Natalia, analista financiera: "Dejar la calefacción encendida 24h a temperatura constante gasta menos que apagarla por la noche y encenderla por la mañana"
Natalia, analista financiera: "Dejar la calefacción encendida 24h a temperatura constante gasta menos que apagarla por la noche y encenderla por la mañana"
La forma de usar la calefacción en casa sigue generando dudas cada invierno, y una de las más habituales es si compensa apagarla por la noche o mantenerla encendida a baja temperatura
La experta en finanzas sobre la calefacción (@_laranat)
La calefacción es uno de esos asuntos domésticos capaces de abrir debate cada invierno. ¿Compensa apagarla por la noche o sale mejor dejarla funcionando a baja temperatura para que la casa no se enfríe del todo? Sobre esa duda ha hablado Natalia, analista financiera, al defender una idea que a primera vista puede sonar contraintuitiva: “Dejar la calefacción encendida 24 horas gasta menos que apagarla por la noche”.
Su argumento se apoya en una lógica muy extendida en muchas conversaciones sobre ahorro energético: que el gran gasto llega en el momento de volver a arrancar la caldera desde una vivienda ya fría. Según explica, cuando la temperatura interior ha caído bastante durante la noche, el sistema necesita trabajar con mucha intensidad al amanecer para recuperar el confort. De ahí que plantee que mantener la casa estable, por ejemplo a 19 grados, podría resultar más eficiente en algunos hogares que apagar del todo y volver a encender por la mañana.
Ahora bien, esa afirmación, tal y como está formulada, no encaja con lo que recomiendan los organismos de referencia. La OCU explica justo lo contrario: apagar completamente la calefacción por la noche puede reducir el gasto hasta un 67%, aunque también reconoce que bajar el termostato en lugar de apagar del todo ofrece un equilibrio razonable entre confort y ahorro. La organización añade además que bajar la temperatura a 16 ºC durante la noche puede suponer un ahorro del 13% frente a mantenerla a 20 ºC.
En la misma línea se pronuncia el IDAE, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, que recomienda ajustar la calefacción al horario real de ocupación de la vivienda y apagarla por la noche, porque para dormir suele bastar con una temperatura de 15 a 17 ºC. También aconseja bajar el termostato si se va a estar fuera unas horas, en lugar de mantener la casa calentándose sin necesidad.
Eso no significa que la intuición de Natalia sea absurda, sino que depende mucho del tipo de vivienda y del sistema de calefacción. En casas antiguas, mal aisladas y con calderas poco eficientes, el arranque puede notarse más en la factura y en la sensación térmica. Pero incluso en esos casos, los consejos oficiales siguen apuntando a que reducir la temperatura cuando no hace falta calefacción suele ahorrar más que mantenerla fija todo el tiempo. La clave no está tanto en el “todo o nada” como en evitar extremos: ni casa helada al amanecer ni calefacción alta toda la noche.
Hay, eso sí, una excepción importante: algunos sistemas, como ciertas bombas de calor, funcionan mejor con un uso más continuo. Energy Saving Trust señala que este tipo de equipos pueden rendir mejor si se dejan trabajando de forma sostenida, mientras que para la calefacción central convencional lo habitual es programar encendidos y apagados según los horarios de uso.
El mal uso de la calefacción puede favorecer problemas de salud. (Freepik)
Más allá del debate, lo que sí genera consenso es la importancia de usar bien los controles. Tanto el Departamento de Energía de EE. UU. como Energy Saving Trust destacan que los termostatos programables permiten ahorrar ajustando la temperatura cuando estás dormido o fuera de casa, sin renunciar al confort cuando vuelves.
Así que la frase “apagada igual a 0 euros” no cuenta toda la historia, pero la contraria tampoco. Una calefacción apagada no consume en ese momento, y la evidencia disponible apunta a que bajar o apagar por la noche suele ser más barato que mantenerla fija a 19 ºC en la mayoría de hogares con calefacción convencional. Otra cosa es que, por comodidad o por tipo de vivienda, algunas personas prefieran una temperatura de mantenimiento moderada. Lo que de verdad marca la diferencia, más que dejarla siempre encendida, es tener una casa bien aislada, un termostato bien programado y una temperatura razonable.
La calefacción es uno de esos asuntos domésticos capaces de abrir debate cada invierno. ¿Compensa apagarla por la noche o sale mejor dejarla funcionando a baja temperatura para que la casa no se enfríe del todo? Sobre esa duda ha hablado Natalia, analista financiera, al defender una idea que a primera vista puede sonar contraintuitiva: “Dejar la calefacción encendida 24 horas gasta menos que apagarla por la noche”.