Reme Navarro, farmacéutica: "No es necesario lavar las legumbres, solo lava el borde de la tapa"
La también nutricionista ha querido corregir un error que cada vez se ve más a menudo en las redes sociales, explicando por qué no es necesario lavar las legumbres en conserva
Reme Navarro, farmacéutica y nutricionista. (YouTube)
Las legumbres en conserva, como los garbanzos, lentejas o judías en bote, son un alimento procesado de lo más saludable. Una opción muy recomendada por sanitarios y nutricionistas para tomar legumbres con la comodidad de tenerlas ya cocidas, tanto para preparaciones frías como calientes.
Por ello, la nutricionista y farmacéutica Reme Navarro ha querido hablar sobre la práctica tan común de lavar las legumbres en conserva, aclarándolas debajo del grifo. "¿Tú también haces esto? Muchos lo hacen por higiene, polvo del transporte, etiquetas o suciedad en la tapa. Pero las legumbres dentro del tarro están listas para comer. Puede ser que en la parte exterior sí haya algo de polvo", ha querido mostrar en su vídeo.
Además de explicar qué hay detrás de la espuma que se produce al enjuagar la legumbre: "¿Qué es esta espuma? No te asustes, los garbanzos y las lentejas contienen proteínas y almidones solubles. Al lavarlos, estos compuestos se liberan y crean burbujas. Esto no indica que el alimento esté estropeado ni que sea tóxico. Mi recomendación es lavar solo el borde de la tapa si quieres, pero no es necesario enjuagar las legumbres. Puedes tomarlas directamente".
Los botes de legumbres en conserva son aptos para el consumo directo. (Pexels/Engin Akyurt)
Sí ha revelado que, si se desea, se pueden enjuagar para reducir el contenido en sal, conseguir un sabor más limpio y ayudar a mejorar la digestión y la sensación de pesadez. A lo que ha sumado que no se tienen por qué lavar si "la conserva es baja en sal o sin sal añadida, si vas a usar el líquido para una receta o si no tienes problemas digestivos".
Una práctica consensuada por la ciencia que avala que no existe una obligación de lavarlas por razones de seguridad alimentaria. El líquido que las acompaña, conocido como aquafaba, está formado principalmente por agua de cocción, sal y pequeñas cantidades de proteínas y almidones liberados por la legumbre durante el proceso de esterilización. Por ello, desde el punto de vista sanitario, está garantizada su seguridad microbiológica para el consumo directo siempre que el envase esté en buen estado y no presente alteraciones.
Las legumbres en conserva, como los garbanzos, lentejas o judías en bote, son un alimento procesado de lo más saludable. Una opción muy recomendada por sanitarios y nutricionistas para tomar legumbres con la comodidad de tenerlas ya cocidas, tanto para preparaciones frías como calientes.