según explicaba, estaba “saturado de grasa y de olor a humedad”. Lejos de rendirse, decidió aplicar una rutina de limpieza minuciosa con productos cotidianos y gestos precisos.
El primer paso es cepillar en seco toda la superficie para eliminar el polvo y abrir el poro del material. A continuación, se mezcla vinagre blanco y agua a partes iguales y se utiliza una bayeta para limpiar las zonas de cuero, ya que, según explica, “el vinagre elimina los hongos salidos por la humedad”. Tras dejarlo secar media hora, se aplica champú seco sobre el ante, un producto clave porque “absorbe la grasa y devuelve su textura”.
El proceso requiere paciencia. “Hay que dejarlo actuar media hora porque si no, no sirve”, advertía la experta. Una vez transcurrido el tiempo, se cepilla de nuevo el bolso con un cepillo de cerdas suaves para eliminar los restos del champú y reactivar el pelo natural del material.
Zapatillas de ante (Erik Mclean/Pexels)
El siguiente paso es limpiar el cuero con leche desmaquillante sin aceite, un truco que, según Lipperheide, cumple una doble función: “limpia y nutre a la vez, recuperando la flexibilidad y el color”. Después, se rellena el bolso con papel para que recuperara su forma original y, seguidamente, se pulveriza un spray impermeabilizante, que además de protegerlo, ayuda a “recuperar su color y evitar futuros desgastes”.
El resultado final habla por sí solo. “Ha vuelto a recuperar su textura, su color y su valor. Es que el ante se estropea por dejarlo sucio”, ha afirmado al mostrar el bolso ya renovado, con un tono uniforme y un aroma a piel limpia.
Entre los consejos clave que deja la experta destaca la importancia de mantener el ante libre de polvo, limpiar con productos suaves y no grasos, y aplicar de forma periódica un protector impermeabilizante. Gracias a esta rutina, el bolso “vuelve a estar impoluto, protegido y con olor a piel limpia”.
El cuidado del ante puede parecer una tarea imposible cuando el material ha perdido su color, su suavidad o ha acumulado grasa y olor a humedad. La creadora de contenido y experta en limpieza Lucía Lipperheide ha demostrado que recuperar un bolso de ante muy dañado no solo es posible, sino también sencillo si se siguen los pasos adecuados.