Los expertos coinciden: la ashwagandha no es para todos, también tiene contraindicaciones reales de las que muy poca gente habla cuando la recomienda
Que tenga un origen vegetal no significa que resulte adecuada para todo el mundo ya que puede provocar efectos adversos, interactuar con determinados medicamentos y existen situaciones en las que conviene evitar su consumo
El suplemento que funciona bien para una persona puede no ser apropiado para otra, y conocer las contraindicaciones también forma parte de utilizarlo de manera responsable (Canva)
La ashwagandha se ha convertido en uno de los suplementos más populares entre quienes buscan combatir el estrés o dormir mejor. Sin embargo,Basta con echar un vistazo a las redes sociales para comprobar el protagonismo que ha adquirido la ashwagandha. Esta planta, conocida científicamente como Withania somnifera, aparece con frecuencia vinculada al bienestar, el descanso y el manejo del estrés. Pero detrás de esa popularidad existe una cuestión que no siempre recibe la misma atención: también tiene contraindicaciones.
La ashwagandha se considera un adaptógeno y algunos estudios han analizado su posible utilidad para reducir el estrés y favorecer el sueño. Sin embargo, la evidencia disponible no permite convertirla en una recomendación universal ni asumir que tomarla está exento de riesgos.
A qué horas tomar los suplementos de magnesio. (Pexels)
La ashwagandha también puede provocar efectos secundarios
Entre los efectos adversos descritos se encuentran somnolencia, molestias gastrointestinales, diarrea, náuseas o vómitos, especialmente dependiendo de la cantidad ingerida y de la tolerancia de cada persona.
Hay determinados grupos para los que las precauciones deben ser todavía mayores. No se recomienda durante el embarazo, y tampoco existe suficiente información sobre su seguridad durante la lactancia. Asimismo, puede no resultar apropiada para personas con trastornos tiroideos, enfermedades autoinmunes o determinados problemas hepáticos, salvo indicación y seguimiento de un profesional sanitario.
Cuidado si se combina con medicamentos
Otro aspecto importante son las posibles interacciones. La ashwagandha puede interferir con medicamentos para la diabetes o la hipertensión, tratamientos que afectan al sistema inmunitario, sedantes, anticonvulsivos y fármacos relacionados con la función tiroidea.
Una dieta equilibrada siempre será la mejor opción antes de tomar suplementos alimenticios. (Pexels)
Por eso, antes de incorporar ashwagandha a la rutina diaria, especialmente durante periodos prolongados, resulta recomendable consultarlo con un médico, farmacéutico o dietista-nutricionista cualificado. El suplemento que funciona bien para una persona puede no ser apropiado para otra, y conocer las contraindicaciones también forma parte de utilizarlo de manera responsable.
La ashwagandha se ha convertido en uno de los suplementos más populares entre quienes buscan combatir el estrés o dormir mejor. Sin embargo,Basta con echar un vistazo a las redes sociales para comprobar el protagonismo que ha adquirido la ashwagandha. Esta planta, conocida científicamente como Withania somnifera, aparece con frecuencia vinculada al bienestar, el descanso y el manejo del estrés. Pero detrás de esa popularidad existe una cuestión que no siempre recibe la misma atención: también tiene contraindicaciones.