Las próximas semanas están llenas de celebraciones, reuniones y comidas con sobremesas maravillosamente largas. Sin embargo, la Navidad también es una época de excesos culinarios, donde conviene seguir prestando atención a nuestro cuerpo. Por ello, y sin renunciar a ninguno de los placeres gastronómicos típicos de estas fechas, sí tenemos un truco muy sencillo de practicar para mejorar la digestión.
Alivia la pesadez digestiva esta Navidad. (Pexels/ Nicole Michalou)
Ante platos más grasos de lo habitual, dulces, alcohol, cenas tardías… la pesadez, la hinchazón, los gases o esa sensación de digestión pesada puede volverse habitual. Por ello, queremos reivindicar un gesto muy fácil de aplicar en el día a día, con un producto muy económico, y donde siempre encontrarás una opción que se adapte a tus gustos.
El uso de plantas con fines medicinales se remonta a más de 60.000 años, como demuestran yacimientos como el de Shanidar en Irak, aunque especialmente se asentaron en nuestra gastronomía con la influencia de la Grecia y Roma clásica. A lo que sumar su presencia en la cultura árabe, también muy importante en la cocina española. Una tradición que ahora cuenta con el aval de la ciencia.
Una infusión, el aliado clave digestivo
Así, organismos médicos como el Colegio Americano de Gastroenterología reconocen que determinados extractos de plantas pueden ayudar a aliviar espasmos, dolor abdominal y molestias digestivas funcionales. Así, el doctor Michael Camilleri, uno de los mayores expertos mundiales en motilidad intestinal, han participado en estudios donde se demuestra cómo ciertos compuestos naturales actúan sobre la musculatura del intestino, favoreciendo una digestión más cómoda.
La manzanilla, por ejemplo, tiene un efecto relajante suave sobre el sistema digestivo y el sistema nervioso, lo que ayuda cuando la pesadez se acompaña de nerviosismo o tensión. El hinojo y el anís, por su parte, son conocidos por su acción carminativa, es decir, ayudan a expulsar gases y reducen la distensión abdominal. La menta, además de refrescar, favorece la relajación del intestino y puede aliviar retortijones.
Elige tu infusión favorita. (Pexels)
Plantas que no actúan como fármacos potentes, pero sí como un apoyo natural que, bien utilizado, marca una gran diferencia en el bienestar diario. Además, el truco mediterráneo no solo funciona después de comer. Así, tomar una infusión antes de una comida copiosa, por ejemplo, 10 o 15 minutos antes de sentarse a la mesa, puede ayudar a preparar el estómago, estimular suavemente la digestión y favorecer una llegada más ordenada de los jugos gástricos.
Por la noche, tras una cena tardía, una taza de manzanilla o hinojo puede ayudar a evitar esa incómoda sensación de estómago lleno al irse a la cama. Eso sí, los sanitarios recuerdan que, aunque son naturales, no todo el mundo debe tomarlas indiscriminadamente. Personas con reflujo gastroesofágico deben ir con cuidado con la menta, ya que en algunos casos puede aumentar la acidez. Además, en el embarazo o si se está tomando alguna medicación conviene consultar con un sanitario.
Las próximas semanas están llenas de celebraciones, reuniones y comidas con sobremesas maravillosamente largas. Sin embargo, la Navidad también es una época de excesos culinarios, donde conviene seguir prestando atención a nuestro cuerpo. Por ello, y sin renunciar a ninguno de los placeres gastronómicos típicos de estas fechas, sí tenemos un truco muy sencillo de practicar para mejorar la digestión.