Las hierbas frescas aportan aroma, sabor y color a los platos, pero su duración suele ser limitada. El perejil, el cilantro o el cebollino pueden estropearse en pocos días si no se almacenan correctamente, lo que provoca desperdicio y obliga a comprarlos con frecuencia. Por eso, cada vez más personas buscan soluciones sencillas que ayuden a conservarlas durante más tiempo.
Ikea propone una solución práctica para mantener las hierbas frescas en la nevera. Se trata de un recipiente diseñado específicamente para su conservación que ayuda a preservar la humedad natural de las plantas, un factor clave para prolongar su frescura. Según el fabricante, este sistema permite mantener hierbas como perejil, cilantro, menta, eneldo o cebollino en buen estado entre dos y tres semanas.
Añadir agua en la base contribuye a mantener las hierbas frescas durante más tiempo. (Cortesía / Ikea)
Este tipo de almacenamiento resulta especialmente útil para quienes utilizan hierbas frescas a diario, ya que permite conservar su aroma y sabor sin recurrir a congelarlas o desechar parte del producto. También puede emplearse para otros ingredientes delicados, como espárragos verdes o brotes frescos.
Mantiene las hierbas visibles y listas para usar en cualquier momento. (Cortesía / Ikea)
El recipiente está fabricado con plástico SAN en el cuerpo y polipropileno en la base, materiales habituales en utensilios de cocina por su resistencia y ligereza. Diseñado por Willy Chong, combina funcionalidad y simplicidad para adaptarse al uso cotidiano.
Más allá de la organización, este tipo de soluciones responde a una tendencia creciente hacia el aprovechamiento de los alimentos y la reducción del desperdicio doméstico. Conservar mejor los ingredientes no solo mejora la experiencia en la cocina, sino que también ayuda a optimizar la compra semanal y mantener siempre a mano productos frescos listos para usar.
Las hierbas frescas aportan aroma, sabor y color a los platos, pero su duración suele ser limitada. El perejil, el cilantro o el cebollino pueden estropearse en pocos días si no se almacenan correctamente, lo que provoca desperdicio y obliga a comprarlos con frecuencia. Por eso, cada vez más personas buscan soluciones sencillas que ayuden a conservarlas durante más tiempo.