Juan Ramos-Cejudo, doctor en Psicología y CEO de Mindgroup: "El 70% de las personas que dicen tener ansiedad no la tienen"
El psicólogo Juan Ramos-Cejudo advierte de que muchas personas etiquetan erróneamente lo que sienten, alejándose de la realidad clínica de estos trastornos
El CEO de Mindgroup reflexiona sobre los mitos más extendidos en torno a la ansiedad y la depresión. (TikTok/@mind_group_oficial)
La ansiedad y la depresión se han instalado en el vocabulario cotidiano con una facilidad llamativa, hasta el punto de convertirse en dos de los términos más repetidos en Internet y en la conversación diaria. Sin embargo, su uso generalizado no siempre refleja la realidad clínica. En una entrevista realizada por Mindgroup, con más de 15 años de experiencia, y difundida a través de TikTok, el doctor en Psicología Juan Ramos-Cejudo —CEO de este centro especializado en tratamiento psicológico, formación e investigación— alerta de que esta banalización está distorsionando la comprensión de los trastornos mentales.
El texto que acompaña la publicación plantea una reflexión clave: "¿En qué basamos el etiquetado de nuestras emociones?" Una pregunta queapunta directamente a cómo interpretamos lo que sentimos y a los criterios —muchas veces imprecisos— que utilizamos para poner nombre a estados emocionales complejos.
El error de llamar ansiedad a cualquier emoción
Es precisamente en ese labeling emocional donde, según Ramos-Cejudo, se encuentra el origen del problema: las personas interpretan y nombran lo que sienten en función de referencias culturales o sociales, lo que favorece que emociones habituales como el miedo o el estrés se confundan con trastornos psicológicos sin cumplir los criterios clínicos necesarios.
"Una de las cosas que ocurren es que la gente le llama ansiedad a todo", señala el especialista. Este uso indiscriminado del término, advierte, impide diferenciar entre una reacción puntual y un trastorno de ansiedad real, que solo puede diagnosticarse tras una evaluación profesional.
El uso impreciso del lenguaje puede desdibujar la realidad de estos trastornos
Las consecuencias de esta confusión no son menores. Por un lado, puede restar importancia a los casos que sí necesitan intervención clínica; por otro, contribuye a sobredimensionar emociones normales dentro de la experiencia humana, alimentando una percepción distorsionada de la salud mental en la sociedad actual.
Depresión: un diagnóstico más complejo de lo que parece
La situación es similar en el caso de la depresión, un trastorno que que aún arrastra estigmas y una notable falta de comprensión social. Según Ramos-Cejudo, existe un uso trivializado del término que no refleja la gravedad de quienes realmente lo padecen.
"La depresión es un trastorno muy concreto con un conjunto de signos y de síntomas y que tienes que cumplir una serie de criterios", explica. De hecho, advierte de que "probablemente el 70% de las personas que nos dicen que tienen depresión no la tienen", aludiendo a una tendencia creciente a confundir estados de ánimo pasajeros con un diagnóstico clínico que requiere una evaluación rigurosa.
Este dato ilustra la distancia entre el lenguaje cotidiano y la realidad clínica. Frente a un uso extendido que asocia la depresión a episodios transitorios de tristeza, quienes reciben un diagnóstico se enfrentan a un trastorno persistente que altera de manera significativa su vida diaria y su capacidad para desenvolverse con normalidad. Como subraya Ramos-Cejudo, "porque un paciente con depresión lo está pasando realmente mal y es un trastorno bastante complejo", por lo que insiste en evitar etiquetas simplistas: "a lo mejor es otra cosa y hay que intentar desmenuzar un poquito eso y concretar un pelín más".
Mitos, estigma y falta de comprensión social
El desconocimiento continúa condicionando el debate sobre la salud mental. La ansiedad y la depresión siguen rodeadas de mitos persistentes, desde su confusión con estados anímicos pasajeros hasta la minimización de su impacto real, lo que dificulta su identificación y perpetúa el estigma en la sociedad. Muchas personas que sufren estos trastornos se enfrentan a la incomprensión de su entorno, lo que agrava su situación. Por ello, los expertos insisten en la necesidad de diferenciar entre emociones puntuales y trastornos clínicos, así como en la importancia de acudir a profesionales para obtener un diagnóstico adecuado.
El labeling emocional, el etiquetado que nosotros le ponemos a aquello que estamos viviendo, está muy determinado por factores culturales
En este contexto, el trabajo de centros especializados como Mindgroup resulta clave no solo para desmontar creencias erróneas, sino también para impulsar programas de formación y divulgación que ayuden a comprender mejor la salud mental y a diferenciar entre malestar emocional y trastornos clínicos, una tarea esencial para avanzar hacia una sociedad más informada y consciente.
La ansiedad y la depresión se han instalado en el vocabulario cotidiano con una facilidad llamativa, hasta el punto de convertirse en dos de los términos más repetidos en Internet y en la conversación diaria. Sin embargo, su uso generalizado no siempre refleja la realidad clínica. En una entrevista realizada por Mindgroup, con más de 15 años de experiencia, y difundida a través de TikTok, el doctor en Psicología Juan Ramos-Cejudo —CEO de este centro especializado en tratamiento psicológico, formación e investigación— alerta de que esta banalización está distorsionando la comprensión de los trastornos mentales.