La cosmética sensorial es la nueva estrategia beauty para potenciar todo lo que te haces y echas en tu cara
Y sí, más allá de los activos y demas ingredientes que lleva una crema, le prestáramos atención a cómo los aplicamos o su aroma pudiera tener un impacto concreto en nuestro subconsciente. Cierra los ojos e inhala porque estamos en la era de la cosmética
La cosmética sensorial se apoya en pilares como el momento en el que se aplican los productos, el estado emocional, la aromaterapia o el masaje para popotenciar sus efectos. (Launchmetrics Spotlight)
Cuando comienzas a usar cosméticos, enseguida aprendes cómo aplicar algunos de ellos. “A toquecitos”, “con movimientos circulares”, “en dirección ascendente” son expresiones que escuchamos y repetimos un poco como un dogma, un ritual beauty que no nos cuestionamos.
Esos gestos están pensados para potenciar los efectos del cosmético, pero cuando hablamos de la cosmética sensorial o de los protocolos sensoriales, el masaje a la hora de aplicar el producto va más allá de su penetración, la idea es que sea un ritual con el que también actuemos a nivel sensorial.
Cada vez son más las marcas de belleza y los centros que buscan un cuidado holístico, de modo que se consiga un equilibrio entre cuerpo, mente y alma, conectando varios sentidos como el tacto, el olfato o el oído. Para lograrlo, ahora la cosmética se apoya en la neurocosmética que estudia la conexión entre el sistema nervioso y la piel. Si nuestra mente está relajada, en paz, el estado de nuestra piel también mejorará. Igual que se puede tener una dermatitis por estrés, también podemos ayudar a nuestro organismo para que haga lo contrario y mejore su estado.
A nivel de un masaje, por ejemplo, más allá de las técnicas o las piedras y herramientas que se utilicen, el uso de ciertas notas aromáticas, de la música o de un acompañamiento sonoro, también repercuten en cómo reciba nuestro cuerpo ese masaje.
En el caso del espacio de bienestar Marte, se recurre a sonido inmersivo a través de audios 4D durante los tratamientos. Uno de sus pilares para conseguir esa conexión emocional real es aplicar protocolos personalizados, ya no solo a cada paciente, sino según su estado en ese preciso momento y, como guinda, normalizar los masajes en el cuidado rutinario, el denominado ‘careness’.
Marcas como XOMD centran toda su actividad en el hecho de que la piel es el reflejo de nuestro interior. Fundada por ladermatóloga Sabrina Fabi y el cirujano plástico facial Steven Dayan en Estados Unidos en 2025, su core es el ‘skincare moodceutical’ para aunar la dermatología avanzada de la que ambos son expertos con el cuidado del equilibrio emocional, para lo que la marca se apoya en la ciencia de la oxitocina (conocida como hormona del vínculo), a través del OX Factor™ presente en sus fórmulas y que es el resultado de una combinación de fitopéptidos y fosfolípidos. Su efecto es el de reforzar los mecanismos de protección de la piel.
Hidratante, limpiador y sérum de XOMD.
Bajo este principio y este OX Factor patentado, la marca apuesta por minimizar las rutinas cosméticas de modo que conste de un limpiador (Detox Cleanser) , un sérum (Intoxicate Serum) y una hidratante ligera (Arouse Moisturize) formulada con extracto de jazmín para estimular la liberación de oxitocina y extracto de algarroba para la señalización emocional.
Arouse Moisturizer de XOMD.
En el caso de Neuraé, del Laboratorio Sisley, sus investigaciones de neurociencia y neurocosmética empezaron hace 10 años y se enfocaban en el envejecimiento emocional. Emociones o sentimientos negativos pero a los que estamos expuestos a diario como el cansancio, el estrés, la ansiedad o la tristeza tienen un impacto en nuestro organismo y producen respuestas químicas en el organismo como puede ser la sobreproducción de cortisol (llamada hormona del estrés).
Aceite facial, sérum y mascarilla de noche de Neuraé.
La consecuencia de estas emociones es una aceleración del envejecimiento de las células cutáneas. Para contrarrestar esta acción y recolocarnos en el normal funcionamiento, la marca recurre a principios neuroactivos y a aromaterapia, de modo que cada línea no solo está pensada a una necesidad de la piel, sino que su aroma también ayuda a entrar en conexión con el tratamiento.
Por ejemplo, la Lotion de Soin es una loción que prepara la piel para que penetre luego el sérum o el tratamiento elegido, pero está formulada con extracto de Babchi, capaz de estimular las emociones positivas a través de las β-endorfinas y también reducir notablemente la producción de cortisol. La marca cuenta también con pequeños roll-on (Le Booster d’Émotion) para estimular emociones como energía, serenidad o alegría gracias a sus notas aromáticas. Para lograr una mayor sensorilidad, en cada uno, la piedra del roll-on es distinta: amatista, cuarzo rosa y jade.
Booster D'Emotion Joie de Neuraé.
Podría decirse que la base de esta cosmética sensorial o de la belleza con conexión emocional se centra en la personalización minuciosa y alejada de los estándares o las etiquetas a las que nos lleva cada día la Inteligencia Artificial, pero también a factores que nos ayudan a conectar con el aquí el ahora.
En este innovador campo, resulta imprescindible la aromaterapia por su conexión con el sistema límbico que gestiona las emociones o las neuro-fragancias capaces de disminuir los niveles de cortisol y estimular la producción de oxitocina y β-endorfinas (hormonas de la felicidad y del vínculo).
Pero también es determinante el sentido del tacto. Por ejemplo, a la hora de comprar un cosmético, cada vez prestamos más atención a su textura, a su absorción, a su acabado sobre la piel. La textura despierta los mecanorreceptores de la piel y pueden contribuir a que logremos ese momento de desconexión y relajación al aplicarlas, que se puede traducir en respuestas biológicas positivas que mejoren la elasticidad y la luminosidad del rostro.
El masaje es también otro ámbito del tacto. Aplicar un producto de forma consciente, no automática y sin pensar. Un masaje puede estimular la circulación sanguínea, activar el sistema linfático y liberar la tensión. Por supuesto, este efecto se multiplica si quien realiza el masaje es un profesional y el ambiente de la cabina acompaña.
El mundo de la belleza nos dice que paremos y que conectemos nuestro cuerpo con nuestra mente y si podemos darnos un masajito mucho más a menudo, mejor que mejor.
Cuando comienzas a usar cosméticos, enseguida aprendes cómo aplicar algunos de ellos. “A toquecitos”, “con movimientos circulares”, “en dirección ascendente” son expresiones que escuchamos y repetimos un poco como un dogma, un ritual beauty que no nos cuestionamos.