A lo largo de los siglos, la combinación de cúrcuma, pimienta negra y jengibre han sido especias muy valoradas. No solo por su sabor, sino también por sus propiedades nutricionales. Unos beneficios de sus compuestos bioactivos que la investigación científica moderna ha avalado. Así, siempre sabiendo que no son píldoras milagrosas ni sustituyen tratamientos médicos, son poderosos aliados de salud.
No solo por separado, sino también al unirlas en una triada repleta de propiedades. Por ello, tras alabar su papel como potenciadoras del sabor, ponemos el foco en cómo pueden ser una ayuda en pro de una vida más saludable, como también ha mostrado en sus redes sociales la dilvugadora especializada en nutrición María Espín.
"Así es como preparo la mezcla antiinflamatoria más potente para mi receta. En un bote especiero pongo la mitad de cúrcuma en polvo, la mitad de jengibre en polvo y un cuarto de pimienta negra, y así de fácil tengo siempre a mano esta poderosa combinación. Además de aportar un sabor delicioso a tus platos, está repleta de beneficios para la salud", revelaba en su vídeo, compartiendo la mezcla de especias que usa en su cocina.
Si analizamos sus propiedades, debemos comenzar explicando que la cúrcuma contiene como principal compuesto activo la curcumina, una sustancia con una potente actividad antioxidante y antiinflamatoria, como analizó una investigación publicada en 'Pharmacological Research'. Sin embargo, uno de los principales inconvenientes de la curcumina es su baja absorción en el organismo cuando se consume sola.
Por ello, es clave tomarla junto a la pimienta negra, por la piperina, su principal compuesto activo. La administración de piperina junto con curcumina aumentó de forma significativa la biodisponibilidad de esta última en humanos, llegando a incrementarla hasta en un 2000 %, según diferentes estudios. Mientras, el jengibre aporta otros compuestos bioactivos, como los gingeroles y shogaoles, que también poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Así, la combinación de cúrcuma, pimienta negra y jengibre podría generar efectos complementarios debido a que sus compuestos activos actúan sobre diferentes vías relacionadas con la inflamación y el estrés oxidativo. La curcumina y los compuestos del jengibre ayudan a modular moléculas implicadas en la respuesta inflamatoria, mientras que la piperina aumenta la disponibilidad de la curcumina en el organismo.
Cúrcuma y pimienta, que junto al jengibre forman este cóctel de especias. (Pexels)
Sin embargo, aunque los estudios sobre cada uno de estos ingredientes son numerosos, todavía existen pocos ensayos clínicos que hayan investigado específicamente los efectos de consumir los tres ingredientes juntos. Por ello, los beneficios deben interpretarse con prudencia y siempre dentro del contexto de una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable. A lo que se suma un importante aviso. Aunque esta mezcla se considera segura para la mayoría de las personas, sí se debe restrigingir su uso en ciertas personas.
Por ello, es muy importante consultar con un profesional de la salud o la nutrición, especialmente en personas que toman medicamentos anticoagulantes o antiagregantes, personas con cálculos biliares u obstrucción de las vías biliares, con hipertensión, diabetes o medicamentos metabolizados por enzimas hepáticas. Además de las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
A lo largo de los siglos, la combinación de cúrcuma, pimienta negra y jengibre han sido especias muy valoradas. No solo por su sabor, sino también por sus propiedades nutricionales. Unos beneficios de sus compuestos bioactivos que la investigación científica moderna ha avalado. Así, siempre sabiendo que no son píldoras milagrosas ni sustituyen tratamientos médicos, son poderosos aliados de salud.